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Entradas con etiqueta ‘Mariano Rajoy’

Recompensa

Mircoles, 29 Junio 2016

La función de consumo gasta, que dijo Keynes. Y el consumo, hastía:

-Ya me han regalado dos diamantes como ése -casi desdeñó una artista de cine (ya me acordaré de su nombre).

Consumo y hastío, y también decepción: he aquí la CLAVE de que en todas las encuestas que leo sobre si Del Bosque debe seguir o no, gana el no. El no, como saben, está de moda. Le ha dado brillo y esplendor Pedro Sánchez con su tozuda retahíla de ‘noes’ a Mariano Rajoy. El fútbol, volviendo a Del Bosque, es la emoción de ganar y la tristeza de perder.

-La derrota es la enfermedad que no digiere casi ningún el deportista.

Ni el deportista, ni el aficionado. Del Bosque ya no es querido.

-¿Se ha perdido la confianza en él?

-Fue él –me dicen aficionados de aquí y de allá- quien, en Brasil, empezó a minar nuestra confianza.

Digámoslo así: todo para el aficionado (el pueblo del fútbol) y con el aficionado y jamás (si se es listo) contra el aficionado. Del Bosque, que es listo, ya lo anticipo aquí: se irá o se quedara “según”. El según depende de dos cosas: de que Ángel María Villar, en las próximas elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol, sea reelegido.

-¿Tiene probabilidades?

-Casi todas.

A Villar no le interesa la presidencia de la UEFA ( nunca, de verdad, atraído). Su “cortijo” preferido es la FEF. Y sus “chiringuitos” internacionales, por razón de notoriedad, las vicepresidencias de la UEFA y la FIFA.

Sigo con el “según”. ¿Aceptaría Del Bosque una función ejecutiva de asesoramiento en la FEF, semejante o parecida a la que ejerció Hierro?

-Del Bosque –me informan- es un caballero al que no le gusta ni molestar, ni incomodar. Del Bosque pensará antes en esto que en el “beneficio” del cargo. Hipótesis: a Villar, si consigue la reelección, le gustaría tenerlo con él. Otra cosa es que Del Bosque quiera.

Sería una manera, elegante, de recompensar (moralmente, más que dinerariamente) lo mucho que Del Bosque ha hecho por la selección. Su fama de gran señor, dicho sea al paso, es internacional.

Hay Selección

Lunes, 13 Junio 2016

Detesto el adverbio no. El “no, no y no” de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy, y detesto el “no del fútbol al gol”, cuando al fútbol le da por ser como Pedro Sánchez.

-Que he dicho que no, que en esta Eurocopa hacer gol no va a ser nada fácil -parece pensar y decir el fútbol si el fútbol pensase y pudiera hablar.

Gracias, Piqué por tu gol. Su hijo estaba en el estadio.

-Con España –subrayó Piqué.

Cuántas cosas arregla el fútbol y cuánta alegría genera el fútbol.

-¡Qué pase, qué calidad! – ponderó de Iniesta, Piqué.

Porque eso fue el magistral pase de Iniesta para que lo rematase tan magistralmente de cabeza Piqué.

Hasta ahora, en esta Eurocopa, todos los equipos han sudado sacrificio, trabajo y coraje para poder ganar por la mínima: Francia, Alemania y España, por citar a las selecciones tildadas de favoritas.

-Los equipos considerados teóricamente inferiores, han aprendido de tal manera a jugar a no perder y a no dejar ganar, que ganarles es tan difícil como ganar una oposición de enjundia.

Opinión de un opositor, claro es.

Lo digo como lo siento: celebro con inmensa alegría tanto el partidazo de Iniesta como el gol ‘in extremis’ de Piqué. Lo sé: habrá quien no. Allá él.

-Vivir es convivir, y convivir es olvidar y perdonar lo que rasga la convivencia.

Formidable también el aristocrático señorío de Del Bosque:

-Sigue faltándonos gol - reconoció acabado el partido-. Pero extraordinario el equipo, todo él. De Gea, Piqué, todos.

Otro del que hay que aprender. Jamás pierde las maneras, jamás discrimina, jamás ideologiza, jamás molesta.

Hasta se acordó de Casillas:

-Ha sido uno más, en el banquillo, alegrándose de todo y de todos.

El otro día escribí aquí que debían ser titulares Morata, Silva e Iniesta. Sigo considerándolos titulares inamovibles. Digo hoy esto otro: hay que mover el balón, desde atrás, con más velocidad de pensamiento. El reiterativo y lento tuya y mía, que se decía antaño, permite el cómodo repliegue del adversario.

Anécdota al respecto.

-Tú corre –le decía Di Stefano a Gento- .Ya pienso yo por ti y por todos.

Veloz como el ciervo, brillante como el vuelo del águila. Contra los “pedregosos” checos, los españoles han brillado: trabajadores, tenaces, bravos (hay selección).

Barra libre

Jueves, 26 Mayo 2016

La española, como se sabe, es la única democracia europea con barra libre para silbar a los canes en la calle, al Rey en los estadios y a los árbitros que se equivocan en contra del equipo del que uno es forofo.

-Yo soy árbitro –me dijo una vez un perito del pito ya jubilado- porque lo que más divierte en este mundo es que me lleven la contraria.

Vive todavía y opina, como experto en fútbol, en una cadena de televisión. Debe de pasarlo bastante bien, pues los comentaristas que le acompañan discrepan bastante de sus doctos juicios.

-Es lógico que discrepen –dice-. Ellos sólo saben de fútbol; yo, de fútbol y de faltas.

El Real Madrid y el Atlético de Madrid –”viva Madrid, que es mi tierra”- van a ofrecer al mundo entero, nada menos que en Milán, el espectáculo de su millonario (en espectadores) enfrentamiento.

-Será, seguro, más ético y divertido que el enfrentamiento, si se produce, entre Pedro Sánchez, cuyo alias es ‘Don No’, y Mariano Rajoy, cuyo remoquete es ‘El Pasivo’.

Como el fútbol, amén de más divertido, es también más ético, nadie del Real Madrid desmerece la roqueña y pugnaz calidad del Atlético, ni nadie del Atlético rebaja los potenciales y costosos valores del Real Madrid.

-A un solo partido, el Atlético es tan temible como el Real Madrid –opina Rexach.

-A un solo partido, el Real Madrid hace bien en respetar al Atlético – reflexionaba el otro día no sé quién.

En lo que también están de acuerdo casi todos es en que el Atlético, colectivamente, es más equipo que el Real Madrid, y en que el Real Madrid, individualmente, es más poderoso que el Atlético.

-Cuando en un equipo funciona más la individualidad que la colectividad, malo –conjetura Bojan, ayer jugador del Barcelona y hoy estrellita en el equipo británico Stoke City.

Vi ayer en la televisión, hablando de política, a Ángel Gabilondo. Este señor tiene la virtud -política, metafísica y liberal- de amar la educación, la cultura y la palabra. Pensé:

-Qué pena que en la política y en el deporte –sobre todo en la política- el espécimen Ángel Gabilondo sea tan escaso.

¿Quién va a ganar en San Siro? ¿El Real o el Atlético? Los dos, si hablan con los pies como habla Ángel Gabilondo con las cuerdas vocales. Barra libre al estilo.

El político Florentino

Mircoles, 3 Febrero 2016

La cosa de la casta política y de los partidos descastados (soberanistas, antisistemas y más barcelonistas que madridistas) está chusca, según la voz del pueblo de papeleta y urna cada cuatro años. Hay quien opina que quien podría resolver el farfallón democrático de la gobernación de España sería Florentino Pérez.

-Florentino Pérez –me argumentan sus corifeos- ha sido político y su política en el mundo empresarial y en el mundo del Real Madrid es hacer y hacer dinero sin cesar. ACS es el no va más en el sector de la construcción, en España y fuera de España, y el Real Madrid, fuera de España y en España, es el club más rico del mundo. Si el objetivo de la política es el bienestar social y económico de los ciudadanos y el dinero es el cuerpo y el alma del bienestar total, es obvio que el hombre idóneo para acabar con el cisco de quien debe gobernarnos es Florentino.

-¿Y por qué no Iglesias, Sánchez o Rajoy?

-Iglesias es marxista. Y el cuplé del marxismo, por rancio, ya no se canta en ningún país moderno. ¿Te imaginas hoy, siglo XXI, a una chica con enaguas y faja de cintas? Claro que no. Pues eso es hoy el marxismo en el planeta azul. Sánchez no es serio, pues no es serio que ahora que el Rey le ha dicho “hala, guapo, a ver si consigues unir lo que tenemos tan desmigado y desunido”, cambie su “no, no y no” a Rajoy por su abierta y generosa disposición a dialogar con todos a derecha e izquierda. No, no es serio. Rajoy, finalmente: de su victoria en las urnas puede deciser que ha sido, neta y nítidamente, una victoria virriosamente pírrica.

El país, en fútbol y en política, está, en efecto, inquietantemente foscarrón. En el mundo del fútbol, ya lo están viendo: cirio en la FIFA, cirio lo de Neymar y cirio entre el CSD del insípido Miguel Cardenal, que no traga a Ángel María Villar, y la FEF de Villar, que no deglute a Cardenal.

-¿Podría resolver Florentino Pérez esta desavenencia entre hermanos hispanos?

-Seguro que no. La única desavenencia que realmente incomoda a Florentino, ahora mismo, es la superioridad, en la Liga, del Barça sobre el Real Madrid.

Le encantaría, eso por descontado, que el Manchester City de Guardiola fichase a Neymar: es el rumor gordo –posible, imposible- de hoy.

-Neymar, o del Manchester o mío –que parece pensar.

Lógico este buen o mal pensamiento, según del lado que se mire, de Florentino.

Zidane y Pedro Sánchez

Lunes, 18 Enero 2016

Empatía: he aquí la clave. El Real Madrid, sin Benítez, se siente mejor. Más a gusto.

-¿A qué sí, Sergio?, ¿a qué sí, Cristiano?

Los dos, sin desmerecer a Benítez –como debe ser; hay que discrepar o disentir con elegancia, nunca con la coleta del enojo-, resaltan el carácter del novato Zidane.

-Novato, pero dulce en el decir y en el trato – me informa un jugador de enjundia y bravo del equipo blanco.

Como estamos en era de tridentes, hablemos de los tridentes. El tridente de la Liga lo forman el Barça, el Atlético y el Real, por orden de clasificación, en el comienzo de la segunda vuelta. El Barça, hay que reconocerlo, jorobe o no, está como nunca. Segrega su fútbol como segregan miel los ricos panales de las queridas hermanas abejas: con la máxima dulzura y con el arte con que las hermanas abejas estructuran su trabajo y su vida.

-O sea: colectivamente, bien avenidas y solidarias. Para ellas, lo prioritario es que el panal de rica miel funcione fraternal y ricamente, sin iras, sin mochilas y sin envidias de poderes individuales y disolventes. Lo importante para ellas es el panal, lo que para nosotros es el Estado. Pedro Sánchez, por ejemplo, sería una mala abeja, una abeja unánimemente repudiada por la colectividad. La perra perruna de Sánchez es echar de la Moncloa, cueste lo que cueste, al abejorro Rajoy. “O echo a Rajoy o me ahorco”, podría ser el diagnótisco de su neurosis.

O sea: que el tridente Rajoy, Sánchez, Rivera, hoy –no se sabe mañana- es pura y triste quimera.

-Qué pena. Tenía razón quien dijo: “España es un país maravilloso: su problema son los españoles”. Mayormente, si esos españoles “juegan” al divertimento de la política.

El Real Madrid FP, con el galo Zidane, es verdad que ha mejorado. Pero, y aquí la mota crítica, no mantiene el ritmo de intensidad todo el partido.

-Se amuerma en cuanto golea- desaprueban sus críticos.

Afortunadamente, el tridente Bale, Benzema, Cristiano vuelve a estar en racha. Es de esperar, dicho sea el paso, que sólo haya levedad en las lesiones de Benzema y Bale.

El Atlético es sólo tridente, o trino, o trinidad, por su clasificación en la Liga. No obstante, el Atlético es el equipo con más volumen de intensidad de los tres. Insiste, insiste, insiste. No decae, no decae, no decae. Fe, fe, fe. Voluntad, voluntad, voluntad.

-La energía del talento es la voluntad.

-¿Quién dijo eso?

- Alguien que pensaba.

Segunda vuelta de Liga, pues, emocionante. Que no decaiga ni la intensidad, ni la fe, ni la voluntad. Aprenda Pedro Sánchez, joven y alto, pero tozuda y torpemente insolidario, del fútbol.

Hacer política, hacer fútbol

Mircoles, 15 Abril 2015

“Hacer política”, leo. “Hay que hacer política”, reiteran los que ansían entrar en la Moncloa, o sea la leal oposición. “Rajoy no hace política”, insisten. La frase, claro es, por ambigua para mí, me ha llamado la atención, lo cual que he telefoneado a un político amigo, del PP hace años y ahora votante del PSOE.

-Oye –le digo- , qué es hacer política.

-Hacer política es frase evangélica. Dar trabajo a quien no lo tienen, subir el tono adquisitivo de de los sueldos, impedir que los ricos guarden sus riquezas en paraísos fiscales y que los que más tienen paguen a Hacienda lo que ahora no pagan.

-Eso – le corto- es lo que predican los socialistas, pero los socialistas creo que no son nada evangelistas, son más bien laicos o incrédulos. Algo así.

-Hacer política es igual -se me enfada y compara- que hacer fútbol.

-Un momento: ¿qué es hacer fútbol?.

-Lo que hizo ayer el Real Madrid contra el Atlético en la primera parte. Jugar bien. Jugar bonito. Jugar con velocidad. Jugar con talento. Y no hacer gol.

-Eso es verdad– convengo-. Pero si hace bien todo eso y no haces gol, ¿de qué le sirve hacer bien todo eso?

-Ese es el problema del fútbol y ese es el problema de la política.

-Explícate.

- Es obvio que Rajoy ha evitado el rescate económico de España y que con él ha empezado a crecer la economía del país. Pero ¿de qué le sirve todo eso, electoralmente, si hay todavía más de cuatro millones de parados (y eso son votos), los sueldos son flácidos y los licenciados y doctores tienen que emigrar en busca de trabajo al extranjero?

Respira dos segundos y prosigue:

-El Real Madrid, en efecto, tiene más dinero que el Atlético, jugó mejor que el Atlético ayer, pero no hizo gol. El gol del político es el voto, y el voto, en fútbol, es que el balón entre en la urna de la portería. Esta es la cuestión. El Real Madrid sabe hacer fútbol, pero si en el partido de vuelta en el Bernabéu el Atlético hace gol antes que él y él, el Real Madrid, no hace gol, a la porra la undécima Champions, la obsesión de Ancelotti y de Florentino.

-Vaya. El fútbol como la política y la política, como el fútbol, ¿no?

- Exacto. Para vivir bien, hay que hacer bien todas las cosas. Parece que Rajoy y el Real Madrid no acaban de hacerlas bien. A los dos, sin embargo, les queda todavía tiempo para rectificar.

Ciertamente; conviene recordar también que es de sabios rectificar, pues si los sabios no rectifican, la gente cambia de sabios.

Nada de nada

Viernes, 13 Febrero 2015

Mira uno la televisión, un telediario, el que sea del canal que sea, y, la verdad, le entran a uno ganas de coger la maleta y cruzar los Pirineos por tierra o aire (por mar, imposible). ¿Qué pasa en este país llamado todavía España? Guerra civil en el PSOE, casi o sin casi.

-Sin casi, sin casi.

El emergente partido Podemos, si gana las próximas elecciones a la Moncloa (a los partidos, más que España les importa el poder de la Moncloa: no seamos fariseos) romperá la unidad de los Reyes Católicos.

-¿Cómo?

-Está en los periódicos. Legalizando la autodeterminación para que “las naciones que quieran dejar de ser españolas (Cataluña, Baleares, Galicia, País Vasco)” puedan hacerlo.

-No me lo creo

Ni yo, pero ahí está, publicada, la sugerencia de Podemos con su par separador.

Decía Unamuno, y con razón, que lo español es la gresca, la algazara, la bronca. Y decía otra lumbrera que en la democracia no es aconsejable una excesiva semejanza entre los partidos ni una disparidad radical.

-Los españoles, ciertamente, somos paradójicos. Parlanchines y tertulianos, pero radicales en las desemejanzas y, políticamente, más bien reacios al analgésico del diálogo.

El deporte. Chicho a la greña también. Miguel Cardenal, como jurista, se agarra a la ley para bañarse en sus razones. Dice hoy en El Mundo que “nosotros –él y el CSD que preside- mantenemos una actitud de apertura hacia todo el mundo, y también de compromiso con la ley, y que no le gusta la actitud de quien sólo busca problemas”. La ley, que decía D’Ors, es norma pero también arma. La ley no siempre es justa, no siempre es inteligente, no siempre concuerda con la realidad de los hechos. El deporte, desde hace tiempo, necesita otras leyes y otras maneras de entender la naturaleza del deporte. Miguel Cardenal, esto, o no lo ha visto todavía, o no quiere verlo, o lo ha visto y no quiere mojarse.

-Con él, el deporte –es queja extendida- no sólo no ha dado un paso adelante, sino que ha retrocedido. Nunca el deporte ha estado tan desasistido.

Corroborado.

Cardenal se defiende con la cantinela de la ley y de que Hacienda somos todos. Cierto: deberíamos ser todos, pero Hacienda no somos todos, desgraciadamente. Si no fuese por los patrocinios y algunas universidades, muchos deportistas estarían a la luz de la luna en noche de eclipse pasándolas canutas: esta es la otra realidad que no ve o no quiere ver o prefiere ignorar Cardenal.

Dice Mariano Rajoy que España ha superado la crisis. Verdad indiscutible. Gracias en parte a él, si bien nunca se lo agradecerán, y gracias, también, a los españoles al aceptar su opresiva política de austeridad. Sin embargo, hay millones de parados. Rajoy, no obstante, ha hecho algo importante: no entrampar más a España. Miguel Cardenal, en cambio, en el deporte, que se sepa, no ha hecho nada de nada.

El pequeño Nicolás y el fútbol

Mircoles, 10 Diciembre 2014

Voy a caer en el delito de discrepar. La atención, desde hace días, la acaparan el pequeño Nicolás y las tribus “radicales” del fútbol. ¿Pequeño Nicolás? Grande Nicolás.
-Con cara de niño que no ha roto una taza de porcelana de té y edad de niño de misa diaria, de pequeño nada. Grande Nicolás. Ahí está: en los periódicos, en las emisoras de radio, en las pantallas de televisión, día tras día.
-Ni que fuese Pablo Iglesias, ni que fuese Rajoy, ni que fuese Messi, ni que fuese Cristiano.
Es, sencillamente, Nicolás “El Grande”. Un “Grande” de la actualidad.
El fútbol y la salvaje reyerta del Manzanares. Otro cisco grande. Como suelo anotarlo casi todo, un día alguien, en la televisión, dijo:
-Forofo y futbol: términos indisociables.
Un ministro de Franco, José Solís, “la sonrisa del Régimen”, soltó nada menos que esto:
-Menos latín y más fútbol (o deporte).
Don Santiago Bernabéu, tan senequista, lo tenía claro:
-El fútbol es gol y polémica. El domingo, el gol; el resto de la semana, la polémica de poner a parir al árbitro.
Torcuato Fernández Miranda, cerebro jurídico de la Transición, ponderaba “la función social” del fútbol:
-El fútbol es otra forma de hacer política. Hay que fomentar la política del fútbol.
El fútbol, pues, es el producto de una serie de interacciones. Como el ser humano. Uno, también usted, amigo, es ovillo de interacciones.
El otro día, un compañero catalán, escribió que Pep Guardiola es el único español, después de Carlos V, que ha sido emperador de España y Alemania. Otra interacción.
En el fútbol, el forofo, usualmente, ve lo que el corazón anhela y siente. La razón del forofo reside en el corazón.
-Hay forofos que no son así.
-Es verdad. Son educados.
España sufre dos crisis: la económica, de la que se está saliendo (¿qué opinan al respecto, por cierto, los parados?) y la de los valores.
Artur Mas se mofa descaradamente, insolentemente, de la Constitución y ahí está tan pancho en su Generalitat, como

Nicolás “El Grande” en los medios informativos. “La bandera es un trapo” (Alfonso Guerra hace años). El tuteo ha arcaizado el usted.
-¿Qué vas a tomar? –me soltó el otro día en una cafetería el camarero.
-Pues no lo sé todavía –dudé.
Me riñó:
-Pues date prisa, que tengo mucha gente esperando.
Pienso que la política es el arte de decidir con la materia gris del sentido común, no con la materia gris convulsionada por hechos execrables. Tolerancia cero, por supuesto, con los forofos agresivos, violentos, incívicos y maleducados. Pero lo que está pasando en el fútbol no lo está generando el fútbol, lo están generando – también- “interacciones” ajenas a él. Cuando Franco, se decía que el fútbol era una válvula de desahogo.
-Voy al fútbol a gritar, a desahogarme, a ciscarme en… -decía mucha gente

Creo en la educación, creo en los valores y creo en las soluciones políticamente serenas e inteligentes. Tebas y Cardenal, en punto a soluciones, son “pequeños” como el Pequeño Nicolás. La violencia en el fútbol puede desterrarse con medidas como las arbitradas en Inglaterra y Alemania, por ejemplo. Hablaré de ellas un día de éstos.