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Entradas con etiqueta ‘Joachim Löw’

Negro

Domingo, 3 Julio 2016

 Los entrenadores más o menos de moda (Simeone, Conte, Low) han puesto de moda el color negro. El negro es color luctuoso y maléfico (gato negro, un suponer).

-Y color de gala, que la gente bien, muy bien, en las fiestas de enjundia y brío, sobre todo las mujeres, lo lucen con garbo, escote y elegancia.

De donde se infiere que todo es discutible y relativo en esta vida. Hasta el “mal agüero” del color negro.

-Negro, que te quiero negro –color con el que Simeone, por eso lo celebra, ha hecho del Atlético equipo de tronío, bombo y platillos.

-Y la próxima temporada – que canta- seremos mejores.

Conte, con Italia, de negro riguroso, se cepilló a la España de Del Bosque e Iniesta con futbol insidiosamente atrevido y feroz.

-Caramba con Italia –reflejaba en su rostro Del Bosque-, esta es otra Italia. ¿De dónde ha salido esta Italia?

Del color negro de Conte, Del Bosque. Se ve que al fútbol, qué descubrimiento, le gusta el color negro. Por eso, el alemán Low, tras ver el sopapo de KO de Italia a España, se dijo:

-El Italia- Alemania, va a ser también, además, un duelo entre el negro de Conte y mi negro. El mío, por cierto, es más deportivo.

Y eso fue el Italia- Alemania: un duelo táctico en negro.

-Aburrido, vaya.

Pues sí. En fútbol, los duelos tácticos son casi siempre duelos estéticamente feos. Duelos de jugar a no dejar jugar.

-Duelo de miedos.

Algo así. Pablo Iglesias achaca el “porrazo” sufrido en las elecciones en las que creía que él iba a hacerle al PSOE lo que Italia le ha hecho a España a la campaña de miedo contra su partido

-¿Acierta Pablo Iglesias al pensar así?

-Es que Podemos, para mucha gente es sinónimo de neocomunismo ( vetustez arcaica), veleidades (“somos socialdemócrata”) y fragmentación de la unidad España (referéndum de Cataluña), amén de otras incoherencias y miedos.

Política y fútbol, como ven, son parientes. Como el hombre y el chimpancé, tienen muchos genes comunes. Y el miedo existe. Y el miedo acollona. Y “el miedo es más perverso que la perfidia” (¿Nervo?)

¿Ganará la final de la Eurocopa 2016 un equipo con entrenador vestido de negro?

Dimisión

Mircoles, 15 Octubre 2014

La selección alemana de fútbol ganó, si no se les ha olvidado, el Mundial de Brasil. Lo cual que gracias a ese triunfo Alemania es tetracampeona, de teta y cuatro.
-Tetracampeón. No me gusta ese vocablo, suena feo- rezongó don Santiago Bernabéu tras ganar el Real Madrid, consecutivamente, su cuarto título europeo-. Hay que ganar el quinto título- agregaba-. Tampoco es que suene bonito pentacampeón, pero es más eufónico.
Y, claro es, los jugadores capitaneados por el Gran Capitán Alfredo Di Stefano, complacieron a don Santiago.
El presidente – solía comentar Di Stefano -, con o sin razón, es el presidente.
La Alemania de Joachim Löw, el Del Bosque germano, en pocos días, ha perdido con Polonia y ha empatado, en su germánica casa y ante devota su clientela, con Irlanda.
-Ésta, Löw, no es la Alemania de Brasil. Ni sombra, eh.

Löw, 54 años de vida y de experiencia, filosofa en la contestación:
-Si el fútbol no fuese así, probablemente el fútbol no sería lo que es.

La diferencia entre Alemania y España es que aquí en España-en fútbol y en política- se pide en seguida la dimisión. “Que dimita”, “es viejo”, “está gastado”, “no vale”.
-El español adjetiva más que razona y zurra más que analiza.
Esta frase la leí hace tiempo, creo que es de Julio Camba y si no de él, de alguien tan ocurrente y delicioso como él.
Los alemanes no han pedido la dimisión de Low – el germano es más paciente y sosegado que el español- pero sí han escrito que “hay que procurar que no se repita el lance de dos resultados tan adversos”.
A raíz, por cierto, del lance de la derrota de la selección Sub-21 ante Serbia, dos críticos de adjetivación y zurra consideran que Ángel María Villar debe dimitir. He reflexionado: ¿por qué? ¿Qué culpa tiene Villar de que jugadores de tanto fuste y futuro, que dicen, como Isco, Munir, Deulofeu , Saúl, Sergio Roberto y otros no acertaran a ganar a una selección teóricamente inferior?
Los Sub-21, pues vi el partido, jugaron con trote borriquero, demorado, dengue, de hecho todo el primer tiempo. Cuando despertaron de la siesta del trote, avanzado el segundo tiempo, no pudieron. Sencillamente no pudieron. Un madridista que en vida se llamaba Pablo Hernández Coronado decía: “Mi táctica, aritméticamente, es la 1-10″. O sea, el portero y diez jugadores subiendo y bajando, corriendo, los 90 minutos.

Luego, eso: pedir a los trabajadores del balón más intensidad y más desconfianza.

Viva Arquímedes

Lunes, 14 Julio 2014

Decía Arquímedes: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Digo yo: demos un club de apoyo a Del Bosque y volverá a mover el mundo del fútbol.
Alemania ha ganado el Mundial de Brasil, gracias al “estilo de la selección española”. El germano es soberbio y prepotente, pero ha cambiado: eso era antes. “Se ha europeizado, ha humanizado su carácter seco y soberbio”. El seleccionador alemán Joachim Löw reconoce que “el estilo de hacer” de la selección española le ha ayudado no mucho, sino muchísimo, a conformar y fortificar su selección:
-Admiro el fútbol-arte (me alegra que se use el vocablo arte, puesto que arte es, en todo, el vino de la vida, que dijo Ritcher). España le ha hecho mucho bien al fútbol.
¿Cuál ha sido el secreto de la selección española? ¿Cuál el de la selección alemana? El punto de apoyo: el club. El de la selección española fue el Barcelona; el de la selección alemana, el Bayern.
-Si España no hubiera llegado a Brasil estragada de fútbol (Liga, Champions, amén de otros partidos y compromisos: temporada extenuante), otra hubiera sido su suerte.
Pienso que sí. Löw es un ser didáctico y pacienzudo, y sencillo: “Estudio y veo fútbol a todas horas”. Cree en el futuro de “su nueva” Alemania. Y cree en el punto de apoyo del club. El club, ciertamente, no es una selección, pero una selección sin el punto de apoyo de un club que aporte varios jugadores básicos y asociado no es perfecta.
No existe la perfección absoluta, sí la perfección relativa. Es lo que consiguió en su día Del Bosque, es lo que acaba de conseguir en Brasil con sus germanos Löw.
Pedro Escartín, el mejor árbitro español de fútbol de todos los tiempos (¿?), sostenía en su tiempo -uf, la de años que hace de eso- que la Selección era mejor cuando estaba bien el Athletic.
El club. El punto de apoyo. Arquímedes tenía razón. España se olvidó de la furia, su sello durante años y años, y descubrió, gracias a ‘Colón’ Aragonés, el fútbol-arte. El fútbol sinfónico. El fútbol de asociación sinfónicamente artístico. ¿Hay que renunciar a él por haber “tropezado” (me niego a usar la palabra fracaso en Brasil) No, sencillamente no. ¿Hay que jubilar a Del Bosque por el tropezón y poner en su lugar a otro que a lo mejor ni piensa, ni trabaja, ni teje como Del Bosque? No.
Lo que sí es verdad es que si los equipos- puntos de apoyo de la Selección- siguen importando estrellas que cuestan los tres ojos del cuerpo humano, malo. Es lo que le ha pasado, en parte, a Brasil, y en parte también, a Argentina.