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El estilo no se toca

Martes, 9 Septiembre 2014

Vuelve el sabor, que diría el poeta, a la selección que ha ganado dos europeos y un mundial de fútbol. Vuelve, qué suerte, con Del Bosque y con bajitos. Como soy bajito, admiro a los bajitos.

-¿Bajito como el actor Dustin Hoffman?

Como él. Cuando se lo presentaron a Marylin Monroe, por cierto, ésta, tras medirlo con la vista de arriba abajo, sonriendo, dijo:
-Qué bajito es usted.

Dustin , sonriendo también, le contestó:
-Mídame por mi talento de actor, como yo la mido a usted por su belleza.

Los bajitos de Del Bosque (él, tan alto), en el fútbol, son lo que Dustin en el cine y en el teatro interpretando: excelentes.
-¿Cree usted que Del Bosque superará el “bajonazo” de Brasil? –han empezado a preguntarme.
-Con esos bajitos pugnaces y revoltosos, y tan moscardones, que le han metido cinco goles (pudieron ser muchos más) a Macedonia, seguro.
-Macedonia, en fútbol, es poca cosa –me objetan.

Según como se mire. Los bajitos de Del Bosque, como el vuelo de los moscardones, marean, aturden, desquician, aburren y rinden.
-Arrebatarles el balón, fijarlos, es dificilísimo- que dijo no recuerdo ahora quién: fue un técnico alemán.
El fútbol desalado, esto es, sin extremos o defensas laterales en función de extremos, desmerece y desazona. Los aviones, como los pájaros, siempre con alas. El fútbol, también.
-Usted –me recuerdan: la gente tiene buena memoria- ha escrito que el sistema de fútbol moscardón con bajitos, no le va a Diego Costa. ¿Se arrepiente de haber escrito eso?
-No. Es más: creo –y perdón por la insolente contundencia- que Del Bosque piensa como yo. Veremos lo que al respecto dice el tiempo.

Lo importante, al margen de tiquismiquis críticos más o menos exigentes, es que, como también tengo escrito, Del Bosque, que es sabio en fútbol por su inteligencia analítica (eso ni lo vio ni lo supo apreciar jamás Florentino Pérez), no va a auto defraudarse ni a defraudarnos.
“El estilo no se toca” (Silva, tras el 5-1). El otro talento del hombre, en mi sentir, es ciertamente el estilo.