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Barça y Real Madrid

Domingo, 15 Mayo 2016

Puedo prometer y prometo –hala, a lo Adolfo Suárez y a lo de su imitador Pedro Sánchez -, que el Barça, según la aritmética, es el justo ganador de la Liga. El Barça, en efecto, como subrayan los notarios de los números, ha practicado el fútbol más vistoso , ha liderado la clasificación durante 27 jornadas, contra solamente cuatro del Real Madrid, y su mordedor Luis Suárez ha sumado la muy notable y obesa cifra de 40 goles (Pichichi y Bota de Oro).

-Y pensar que Florentino dudo de su capacidad goleadora cuando le hablaron de él.

Eso pasa. Y seguirá pasando. El hecho, hoy, es que el Real Madrid, esta temporada, no ha sido profeta en su país, esto es, en la Copa del Rey y en la Liga.

-Pero, ojo, lo está siendo en la Champions, en Europa

Muy español lo del Real Madrid: solo profeta fuera de casa, en el extranjero, donde, dicho sea con reverencia, en la final de Milán se las verá con el Atlético, ese hueso de taba tan difícil y duro de roer.

-Ya lo creo: si pudo con el Barça y con el Bayern, ¿quién garantiza que no pueda también en Milán con su convecino del Bernabéu?

Peliagudo, sí, el inmediato porvenir del Real Madrid.

Le recuerdan a Florentino, sin delicadeza, alguna desde la ciudad condal, que en sus dos etapas como presidente sólo ha sumado siete grandes títulos de treinta y ocho posibles entre la Liga, la Copa del Rey y la Champions.

-Y eso, claro, es saldo parco para Florentino.

La “caridad” de los vencedores con los adversarios de enjundia y tronío frisa casi siempre el choteo y el regusto a venganza. Obvio, querido Watson

-Hipótesis: si pierde en Milán con el Atlético, ¿cómo reaccionará Florentino? – pregunto a quien patea los jardines que pisa Florentino Pérez

-Mira: Florentino es orgulloso. Y el orgullo es la gasolina del amor propio.

-Amén de pecado feo y hasta mortal para otros.

-Bueno, bueno: dejemos eso. Como bien dijo Butragueño, Florentino “es un ser superior”, y reacciona siempre, en la adversidad, con el enfurecido tornado de su superioridad. El Barça ha tenido dos etapas históricas: una en la que se miraba con envidia en el Real Madrid y otra, la actual, en la que es el Real Madrid el que se mira con rabia en el Barça. Pues bien: al margen de lo que pueda o no pueda ocurrir en Milán, FP tiene “planes” para que el Barça vuelva a mirarse con celos en el Real Madrid. Punto por hoy.

Creo, desde casi que nací, en los seres superiores, tantos en los divino, por si acaso, como en los terrestres: en estos por puro empirismo.

Sin

Domingo, 24 Abril 2016

Manda la preposición separativa “sin” en la política y en el fútbol.

-Quiero sillones, “sin sillones” (ministerios), no juego.

El “sin sillones” es Pablo Iglesias, como ya han adivinado ustedes.

-Hay que echar a Rajoy, quiero “un Gobierno “sin Rajoy”.

También han adivinado ustedes al autor de este “sin Rajoy, que no es sino el “sin par” Pedro Sánchez, o sea “Don No”·

¿Qué es lo que quieren estos padres de la patria? Poder. No quieren estar “sin poder”. La política es poder.

-¿También la democracia?

-Es que la política siglo XXI “sin” democracia”, es una cosa rancia y arqueológica, esto es, bolivariana, eso que, dicho sea al paso, tanto gusta a Pablo Iglesias, “pro Otegi” (el terrorista, sí) y “pro referéndum” (eso de de los independentistas catalanes).

-¡Qué joya de político Pablo Iglesias!

-Y usted que lo diga.

La liga de fútbol no es ajena tampoco a la gripe del “sin”.

-Ya que nos hemos quedado “sin” la Champions, hay que recomponer el tridente de títulos con la Liga, la Copa del Rey y el Pichichi –comenta la forofada azulgrana.

El Barça, tras cambiar la rueda del pinchazo del bajón, ha recuperado, en plan torrencial, el afán goleador.

-A partir de ahora, partido a partido, y así hasta el final, ni un solo partido “sin” goleada y “sin” Suarez “sin” marcar goles a mogollón goles en todos los partidos.

En ese “sin” está el Barça. Catorce goles en dos partidos -¡qué “escándalo”!, Raphael-, once de los cuales los ha hecho Suárez.

Soy feliz como nunca –celebra el uruguayo-. Soy feliz por jugar en el Barça, por tener los compañeros que tengo y por lo bien que se me da el gol.

El Barça, en efecto, está “que lo tira”. Su ventaja es que él depende sólo de él, mientras que sus perseguidores, Atlético y Real Madrid, dependen de ellos y del Barça.

“Sin” esa doble dependencia, el camino del Atlético y del Real Madrid sería menos pedregoso.

-Yo no digo nada –opina Simeone, siempre tan inteligentemente empírico-. Digo, sencillamente, que el Atlético es formidable. A esperar. Trabajar con el grupo que tengo es una bendición.

Y que está en el Atlético como Suárez en el Barça: felicísimo.

Zidane es otro “sin”, pues “sin” Ronaldo, transformó en miel la hiel de los dos goles consecutivos del Rayo.

-¡Qué susto! ¡Dos a cero a favor del Rayo! –puso cara de susto Florentino Pérez, debajo del paraguas.

Se quedó como “sin fe”, pero abajo, en el césped, había gente de fe: Zidane y sus a- trevidas rotaciones.

Un “sin vivir”, no es vivir. 

Atlético y Pablo Iglesias

Lunes, 4 Enero 2016

Viva lo insólito. La vida es el arte de provocar, el arte de rasgar monotonías, el arte de sorprender y el arte de que en la Liga el Atlético, rozando el final de la primera vuelta, sea cuatro puntos más que el Real Madrid en la clasificación.

-Más que realmente insólito, atléticamente insólito.

Cuatro puntos, sí. Raro, extraño, luego –repito- insólito. El Atlético de Madrid, con Simeone o desde que llegó Simeone, es al fútbol y muy concretamente al Real Madrid y al Barcelona lo que el no menos insólito Pablo Iglesias es a la política.

-¿Acaso, Pablo, no es insólito lo que le está sucediendo a España con usted?

-Tutéame, por favor.

-No nos conocemos. Soy retro, Pablo, o sea que estoy educado con otros moldes, con otros hábitos.

-Pues ponte al día, “sígueme”.

Sígueme: lo que le decía Jesucristo a los que no le seguían. Pablo es también retro, aunque él no lo crea, pues es retromarxista, algo decadente como el usted y el yogur que traspasa la línea roja de la caducidad.

Si no fuese por el arte de lo insólito, de todos modos, la vida aburriría. Aburre, según algunos o muchos o la inmensa mayoría, que la Liga BBVA sea sólitamente una cosa de dos.

-Precise: de dos “capitalistas”.

Ya se me ha infiltrado de nuevo en la columna Pablo Iglesias. A mí el capitalismo, Pablo, mientras genere bienestar social y económico, me gusta; y si el bienestar social y económico lo genera el capital, la pasta, ¿por qué combatirlo? Bendita pasta, que el arte de la vida, también, es poder vivir lo mejor posible a la sombra de los que dominan el arte de fabricar dinero, sin los cuales sería imposible “el reino de la dicha” en este mundo, que del otro mundo las referencias que hay no son fiables del todo.

Fiable, en la Liga, el Atlético. Y esto, por morbo, por insólito, es bueno. El Barça cree que 2016 se le va a dar igual de bien que el espichado 2015. Lo canturreó recientemente el presidente azulgrana:

-Esta próxima temporada, a por los seis títulos otra vez.

A Florentino Pérez jamás se le ha leído una cosa así. La manía de FP es la Champions. Es un español muy europeizado, que lo importante, desde la generación literaria del 98 hasta hoy, ser europeo es más importante que ser español (o igual de importante) , del mismo modo que el Barça es más que un club.

-¿A qué sería divertidamente insólito que el que más, al final de la temporada, fuese el Atlético del insólito Simeone?

Simeone está tocado de algo, de una mano divina, que diría Maradona, o por la varita de un ángel con alas rojiblancas. Vaya usted a saber.

A Pablo Iglesias, mi deseo, con toda cariñosa y objetividad política, de que jamás pise la Moncloa. Pobre España, si así fuera.

¿Entendido, Rafa?

Mircoles, 10 Junio 2015

La Liga BBVA es sólo BBVA referida al Barça y al Real Madrid, los dos equipos millonarios de la Liga BBVA. El fútbol en España, casi siempre, últimamente, es cosa de dos. Digo casi siempre, porque de vez en cuando salta la liebre de un Atlético de Madrid y asusta a los leones de la BBVA.

-Somos la envidia de todos-

Dice bien, dice verdad el señor Bartomeu, en cuanto que con él el Barça ha vuelto a tener trillizos (Liga, Copa del Rey, Champions), ha crecido el activo de la caja de caudales (dispone de 600 millones para la próxima temporada), ha mejorado el contrato de Luis Enrique y el Barça con él, repito, es, amén de más que un club, un club ciertamente paradisíaco.

-Donde hay unión y armonía, hay fuerza.

Otra verdad del señor Bartomeu. Que se va, por imperativo de las elecciones, para volver, “si me eligen, si me votan”, que dice. Lo tiene todo de dulce, electoralmente.

-Lo lógico es que le voten; mejor de lo que él lo ha hecho, imposible. Sólo que…a lo mejor se presenta Joan Laporta.

Hay otros candidatos a la presidencia azulgrana, pero el “demonio” a batir, es Joan Laporta.

-Es que Joan –me dicen- es mucho adversario, políticamente.

Políticamente, sí. El señor Laporta es más catalanista que español, es por lo tanto el candidato preferido por la “casta secesionista”.

-Con Bartomeu, el Barça seguirá dando guerra, por descontado, pero sólo futbolística. Con Laporta, el Barça atenderá dos guerras: la futbolística y la política.

Así está el panorama azulgrana. ¿Cómo está el paisaje blanco?

-De envidia, claro es, y de rabia. En la última década el Barça ha agavillado 23 títulos; el Real Madrid, menos de la mitad, diez. Y esto tiene herido el corazón de la envidia de Florentino Pérez.

-Rafa, ni una temporada más sin títulos. No lo soporto.

Benítez lo sabe, lo sabe bien, y bien claro que se lo ha advertido además el buenazo de Zidane: “Si no hay títulos, hay puerta”. Con títulos, también del Real Madrid al cielo.

Cuando no hay fútbol, crece la otra hierba, la hierba del runruneo. Pero, madridistas, tranquilos. Cristiano no se va a ir, ni ahora ni tal vez nunca; y como Rafa es astuto y listo, ha regresado para ponerle a su carrera el “colofón de otra vez el Real Madrid, también en el XXI, es el mejor equipo del siglo”.

-Ha llegado el momento de acabar con la década prodigiosa del Barça e inaugurar la década portentosa del Real Madrid. ¿Entendido, Rafa?

Debería buscarse un Saporta

Sbado, 14 Marzo 2015

A España le va el eufemismo. A Florentino Pérez, no. Al pan, pan, y al vino, vino, que dice el refranero: pero esto, esto precisamente, es lo que no gusta a los partisanos del eufemismo.

-Que no se vea –dicen los partisanos- tanto lo feo. Hay que taparlo, hay que disimularlo.

El eufemismo es una manera política, también no política, de esconder lo torcido o tapar con velos lo disonante o mal hecho

Veo hoy en la televisión que alarma la palabra imputado. Lo cual que la van a sustituir por investigado. Deben de pensar que el término imputado es ya casi, y sin casi, sinónimo de ladrón o reo.

-De reo que raramente pisa la cárcel.

Eso es ya vox populi. Entre rejas sólo aparecen a los tontos de capirote. ¡Qué difícil es enjaular a los burladores de eso que hemos dado en llamar “Hacienda somos todos”.

Eufemística democracia española.

-¿Es usted independentista?

-¡Por favor! No me insulte. Soy soberanista.

-¿Es usted quemador de banderas nacionales?

-¡Qué disparate! Soy, sencillamente, un humilde antisistema.

-¿Está usted imputado?

-¡Qué estupidez dice usted? Soy inocente como la paloma de la paz de Picasso. Sólo un investigado, y por error además – dirán a partir de ahora hoy los que ayer eran imputados

Falaz eufemismo. Huyo de él.

Florentino Pérez, que huye también de él, en rueda de Prensa, se ha quejado de los periodistas. Les ha atizado sin eufemismos, sin perífrasis. Florentino es un presidente de club de fútbol distante, poco cálido. Está a años luz de su santón don Santiago. En el Real Madrid de don Santiago había un señor que se llamaba Raimundo Saporta. ¿Qué hacía Saporta en el Real Madrid? Entre otras cosas, hablar a todas horas con los periodistas. Atenderlos, atendernos. Procurando así que no cayeran, que no cayéramos, en fantasías.

-¿Es verdad –le preguntaban, le preguntábamos a Saporta- que el Real Madrid anda en negociaciones para fichar a Fulano o Zutano?

Cuando podía, contestaba sin rodeos, sin eufemismos; cuando no, por lo que fuere, se descomprometía con técnica filosófica. Así:

-Si digo que sí, miento; si digo que no, también. Yo esta vez no puedo comprometerme, pero vosotros sois libre de comprometerte o no con vuestros lectores. Allá vosotros.

Naturalmente, en la duda, nadie se comprometía.

El problema de FP es que es un señor o temeroso de Dios o temeroso de sí mismo. No lo sé. De ahí que en las “ruedas” con los periodistas patine a veces y diga, por ejemplo, que ama a Casillas cuando apenas lo amaba en la época de Mourinho. O que se enfrente sin mano izquierda diplomática - con o sin razón- a los medios. Fraga, tan honrado como impulsivo, también hostíl al eufemismo, hizo circular como suya esta singular frase: “No hay que topar con la Iglesia ni con los medios informativos. Son poderosos y te excomulgan por nada”. FP debería buscarse un Saporta.

Interpretación

Domingo, 1 Febrero 2015

¿Qué es más difícil, que un árbitro pite un penalti o que un camello pase por el ojo de una aguja?

-Por Dios, que un árbitro pite un penalti.

A veces, más por curiosidad que por imperativo didáctica, leo eso que no lee nadie.

-¿Y qué es eso que no lee nadie?

El Reglamento de fútbol. Llego casi siempre a la misma conclusión: ¿quién lo lee? ¿lo leen los árbitros? ¿lo leemos los periodistas?… No voy a dar nombres. No es elegante señalar. Pero en todos los partidos, absolutamente en todos, hay como poco un penalti. O dos. O tres.

Estuve el otro día con un árbitro de la Liga BBVA.

-¿Por qué no sois más valientes con las faltas en las áreas? ¿Por qué no las sancionáis?- le pregunté.

-Lo que ocurre en las áreas es interpretativo –me contestó.

-¿Y qué es eso?

-Interpretar, como sabes, es lo que hacen los jueces con las leyes. ¿Por qué a unos imputados los enchironan, por qué no a otros? ¿Por qué metieron entre rejas a Bárcena, sólo imputado? ¿Por qué los imputados del clan Pujol siguen libres como pajaritos libres andando y piando por las calles? Interpretación.

-¡Hombre! –exclamo.

-En las áreas –sigue ilustrándome- es cierto que flipan y molan las faltas que hacen unos y otros, atacantes y defensores, pero como no sean transparentes, muy descaradamente transparentes, que se dice ahora se, lo prudente es no ver y no escuchar. Eso que a veces está mal, no sancionar, es sin embargo lo mejor sociológicamente.

Árbitro, pedagogo y sociólogo.

Y como el fútbol, la política. Los dos deportes nacionales. Lo de la política, creo, es peor. La manga ancha de la política es infinitamente ancha. Veo a Pedro Sánchez, tan majo él, pues majo es muy majo (unanimidad sobre su majeza entre las adolescentes y casaderas menores de cuarenta año: como majo carece de rival) en el Telediario proclamando mitineramente que ”España ha crecido pero no gracias a Rajoy, sino a pesar de Rajoy”. Me restriego los ojos de las neuronas y rumio:

-Si España, económicamente, ha crecido a pesar de Rajoy, jefe del Gobierno, ¿quién ha sido el milagroso ectoplasma del crecimiento económico de España? ¿Quién, un ángel, un mensajero divino, un fantasma?

España, en efecto, sigue siendo diferente. En España, los hechos obvios y evidentes se interpretan y todo, por lo tanto, es según el color del señor –árbitro, periodista, político- que los interpreta.

Un talento entre talentos

Domingo, 18 Enero 2015

Empezó con tonos grises el año y va entrar soleado en la segunda vuelta de la Liga. Me refiero al Real Madrid de Ancelotti. O a este Real Madrid de figuras cada vez más asombrosas que le ha tocado en suerte.

-¿Por qué en suerte?

-La suerte del entrenador, por muy doctor en fútbol que sea, depende siempre, y no digo casi siempre, del talento de los jugadores.

El Real Madrid es un equipo de talentos. Kroos ha borrado de la memoria a Xabi Alonso. Concluyentemente. Kroos, antes de pasar el balón, mira. Mira con el pensamiento y apunta con los pies. Y sus pases son precisos por inteligentes o inteligentes por precisos.

-Kroos ha sido un gran fichaje del Real Madrid. Al tiempo.

El tiempo no hace sino darle la razón a quien eso auguró.

-¿Quién fue?

-Guardiola, aunque no se crea. Guardiola, hablando de fútbol, es forofo liberal de su criterio y sus sabiduría. No es dogmático.

Jamás se crece día a día y sus pases están hechos a medida del consumidor. “Ahí va eso, Cristiano”. Y donde digo Cristiano, póngase Bale u otro. Jamás además tiene todavía el escolar atributo del aprendizaj.

- Vengo al Real Madrid a ayudar y a aprender -dijo al llegar.

No parecía considerarse talento cuajado a pesar de su coste.

Isco. Hace virguerías en un ladrillo, a lo chotis. Y tiene la chispa de la creatividad. “Torero, torero”, le gritaban en un partido. Algo de torero más o menos pinturero sí tiene.

Contra el Getafe, en el primer tiempo, sufrieron todos ellos. El Getafe, como es lógico, jugó a no ponérselo fácil al Real Madrid. A ver qué vida

-Perder con honor –que tiene dicho alguien- es otra manera honorable de perder con el Real Madrid.

¿Qué es Ancelotti en este Real Madrid trufado de talentos, desde Casillas a los que se sientan en el banquillo? El sentido común. El sentido común es el más bello distintivo de la experiencia. “La experiencia me ha enseñado mucho” (Ancelotti). Sabía muy bien Ancelotti que en Getafe había que poner punto final al ceniciento comienzo de 2015.Y alineó a “sus” mejores, a todos.

-Le sobra a Ancelotti lo que le falta a Luis Enrique, afortunadamente para el Real Madrid.

Que el Real Madrid se vistiese de gala para el partido de Getafe – sin rotaciones- no hace sino resaltar el “talento” del sentido común de Ancelotti. Real Madrid: el talento del sentido común entre talentos con el balón en los pies.

-¿Por qué escribe usted hoy tanto elogio del Real Madrid?

-Pálpito. Creo que va a ganar la Liga. El pálpito no tiene nada que ver con el deseo, tampoco naturalmente con el sentido común y la experiencia

¡Jo!

Mircoles, 8 Octubre 2014

Javier Tebas es un señor que no cuida su físico, cada vez que sale en la televisión aparece más orondo, más hermoso, lo cual que, a su edad, no es recomendable tal grasoso exceso. Los obesos son seres pausados, apacibles, nada sanguíneos.
-Razonan en lugar de gritar. No desgañitan sus argumentos, los cuecen al fuego lento de sus serenas neuronas –le oí una vez, en una conferencia, a un psiquiatra.

Javier Tebas, presidente de la Liga Profesional de Fútbol, es la excepción que confirma la regla. Tebas es sanguíneo, vehemente. Tebas, en Barcelona, en un foro, hablando de lo que podría sucederle al equipo que es más que un club, el Barça, en la Liga BBVA, si Cataluña se desgajase del resto de España, bufó algo así como que tendría que decidirlo el Parlamento “de lo que quedase de España en ese momento”.
-¡Jo!
Eso, ¡jo! Y es que España cada día es más ¡jo! El ¡jo!, creo, define lo que para algunos es España a día de hoy, 8 de octubre, fiesta de Santa Brígida. El escritor valenciano Rafael Chirbes, Premio Nacional de Narrativa 2014 por su novela “En la orilla”, opina que la sociedad española “es un desastre, donde el fango cada vez es más”.
-¡Jo!
Manolo Saiz, lo suyo es el ciclismo, al que retorna tras unos años alejado de él, es del mismo parecer: “En España nos lo hemos cargado todo”.
-¡Jo!
Yo de pesimista no tengo nada. Nada de nada. Pero soy espectador de algo que nadie puede rebatirme: en España, desde hace años, los políticos, cual futbolistas, “no ven puerta”, Les pasa lo que a Diego Costa en la selección nacional (ojalá me deje mal mañana).
-Cataluña es España, debe de seguir siendo España. ¿Qué sería de la Liga BBVA sin el Barça?
-¡Jo!
Ni se piense. La mayoría de los catalanes –lo sé: hay encuestas al respecto- con seny no quieren la independencia. Lo que sucede es que esa mayoría no da la cara, ve, se queja, pero no arma ruido.
-Y el ruido es a la política lo que el gol al fútbol.

¿Acaso no? Javier Tebas es un sanguíneo que auspicia la realidad de lo que en efecto podría pasarle al Barça si la feligresía del señor Mas , en plan enjambre cojonera, no deja de dar el coñazo con el ébola de la soberanía.

El insólito Gabriel Calderón

Domingo, 6 Abril 2014

Dos goles de penalti del Barça al Betis. Gabriel Calderón, sin embargo, acabado el partido, felicitó al árbitro Iglesias Villanueva:

-Sinceramente –dijo a los periodistas el técnico bético-, creo que el árbitro controló la situación. A pesar de los dos penaltis que nos pitó en contra, sólo me queda felicitarlo”.

Gabriel Calderón. Argentino. Cincuenta y cuatro años. Calva inteligente, mirada dulce. Origen humilde.

-Leer es otro modo de estudiar.

Lucha entre la pasión y la razón.

-La pasión confunde. La razón, no. Yo procuro razonar todo lo que veo, hago y vivo.

Ha aprendido también a querer.

-En el Betis, como jugador, viví años de felicidad (entre 1983 y 1985). No los he olvidado, ni los olvidaré.

Para él, la memoria es “el baúl de los recuerdos” amables y dulces.

Que un entrenador de fútbol sea como Gabriel Calderón no es sólito. Pero él ha visto, vivido y metabolizado mucho fútbol.

-El trabajo del árbitro es trabajo muy difícil. Yo no podría ser árbitro. Lo he pensado muchas veces. En el banquillo, el entrenador vive la presión y la ansiedad de ganar. El árbitro vive la presión y la ansiedad de no fallar, de que el público no le sea hostil, de que los jugadores no le engañen, que tampoco le engañe la vista.

Celebraría el casi imposible descenso del Betis. Me gustaría el milagro de la permanencia del Betis por él, por Gabriel Calderón. En un país –el nuestro- donde no todos somos iguales ante la ley. En un país donde vivimos o “padecemos” –todavía- una “medieval” democracia de aforados (“gracia o merced” que naturalmente no existe en las “verdaderas” democracias: Inglaterra, Estados Unidos y Francia, entre otras). En un país de intolerantes y viscerales ideológicos (me remito a las tertulias políticas de las televisiones, tan inaguantables por viscerales e intolerantes), existen seres como el insólito Gabriel Calderón.

Escribió no sé quien que “aunque toda sociedad está basada en la intolerancia, todo progreso estriba en la tolerancia”.

Insolentes

Lunes, 3 Febrero 2014

Tres eran las hijas de María (aquel dicho) y tres son los equipos que compiten por el título de Liga, con un Atlético insolentemente magno.

¿Y por qué no cuatro, que el Athletic está caliente, pedernalizado como en sus viejos tiempos.

El Athletic me trae a la memoria, siempre, la figura -lo fue en su día- del árbitro internacional Pedro Escartín. Cantinela de Escartín:

-Cuando el Athletic funciona, funciona la Selección.

Eran cuando lo dijo otros tiempos (ni mejores ni peores: distintos. El tiempo actual es global, telegénico, digital y de muchos imputados ¡Qué distinto!).

El Athletic, es cierto, le ha rebajados los humos al Real Madrid, de igual modo que el Valencia, el sábado, se le subió a las barbas al Barça en su cortijo del Camp Nou.

-Qué insolentes el Valencia y el Athletic.

Las insolencias son la sal, la cebolla y el perejil del fútbol.

El Athletic está a once puntos de los omnipotentes Barça y Real Madrid y a catorce del no menos insolente -para el Madrid y el Barca- Atlético de Cholo y Diego Costa.

2014, año nuevo y a ver si nos toca (a ustedes y a mí) la Primitiva o la Quiniela, no ha empezado bien para el Barça. Ha cabreado, y mucho, a Tata Martino, cabreo que le ha llevado a expeler esta frase: “Cuando al rival se le puede pisar, hay que pisarlo”.

-¡Qué insólitamente burdo, él tan argentinamente dulce!

No hay que tenérselo en cuenta. “El fútbol es mucho más serio que un asunto de vida o muerte”, que dijo quien lo dijera: otro cabreado, seguro.

El Atlético, en cambio, sigue estando de dulce, y, miren por dónde, desde esta semana es el Atlético el que mira de arriba abajo (construcción ortodoxamente musical) a los inmensamente poderosos Real Madrid y Barça.

-¿Y eso es bueno para la Liga?

-Por supuesto. En la misma medida que no es bueno y de cabreo burdo, también, para el Barça y el Real Madrid.

El otro día escribí aquí que a Ángel María Villar, presidente de la FEF, no le gusta la Liga del duopolio.

-La Liga -repite a quienes no padecen otitis testicular- tiene calidad, ahora hay que encontrar la fórmula para que tenga igualdad.

Yo estoy con Villar. Las desigualdades extremas son impropias del siglo de la globalidad, siglo del que, por cierto, algunos economistas opinan ya que está haciendo más inmensamente ricos a los inmensamente ricos y más inmensamente pobres a los pobres que todavía no son inmensamente pobres

Como los inmensamente poderosos, “se les pise o no” ( Tata), acaban ganando siempre, lo insólito sería que el Atlético de Cholo y Costa ganase la Liga (opinión generalizada). Sería, sin embargo, formidable –pensando en la igualdad- que la ganase el insolente Atlético. Contra la opinión generalizada. Lo digo por lo de la fraternidad de la igualdad, que en los duopolios ni hay igualdad ni fraternidad.