Blogs

Entradas con etiqueta ‘Fútbol’

Acatamiento

Sbado, 21 Mayo 2016

Acatar. ¿Por qué hay que acatar con albedrío borreguilmente sumiso aquello con lo que no se está de acuerdo? Se lo comenté una vez a un juez, pariente y amigo.

-Acatar es una cursilada, casi una hipocresía.

-Hombre –me replicó- , la ley es la ley, y las sentencias de los jueces son siempre decisiones muy reflexionadas y ajustadas al texto de la ley.

Discrepé:

-Sí y no. Pues no todos los jueces, en sus reflexiones, paren sentencias iguales.

España, como se sabe, es plural, diversa y complicada.

-Sobre todo, complicada.

Un juez ha decidido que la exhibición de la bandera independentista catalana (mañana, en el Calderón) es “una mera manifestación de la libertad de expresión y de la libertad ideológica”.

-Oiga –le he preguntado por simple curiosidad en la calle a un ciudadano madrileño-, ¿qué opina usted de la bandera independentista catalana?

-Que es una bandera que “peca” contra la Constitución. Si España es una e indivisible, ¿por qué hemos de tragarnos mañana, en el Calderón, en la final de la Copa del Rey, que se exhiba una enseña que simboliza desunión y división?

Las democracias que no unen, y desarmonizan y enfrentan, son nocivas por muy plurales y diverso s que sea los países (España, por ejemplo).

Decía Tomás de Aquino, según la biografía de Chesterton, que Dios era una sensación.

-Yo lo siento, sintiéndolo siento paz y felicidad.

Eso debe de ser, también, la democracia, una sensación de paz. No es el caso, lamentablemente, de la democracia española, E En nuestra variopinta democracia, el fiscal opina una cosa, el Ejecutivo otra, la Constitución otra , la Ley del Deporte otra y el juez Jesús Torres Martínez, otra.

-¿A quién dar la razón?

Al “ilustre” y respetado juez señor Torres Martínez, más bien no: bueno, no. Hago uso, opinando así, de mi derecho fundamental a la libertad de pensamiento y de expresión.

La casta política, la casta judicial, la casta ejecutiva, la casta constitucional, la casta deportiva…¡Qué país de castas, Miquelarena!

¿Pitarán mañana, en el Calderón, al Rey y al Himno de España? Y si les pitan, ¿a qué casta culparán y multarán?

Comparto la cachonda opinión de un amigo mío (apócrifo), ésta:

-El fútbol es incertidumbre: ¿quién ganará, quien perderá? Por eso seduce. La política es también incertidumbre: por eso asusta. 

Barça y Real Madrid

Domingo, 15 Mayo 2016

Puedo prometer y prometo –hala, a lo Adolfo Suárez y a lo de su imitador Pedro Sánchez -, que el Barça, según la aritmética, es el justo ganador de la Liga. El Barça, en efecto, como subrayan los notarios de los números, ha practicado el fútbol más vistoso , ha liderado la clasificación durante 27 jornadas, contra solamente cuatro del Real Madrid, y su mordedor Luis Suárez ha sumado la muy notable y obesa cifra de 40 goles (Pichichi y Bota de Oro).

-Y pensar que Florentino dudo de su capacidad goleadora cuando le hablaron de él.

Eso pasa. Y seguirá pasando. El hecho, hoy, es que el Real Madrid, esta temporada, no ha sido profeta en su país, esto es, en la Copa del Rey y en la Liga.

-Pero, ojo, lo está siendo en la Champions, en Europa

Muy español lo del Real Madrid: solo profeta fuera de casa, en el extranjero, donde, dicho sea con reverencia, en la final de Milán se las verá con el Atlético, ese hueso de taba tan difícil y duro de roer.

-Ya lo creo: si pudo con el Barça y con el Bayern, ¿quién garantiza que no pueda también en Milán con su convecino del Bernabéu?

Peliagudo, sí, el inmediato porvenir del Real Madrid.

Le recuerdan a Florentino, sin delicadeza, alguna desde la ciudad condal, que en sus dos etapas como presidente sólo ha sumado siete grandes títulos de treinta y ocho posibles entre la Liga, la Copa del Rey y la Champions.

-Y eso, claro, es saldo parco para Florentino.

La “caridad” de los vencedores con los adversarios de enjundia y tronío frisa casi siempre el choteo y el regusto a venganza. Obvio, querido Watson

-Hipótesis: si pierde en Milán con el Atlético, ¿cómo reaccionará Florentino? – pregunto a quien patea los jardines que pisa Florentino Pérez

-Mira: Florentino es orgulloso. Y el orgullo es la gasolina del amor propio.

-Amén de pecado feo y hasta mortal para otros.

-Bueno, bueno: dejemos eso. Como bien dijo Butragueño, Florentino “es un ser superior”, y reacciona siempre, en la adversidad, con el enfurecido tornado de su superioridad. El Barça ha tenido dos etapas históricas: una en la que se miraba con envidia en el Real Madrid y otra, la actual, en la que es el Real Madrid el que se mira con rabia en el Barça. Pues bien: al margen de lo que pueda o no pueda ocurrir en Milán, FP tiene “planes” para que el Barça vuelva a mirarse con celos en el Real Madrid. Punto por hoy.

Creo, desde casi que nací, en los seres superiores, tantos en los divino, por si acaso, como en los terrestres: en estos por puro empirismo.

Sin

Domingo, 24 Abril 2016

Manda la preposición separativa “sin” en la política y en el fútbol.

-Quiero sillones, “sin sillones” (ministerios), no juego.

El “sin sillones” es Pablo Iglesias, como ya han adivinado ustedes.

-Hay que echar a Rajoy, quiero “un Gobierno “sin Rajoy”.

También han adivinado ustedes al autor de este “sin Rajoy, que no es sino el “sin par” Pedro Sánchez, o sea “Don No”·

¿Qué es lo que quieren estos padres de la patria? Poder. No quieren estar “sin poder”. La política es poder.

-¿También la democracia?

-Es que la política siglo XXI “sin” democracia”, es una cosa rancia y arqueológica, esto es, bolivariana, eso que, dicho sea al paso, tanto gusta a Pablo Iglesias, “pro Otegi” (el terrorista, sí) y “pro referéndum” (eso de de los independentistas catalanes).

-¡Qué joya de político Pablo Iglesias!

-Y usted que lo diga.

La liga de fútbol no es ajena tampoco a la gripe del “sin”.

-Ya que nos hemos quedado “sin” la Champions, hay que recomponer el tridente de títulos con la Liga, la Copa del Rey y el Pichichi –comenta la forofada azulgrana.

El Barça, tras cambiar la rueda del pinchazo del bajón, ha recuperado, en plan torrencial, el afán goleador.

-A partir de ahora, partido a partido, y así hasta el final, ni un solo partido “sin” goleada y “sin” Suarez “sin” marcar goles a mogollón goles en todos los partidos.

En ese “sin” está el Barça. Catorce goles en dos partidos -¡qué “escándalo”!, Raphael-, once de los cuales los ha hecho Suárez.

Soy feliz como nunca –celebra el uruguayo-. Soy feliz por jugar en el Barça, por tener los compañeros que tengo y por lo bien que se me da el gol.

El Barça, en efecto, está “que lo tira”. Su ventaja es que él depende sólo de él, mientras que sus perseguidores, Atlético y Real Madrid, dependen de ellos y del Barça.

“Sin” esa doble dependencia, el camino del Atlético y del Real Madrid sería menos pedregoso.

-Yo no digo nada –opina Simeone, siempre tan inteligentemente empírico-. Digo, sencillamente, que el Atlético es formidable. A esperar. Trabajar con el grupo que tengo es una bendición.

Y que está en el Atlético como Suárez en el Barça: felicísimo.

Zidane es otro “sin”, pues “sin” Ronaldo, transformó en miel la hiel de los dos goles consecutivos del Rayo.

-¡Qué susto! ¡Dos a cero a favor del Rayo! –puso cara de susto Florentino Pérez, debajo del paraguas.

Se quedó como “sin fe”, pero abajo, en el césped, había gente de fe: Zidane y sus a- trevidas rotaciones.

Un “sin vivir”, no es vivir. 

Un pobre de cuento

Lunes, 11 Abril 2016

Ser rico, ser pobre. En el fútbol del siglo XXI, ser un club pobre es ser, generalmente, un pobre corista.

-Estoy, pero no soy.

Que dijo en cierta ocasión de sí mismo y de su club Claudio Ranieri. Eso ha sido Ranieri, como entrenador, en su peregrinaje por equipos del viejo continente (Italia, Francia, España, Inglaterra).

-El fútbol –dijo en otra ocasión- es un juego, pero también mucho sufrimiento. Creo –agregó- que a mí me gusta sufrir.

Calvario de sufrimiento, sí: ese ha sido , mayormente, con la excepción de dos o tres títulos de segunda clase, su ser y discurrir, como técnico, por el mundo del fútbol. Hoy, sin embargo, Claudio Ranieri es, en Inglaterra, un Sir del fútbol, o sea un Gran Señor. Con un presupuesto de chichirinada (unos 60 millones de euros a lo sumo), el Leicester City, el equipo que entrena, está a punto de ganar la Premier League, la liga inglesa. Cuando el Leicester, el pasado verano, fichó a Ranieri, el presidente le dijo: “Tenemos que salvarnos. Es muy importante para nosotros seguir en la Premier”. Eso tan humilde le pidió. El Leicester City, ¿qué es pues en el fútbol inglés? Un club ostentosamente pobre.

Ranieri, a sus 64 años, roza el oro profesional de su vida: la Premier. No se lo cree. En una carta publicada en varios medios, habla de su matrimonio: cuarenta años con la misma mujer.

-¡Vaya aguante, qué barbaridad! – que exclaman, seguro, al leerlo, los jóvenes adolescentes del siglo XXI.

Su otra barbaridad, pasear dulcemente con ella alrededor de un lago e ir al cine de vez en cuando.

En la carta, emotiva, escrita con lágrimas, explica poco menos que con ternura que las elementales armas de su éxito han sido el compañerismo, el trabajo y la fe: éste, sin misterio alguno, es el trípode de algo que todavía, en Inglaterra, sigue considerándoses, casi, un milagro.

-Qué simple. Qué simplón todo. Casi un cuento de hadas.

No. Es el delicioso y dulce cuento de un equipo pobre y de un entrenador senecto.

Futbol es fútbol: eso, a veces, tan inexplicable como la fe.

El novicio Zidane

Domingo, 3 Abril 2016

El dinero no es importante. Lo importante es tenerlo. Verdad. Otra verdad: el fútbol es tan poco fiable como las promesas de los políticos en campaña electoral.

-¿Es usted ateo en política?

-Sí. ¿Pasa algo? Y en fútbol.

Al Barça le falló todo. Tenía que haber sido la gran ceremonia del homenaje a Johan Cruyff y la gran fiesta popular de la consolidación del título de Liga. Casi cien mil espectadores, ocho ex presidente (y entre ellos, como Un insignificante Pulgarcito, Florentino Pérez), video memorial, color blaugrana a tope en los graderíos…

-Nos van a golear. Esto es demasiado – pensaban los madridistas “camuflados” en el estadio, que lo prudente, en determinadas ocasiones, es como estar sin estar.

El fútbol, digo, es puñetero, burlón, hostil. Hecho irreversible y poco soñado: contra todos los pronósticos, el Real Madrid, teóricamente inferior, ha noqueado en el ring en su “gran fiesta” al Barça. ¡Oh!

-Y eso que el árbitro, del que no siempre suelo opinar, pues uno es un caballero del deporte, le anuló un gran gol, de testa, a Bale.

Hace nada, dos jornadas, el Barça veía al Real Madrid como a una hormiguita, a la lejana distancia a doce puntos.

-Es que, claro, con un entrenador sin currículo…- dudaban los que dudan

A siete jornadas del final, sin embargo, la ventaja, sorprendentemente, ha sido reducida a siete puntos. El adusto Luis Enrique (me recuerda mucho a Mourinho por su genética antipatía a los periodistas) repite de vez en cuando su realista cantinela:

- Lo importante -como el dinero- no es la aritmética de las estadísticas y los récords, sino los títulos. Y el título de Liga no es todavía de nadie.

El Real Madrid, está es hoy la aritmética realidad, con un “novicio” como Zidane, ha aguado torrencialmente el fiestón azulgrana.

-En el negocio de las apuestas no se lo creen tampoco, todavía.

Zidane, con este exitazo de “principiante”, si no falla mucho en la Champions, tiene casi garantizada la continuidad.

-Liga, Champions y ganar al Barça son los objetivos que subliman la felicidad de Florentino –me tiene contado uno de sus sublimes amigos

De Zidane, de momento, podría decirse lo que le auguró una gitana a Gento (¿?) al poco tiempo de ficharlo el Real Madrid:

-Tienes un futuro de dinero y éxitos.

Las gitanas, como los políticos y el fútbol, son así. ¿Fiables, no fiables?

Liga y Cataluña

Sbado, 12 Marzo 2016

El 6-0 Del Barça al Getafe no es sino otro desgarrón a la “democracia de la igualdad”. Todos iguales ante la ley, que se dice, y todos desiguales en la Liga, que se ve.

-O cambiamos el actual sistema, o el actual sistema acaba con la Liga.

Si no fue Maquiavelo, fue alguien de su igual talento el que dijo, más o menos, esto:

-Los hombres valoran y juzgan más por ojos que por la inteligencia, dad o que todos pueden ver, pero no todos comprenden y piensan lo que ven.

¿Qué es lo que uno ve y piensa? Que la Liga ha dejado de ser lo que era, al menos una competición de dos (Barça y Real Madrid), para ser la unigénita competición del Barça

-El Barça avanza con botas de gigante en la Liga, de igual modo que el independentismo catalán avanza, como la arena en los desiertos, granito a granito.

Granito a granito. Frase de no sé quien en la radio, con motivo de la victoria en las urnas de nuevo secretario general de la UGT, de nombre José María Álvarez, un señor que defiende el “derecho a decidir” de los catalanes.

-¿Separatista, pues?

-Sin pues: seguro.

El Barça se sale de la Liga. Se le ha quedado insignificante. Golea a sus rivales sin sentimiento misericordioso alguno. Futbol desconsoladoramente ateo.

-El KO del fútbol es la goleada. La goleada, el KO del boxeador.

Veo y pienso, como digo, que la Liga es la superioridad absolutamente absoluta del Barça, de igual modo que, granito a granito, el separatismo catalán se acerca cada día un poco más a su impedida independencia. “Fuera de España, se vive mejor” (pancarta).

-La Constitución es explícita. Dice…

-Granito a granito, cada día que pasa se la pasan un poco más por debajo de su blaugrana gónada. Y los señores que invocan pasivamente la Constitución como farallón legal del separatismo, mientras, al pairo. Muy al pairo.

La medicina es prevenir. La vida es prevenir. Algo hay que hacer para que la Liga deje de ser bipartidista (Barça y Real Madrid) o, lo que es peor, absolutamente absoluta del Barça.

-¿Puede hacerse eso, igualar más a los tan desiguales?

-Si se quiere, sí; pero si no se quiere, no. Con Cataluña pasa lo que con la Liga Si se quiere, claro que yo seguiré siendo español (nací en Barcelona). Pero si no se quiere, y hasta ahora no se ha querido, granito a granito, Cataluña acabará desespañolizándome y convirtiéndome en extranjero. Lo cual, Señor, que no, que yo quiero seguir siendo, sencillamente, un español que ha nacido en la noble y bella ciudad condal.

Crucificar a Florentino Pérez

Domingo, 28 Febrero 2016

La culpa es del otro y el tú más que yo son expresiones muy celtíberas.

-Vosotros los españoles, como sois tan cristianos –ironizó en cierta ocasión un diplomático inglés-, rara vez veis la viga de vuestros errores y vuestras pasiones en vuestros ojos.

Ni discrepé, ni disentí. ¿Para qué? Sonreí. Y pensé: “Se le ha olvidado achacarnos que los celtíberos somos también olvidadizos.

El Real Madrid FP, contra pronóstico se la pegó contra el Atlético, y eso escuece. Ya lo creo que escuece. Perder con el fraternal y querido eterno rival de la propia ciudad en casa, fastidia, por celos, bastante más que perder contra un equipo de fuera de Madrid.

Como además somos apasionados –yo creo que sí-, cuando algo de alguien nos irrita, olvidamos en seguida las bondades de ese alguien.

-¿Qué bondades?

-Vamos a ver. Gracias a Rajoy, y en esto coinciden todos, blancos, morados, amarillos y rojos, a España no le ha pasado lo que a Grecia. Rajoy, sin embargo, hoy, es un maculado sin piedad por dos colosales debilidades: no apagó la chispa del independentismo catalán cuando solo era una chispa, y ahora a ver quién es el guapo que apaga ese incendio. Y no “segó” de un tajo la mala hierba de la corrupción. Rajoy, hoy, por lo tanto, no es el Rajoy que evitó el rescate (olvidado), sino el Rajoy que no fue bombero en el momento que había que ser lo y el Rajoy timorato y pasivo ante el otro monstruoso incendio, el de la corrupción.

-Pierde pues Rajoy por dos a uno. Evitó el rescate, uno a cero a su favor, y encajó los goles de Cataluña y la corrupción. Lo dicho: pierde por dos a uno.

Campoamor ha pasado a la historia más por su frase de de que todo es según el color con que se mire que por la belleza de su poesía.

Dimisión, Florentino, el Rajoy del Real Madrid. Florentino, con el discurrir de los años, que se dice, será recordado más por su legado de la ciudad deportiva de Valdebebas que por su suma de títulos como presidente del Real Madrid.

-Ya ves. Crece el número de ciudadanos de urna y papeleta que reniega de Rajoy y crece la cifra de madridistas que descree de Florentino -me observa un madridista de abolengo nada más empezar el concierto de “dimisión Florentino”, ayer, en el Bernabéu.

-¿Es culpa de Florentino, acaso, que el Real Madrid no sea mejor que el Barça y el Atlético, o es culpa del Atlético y el Barça que el Real Madrid sea peor?

El fútbol es como la política: olvidadizo. Y poco o nada agradecido. Política, fútbol, vida: cuenta siempre el presente, el ahora. Y el ahora del Real Madrid FP es que ha perdido la Copa del Rey, está perdiendo la Liga y se duda de sus posibilidades en la Champions. Desde hace más de dos mil años, desde la crucifixión de Jesucristo, la humanidad se divierte una docena de huevos crucificando y olvidando. Hemos cambiado poco.

-FP, de todos modos, poco o mucho, es también culpable.

Como “monarca” ejecutivo, sí. El Real Madrid, orgánicamente, es FP.

-El Real Madrid es el “absolutismo” de Florentino –corroboran en voz baja, entre los íntimos, miembros de su junta directiva, de un tiempo a esta parte

Dejémoslo aquí. El madridismo, hoy, está más que cabreado. Cabreado nada menos que en color rojiblanco.

Conciencia

Domingo, 21 Febrero 2016

El Barça es un crisol de amor, talento y sentido común. Amor: de los jugadores entre los jugadores y de los jugadores al Barça, cuyo escudo (símbolo) lucen y empapan de sudor.

-Jamás me había sentido tan a gusto y dichoso en un equipo. Aquí –en el Barça- todo es alegría –dijo recientemente Neymar.

Talento: como futbolistas, ejecutan muy bien con las piernas lo que piensan.

-Son imprevisibles: de ahí que cuanto se prevea para anularlos sea tan difícil de conseguir.

Otra verdad.

Valdano, que entiende y piensa el fútbol, pondera el amor, el talento y el sentido común del Barça:

-También esta temporada vuelve a estar cerca del triplete..

En el fútbol, a lo sumo, hay errores o mala suerte. En la política, no. El crisol de la política a día de hoy es el desamor, es la Moncloa (símbolo del máximo poder) y la desunión.

-¡Qué pena que sea así!

-Es que es así.

Desamor: no hay manera de que los políticos se quieran entre sí como entre sí se quieren los jugadores del Barça. Cada uno va a lo suyo, y a España, que le den.

-¡Hombre!

-Es que es así también.

Ahora, mofarse de Padrenuestro o de la Religión o de la fiesta de los Reyes Magos, no es falta de respeto, no es ni delito.

-¿Qué es?

-Libertad de expresión

Vuelvo al deporte. El TAD (Tribunal Administrativo del Deporte), compuesto por “siete hombres justos”, ha pospuesto la apertura de expediente a Ángel María Villar. ¿Qué es lo que realmente quiere Miguel Cardenal? Qué se castigue a Villar por “agravio comparativo” o “menosprecio del principio de igualdad”. Quiere inhabilitarlo. Echarlo. Lo que ha demostrado el TAD al demorar su “resolución” es que tiene “conciencia”. La conciencia es el espíritu de la Ley, con mayúscula.

-¿Defiendes a Villar?

-Sí y no. Si realmente ha incurrido en “delito grave”, que lo dudo, que lo inhabiliten. Lo chocante, la paradoja, al comparar fútbol y política, es que en política el delito o la falta grave (pitar el Himno, pitar al Rey, mofarse de los valores o de la tradición) ) es libertad de expresión: ni es delito ni es falta. En el mundo del fútbol, en cambio, el “agravio comparativo” es delito, ¡nada menos!, que de inhabilitación.

Fútbol y democracia

Jueves, 14 Enero 2016

Dejar hacer, dejar pasar, esto es: poca o nula o ninguna intervención del gobierno, de la autoridad, de la ley. Nacer y vivir en libertad es lo más hermoso de la vida. Claro que sí. Otra cosa es dejar hacer y dejar pasar lo que socialmente repele.

-Vivir con alegría y en libertad, y jugar al fútbol con estilo y respeto.

La frase es de un lord inglés. Me la ha desempolva del baúl de la memoria el copero partido de vuelta de los eternos rivales catalanes en el campo del Real Club Deportivo Espanyol. Pancartas insultantes, gritos agrios y patadas para ver si lo lesiono “sin querer, contra mi voluntad”. ¿No se va a hacer nada contra eso?

-¿Qué ha hecho el Gobierno con el ya abrasador “fuego” de la independencia de Cataluña desde que lo provocara el insensato de Artur Mas? -me comenta también un ciudadano catalán no independentista-. Dejar hacer, dejar pasar. Y amenazar, pero perro ladrador, poco o nada mordedor. ¿Cómo se va a apaga ahora, políticamente, esa calamidad?

Otra triste estampa de dejar hacer y dejar pasar: el chusco espectáculo de las “promesas” – irrespetuosas, bufas - de los diputados de Podemos y del bebé de la casi “nonata” congresista Carolina Bescansa.

-Hija – exclamó asustado un diputado, según me cuentan, al ver al rorro con su amada mamá- , ¿qué haces aquí, en el congreso de los leones, con una criaturita tan tierna? ¿No te das cuenta de que se la pueden comer?

Si la democracia no es estilo y respeto al protocolo constitucional que nos hemos dado, no es democracia.

-¿Está usted seguro de que la democracia es eso del estilo y el protocolo constitucional?

- Según Aristóteles, sí. Claro que Aristóteles, al lado del mochilero Pablo Iglesias, era un berzas.

España, ciertamente, está cambiando. ¿A mejor, a peor? ¿Va a seguir en su línea de no querer ver y de que cada cual, con mochila, gorra o cayado o como le plazca, haga lo que quiera?

Dos sucesos, en fin, que nada dicen a favor de la imagen internacional de España y de todos nosotros: el partido de vuelta en el campo del Espanyol y el partido del partido Podemos en la casa de los leones.

Intensidad con fe

Domingo, 6 Diciembre 2015

El café con leche del fútbol es la intensidad con fe. El Barça, contra el Valencia, cuajó un primer tiempo de olé y “mayoría absoluta”, eso que se dice que no va a conseguir ningún partido político en la fiesta de urna y voto del próximo día 20. En la segunda parte, el Barça, rebajó la dosis de intensidad y fe. El Valencia, no; el Valencia no dejó de consumir intensidad con fe, y empató:

-¡Maldita sea! –exclamó Luis Enrique.

El mundo es viejo. Todo está inventado humanamente, salvo lo que tiene relación o familiaridad con la ciencia y la tecnología.

-Corazón de oro y mano de hierro, así soy – decía de sí mismo don Santiago Bernabéu- . Al futbolista del Real Madrid –afinaba - lo quiero a mi imagen y semejanza: con mucho hierro y mucho oro.

Don Santiago, a quien tanto admiré, de quien tanto aprendí, no se le caía de los labios, para ensalzar, para comentar, para refutar, para criticar, la expresión Real Madrid. “El Real Madrid es orgullo- proclamaba-, yo no tengo más orgullo que el orgullo de ser su presidente, más por suerte que por merecimiento, pienso a veces.

Lo confieso: no puedo evitar la comparación entre fútbol y política, en cuanto que el fútbol es también otra forma de hacer política.

-Hay –expliqué el otro día en un foro- una diferencia entre futbol y política. Los políticos no dicen España, dicen país. “Vamos a cambiar el país”. O: “Este país, si ganamos…”. Parece que les da vergüenza pronunciar la palabra España. A Dos Santiago le encantaba hinchar sus carrillos con la expresión Real Madrid. ¿Por qué los políticos no se hinchan también los carrillos con la palabra España?

Me he ido. Retorno. El fútbol, como demostró el Valencia, es intensidad y fe. Es no ceder, es no perder nunca la esperanza “del gol milagroso” en el último minuto. Luis Enrique, acabado el partido, tuvo la sinceridad de declarar:” El fútbol no nos pagó todo el esfuerzo que hicimos, que fue mucho. Pero esta es la grandeza del fútbol”. La grandeza, la frivolidad, “la mala leche” (Camacho) del fútbol.

El Atlético de Madrid es tal vez, y sin tal vez, el equipo que mejor acredita la “mezcla” intensidad y fe. No tiene la plantilla de oro y notoriedad del Barcelona y el Real Madrid, pero tiene el sello de esa explosiva mezcla gracias a la cual “convive” entre convecinos tan poderosos como los azulgranas y los blancos.

-Si un partido dura noventa minutos –opina Simeone-, hay que rendir al máximo los noventa minutos.

Pues sí, Simeone. De todos modos, gracias a la intensidad con fe del Valencia, el Atlético y el Real Madrid se han acercado otra vez al Barcelona