Blogs

Entradas con etiqueta ‘Santiago Bernabéu’

Tradición, tradición

Jueves, 10 Diciembre 2015

Periódicos y equipos de fútbol. Se necesitan mutuamente. Cuando me fichó para el ABC “verdadero”, Luis María Ansón me dijo:

-Aquí no se censura a nadie. Opina objetivamente lo que te plazca, pero no olvides que el ABC es un periódico objetivamente madridista.

No fueron necesarios más matices. Lo pasé muy bien en el ABC de Luis María y jamás dejé de ser críticamente objetivo con el Real Madrid.

-Nos zurras con ángel, Miguel –me lisonjeó una vez Ramón Mendoza- .Eso es casi un arte. Fastidia pero no duele.

Ramón no se parecía en nada a Florentino Pérez. Tenía ángel, también. Hasta me daba noticias en “exclusiva”.

El Real Madrid es el ABC de Madrid, como el Barça es La Vanguardia de Barcelona. El Real Madrid, como el ABC, es realeza, antigüedad (más de un siglo), lealtad y cotidaneidad.

-Mis dos entretenimientos diarios –decía don Santiago- son el ABC y el Real Madrid. Gracias al ABC –ironizaba- me entero de lo que pasa en el Real Madrid.

Don Ignacio Méndez Vigo, miembro de la junta directiva de don Santiago, presumía igualmente de ambas cosas

-Soy suscriptor de ABC y socio del Real Madrid.

Don Juan, el conde de Barcelona, era igualmente devoto del ABC y seguidor del Real Madrid:

-Tengo esos dos gustos –decía sonriendo-, entre otros gustos.

La Vanguardia, antes española, ya no, los tiempos políticos le han borrado el apellido que la hacía, al menos a mí, tan cálida y entrañable, es el Barça.

-Un inciso. ¿No te parece cálida y entrañable La Vanguardia?

-Me parece, a secas, un gran periódico. Lo es. Está muy bien hecho. Pero los periódicos deben ser leales a sus históricos orígenes. Creo. Si no es así, si ahora las cosas son de otra manera, como los matrimonios, por ejemplo, que cada vez son hasta menos civiles y menos pasados por el altar, es que uno vive despistado.

ABC, Real Madrid, La Vanguardia, Barça. ¿Qué simbolizan? Pasados gloriosos, pasados con historia, “tradición, tradición”, que se cantaba en aquella antañona e histórica película. ¿Qué por qué escribo hoy de todo esto? He estado unos días en Paris y franceses canosos que siguen veraneando en España, “¡vuestro sol, qué maravilla!”, me han hablado con respeto y cariño del ABC, de La Vanguardia, del Real Madrid y del Barça.

El poder de la nostalgia y de realidades todavía muy vivas hoy.

Ladran siempre

Sbado, 17 Octubre 2015

El Real Madrid de Rafa Benítez tiene un portero araña soberbio, Navas, y pegada de gol.

-Pero su fútbol – se quejan los eternos quejicas- no es bello.

Belleza sin gol o gol sin belleza. He aquí una de las plurales dicotomías del fútbol. En filosofía, Aristóteles no ha muerto. Sigue vivo. Para uno, Santiago Bernabéu sigue también vivo por lo que dijo en vida. Bernabéu, socarrón y cínico, según la circunstancias, tenía epílogo para todas las polémicas.

-Cuando ganamos, los críticos de “siempre” nos reprochan la poca belleza del juego; cuando lo hacemos bonito pero perdemos, los críticos de “siempre” ladran también.

Lo de ladrar era muy suyo. Los periodistas de “siempre”, para él, eran los que no querían al Real Madrid.

-Don Santiago –le objetaba yo-, no es que no quieran al Real Madrid, es que son objetivamente exigentes.

Don Santiago, “siempre” dogmáticamente forofo del Real Madrid:

- El fútbol es un “suceso” social intermitente, imperfecto. Lo sé. La crítica, no: no creo en la crítica objetivamente exigente.

Y sanseacabó. Era así.

El Real Madrid de Benítez, superada la octava jornada, no es todavía ni más ni menos que el Barça (su directísimo Satán). A Navas, en la Liga, no hay modo de golearlo. Sólo le han hecho dos goles. Salta, vuela, frustra, repta, hace que sus “disparadores” se desesperen hasta el paroxismo.

-Casillas –me recuerdan un veterano abonado del estadio Bernabéu-, cuando exasperaba a los delanteros, era como Navas.

O sea: Navas, el “nuevo” Casillas. Celebro la comparación por los dos.

-Este chico –por Navas- ha nacido con “don”.

-¿Don?

-Claro –me explica- . Hay quien nace, como Felipe VI, hijo de rey: eso es suerte, eso es un don, un regalo de Dios; hay quien nace pintor, como Picasso, otro don del cielo. Y hay quien nace portero por merced, también, de Dios. Es el caso de Casillas y de Navas. La excelencia, es verdad, hay que trabajarla, pero si naces con la mitad de ella concedida divinamente, mejor que mejor.

Pegada: con fútbol bonito o no, el Real Madrid tiene ese don gracias a sus luminarias.

-Incuestionable.

El cuestionado sigue siendo Benítez. Yo creo que a quien vale y tiene revalidado el talento en equipos-Harvard y Oxford, hay que otorgarle la humana merced de “un poco de paciencia”. Eso de llegar, ver y vencer no va con el fútbol. Es máxima bélica, no es máxima aplicable al fútbol. Benítez es su estilo (ni mejor ni peor), como Mourinho es el suyo (ni peor ni mejor) y Ancelotti es el suyo (ni mejor ni peor, sólo añorado por algunos jugadores, dicen)

Bendita Champions, don Santiago

Martes, 15 Septiembre 2015

“Quince años tiene mi amor, le gusta tanto bailar el rock…”. Letra y música del Dúo Dinámico. Sesenta años cumple este año otro amor, éste de masas, la Champions.

-¿Con letra y música de quiénes?

De dos periodistas franceses de ‘L’Equipe’, Gabriel Hanot y Jacques Ferran, y de don Santiago Bernabéu, presidente del Real Madrid.

-¡De Bernabéu!

-Un respeto, por favor: don Santiago.

Don Santiago, amén de su lúcido cerebro, tenía otro cerebro, el de Raimundo Saporta, tan opíparamente creador como el de don Santiago.

-A Saporta –ponderaba don Santiago- no le gusta el fútbol, lo suyo, su pasión, es el baloncesto, pero pensando se me parece mucho

Hanot y Ferrán jamás ocultaron lo importante que fue don Santiago para gestar y parir la Copa de Europa.

-Sin él, sin sus “espermatozoides”, -ironizaba en una entrevista Hanot-, quizá no hubiera sido posible engendrar la Copa de Europa.

Don Santiago, siempre ocurrente , parida la competición, declaró:

-Qué pena que esté muerto don Miguel de Unamuno, que tanto escribió sobre la necesidad de europeizar España. Si viviese, le diría: “Don Miguel, el fútbol ha empezado a europeizar España”.

Algo así. Como bebé recién nacido se llamó Campeonato de Europa; hoy se llama Champions.

El Real Madrid ganó de un tirón las cinco primeras ediciones. Pentacampeón Real Madrid.

-Qué mal suena al oído el vocablo pentacampeón –decía don Santiago- .Y sin embargo, qué gesta poder presumir de tal vocablo, de ese blasón.

Cuando Franco, uno era feliz.

-¿Qué? ¿Eras franquista?

-¡Coño, era joven! Lo más hermoso que uno puede ser en esta vida, después de ser niño –la edad sin responsabilidades, sin obligaciones, sin ideologías, sin alifafes- es ser joven. Decía Kafka que la juventud es la edad de la felicidad, porque tiene la capacidad de ver la belleza y disfrutarla. Cuando se pierde esa capacidad, sostenía también, comienza la triste decadencia.

-¡Coño con Kafka!

Sesenta años, ya, la Champions. Torneo ‘viejo’, pero globalizado de tal modo que el fútbol hoy, gracias al trío de dos franceses y un español, es tal vez el deporte que más dinero “levanta” y más millonarios hace. Bendito fútbol, don Santiago.

Casillas, la cruz de Florentino Pérez

Domingo, 12 Julio 2015

El adiós, con nudo en la garganta, de Casillas. Dijo antes de empezar a leer lo que llevaba escrito:

-Me he comprometido a que tengo que leer esto.

Se delató. Soy así de malicioso o así de psicológicamente malicioso. ¿Con quién se ha comprometido? ¿Con su conciencia? Lo dudo. ¿Con el Real Madrid? No lo dudo.

Un diplomático, hace años, en un acto diplomático falaz, dijo:

-Un señor cabreado, que no es diplomático, es más sincero que un señor cabreado que es diplomático.

Un señor cabreado, el padre de Casillas; una señora cabreada, la madre de Casillas. Como no son diplomáticos, son sinceros. O más sinceros. Leo sus declaraciones a “El Mundo”, reproducidas en “As”. Basálticamente duras. Culpable de todo que ha sufrido Casillas en los dos últimos años, para ellos, sintetizando, Florentino Pérez. La “lata” de los sinsabores la abrió Mourinho, personaje entre raro y narcisista. Su lema era totalmente fraguista. Fraga dijo – dijo o se lo atribuyeron- que la calle era suya. Para Mourinho, el vestuario era suyo, era él.

-Convivir con él no es fácil. Hay que estar incondicionalmente con él, tenga o no tenga razón.

Quien esto me confesó un día sigue en el Real Madrid, y no es precisamente Casillas, con quien nunca he hablado. Ni por teléfono.

El calvario de Casillas, como digo, empezó con Mourinho. Con Mourinho, Casillas era ya el Casillas que hoy destaca pomposa e imperialmente en su comunicado oficial, con emoción hipócrita, el Real Madrid.

El otro día, en los desayunos deportivos de Europa Press, Joan Laporta, a quien le preguntaron por el “caso” Casillas, argumentó:

-Pitar a Iker en el Bernabéu es como pitar a Puyol en el Camp Nou.

O sea, inconcebible.

¿Por qué no hizo ningún comunicado de enérgica y madridista reprobación el Real Madrid de Florentino Pérez cuando empezaron a silbar r a Casillas? ¿Por qué , con su pasividad consentidora, no “saltó” FP para defender la imagen de quien “ha sido el mejor portero del Real Madrid de todos los tiempos”.

-Callo, luego consiento.

Esa es la puta realidad. A Cela le encantaba la palabra puta. “Tiene música, es eufónica, llena como una buena comida”, sostenía.

Casillas, a sus 34 años, intoxicados encima por dos años de malos tratos por parte del Real Madrid FP, es obvio que no es el que fue. El talento del portero, que decía el gran don Ricardo Zamora, es el instinto. El instinto es la primera arruga –no bella- del portero de cualquier deporte que se juegas con portero .

Nunca, que yo recuerde, ha tenido el Real Madrid un presidente con tan poca inteligencia emocional como Florentino Pérez. Detesto el fariseísmo y detesto el fariseo juramento de los políticos que juran o prometen “por imperativo legal”.

-A la porra esos políticos. O juran y prometen como Dios manda o, repito, a la porra. ¡Cuántos valores honorables han caducado y siguen caducando en España!

¿Casillas la cruz de Florentino Pérez, a partir de ahora?

La alcaldesa Carmena y Don Santiago

Mircoles, 8 Julio 2015

Decía el doctor Marañón que la vejez, para algunos, es la edad de la nostalgia. ¿Nostalgia de qué? Del ayer, de lo que uno ha dejado de ser. Napoleón la detestaba: “No es constructiva, es decadente”. Montaigne : “Es nociva”.

Cuando Franco, yo era joven.

-¿Se acuerda usted de Franco? – me preguntó en un Colegio Mayor, hace algún tiempo, un estudiante de Políticas.

-Me acuerdo, sí. Me acuerdo de que no me dolía nada, de que yo era un periodista que viajaba mucho, de que me importaba un bledo el pasado y de que no hablaba de política.

-O sea –me replicó-, que usted era feliz con el franquismo.

Le corregí:

-Con el franquismo, no; en el franquismo, sí. O sea: juventud, divino tesoro. Cuando se es joven, el cielo es siempre azul y el campo es siempre verde. Los años oscurecen esos colores.

La alcaldesa de Madrid es la ex juez emérita doña Manuela Carmena, 71 años.

-Toda una edad señora.

-En efecto, toda una proba –por su pasado profesional, de mucho mérito- y toda una provecta dama.

Cuando Franco, amén de joven, era comunista y estudiante más que notable.

-¿Cómo lo sabe?

-Preguntando.

No sé si es verdad o no; ignoro si, en efecto, como leo, piensa la señora y emérita alcaldesa pasar la goma de borrar por el callejero de Madrid para suprimir de calles y colegios nombres y apellidos ilustres de la simbología franquista.

-Eso de que haya calles que recuerden todavía a Mola, a Franco, a José Antonio, a la División Azul o a Santiago Bernabéu –me dicen- no le gusta.

Franco murió hace cuarenta años. Casi todos los menores de esa edad, ignoran, casi, hasta quien fue Franco, de igual modo que yo ignoraba la guerra de Marruecos cuando le oía hablar de ella a mi abuelo paterno.

-¿Qué guerra esa ésa, abuelito?

Le inquiría estando él jubilado y yo en esa seráfica edad en que todo se lo dan a uno masticado y hecho.

-¿Qué edad es esa?

-La infantil, esa edad en que sólo se piensa en jugar, esa edad que todos los niños, ricos o pobres, sonríen, ríen e ignoran el IRPF y la existencia de las hostiles y pugnaces ideologías.

De risa. Da risa. Don Santiago Bernabéu, un “símbolo” del franquismo. Lo publiqué aquí hace dos días. A mi pregunta de cuál era su ideología, raudo, me contestó don Santiago.

-La del sentido común.

Señora alcaldesa: aprenda usted de don Santiago: era muy inteligente, y franquista o no franquista, era eso que ha dado en llamarse una cabeza muy bien amueblada: liberal, sin mojigangas revanchistas. Limpio, higiénico, sano. ¡Ah, si los políticos fueran como don Santiago!

-España sería hoy como el Real Madrid: el mejor país del siglo XX.

Santiago Bernabéu

Domingo, 5 Julio 2015

La vida es imaginación. Lo cual que Allianz Global Assistance, empresa alemana de seguros con imaginación, ha tenido la ocurrencia de organizar concurso para elegir por votación popular “Los siete españoles que cambiaron el mundo”, entre los que figura don Santiago Bernabéu.

-¡No me lo creo!

-Creaselo.

Bernabéu junto al doctor Ochoa, Picasso, Dalí, García Lorca… ¿Por qué no?

Gracias a la capacidad de gestión de Bernabéu -la vida es gestión- el Real Madrid ganó seis Copas de Europa, cinco consecutivas.

-¿Por qué dice usted que la vida es gestión?

-Por los políticos. La mayoría de ellos cree que la política, más que gestión, es un juego para hacer demagogia y conquistar “el poder” de la Moncloa.

¿Cambió el mundo Bernabéu? El mundo del fútbol español y europeo, y en consecuencia el del mundial, sí.

-Qué bien debió venirle a Franco – me han dicho muchas veces- el Real Madrid de Bernabéu.

Bernabéu pasaba de Franco. Bernabéu, ese desconocido todavía, era un ser con corazón de oro y puño de acero. Era aristotélico, como Santo Tomás.

-Cuando dudo –decía-, reflexiono. Como dudo mucho, reflexiono mucho. Si la gente, cuando duda, reflexionase, el mundo sería mejor.

De Franco, como digo, pasaba. Lo veía así:

-A Franco le pasa lo que a Fraga, no acaba de gustar..

El fútbol, para él, era más que un juego.

-Sociológicamente es importante sostenía- Es el sexo de las masas. Hay muchas maneras de disfrutar el amor. El fútbol es una de ellas.

Gestor duro cuando era menester. A un jugador, figura en su época, le llamó un día y le dijo:

-Veo que flaqueas últimamente. Corre menos y te diviertes mucho, según me cuentan. Eres joven y famoso, lo comprendo. Pero tienes que elegir entre meterla en la portería o en esa cocota. Según elijas, procederé yo.

Era un buen profesional. Y una gran persona. Vive todavía. Eligió bien.

Política y humanamente, se definió así:

-Mi ideología es el sentido común y el orgullo sano.

-¿Qué es para usted el orgullo sano?

- El sentimiento que nos hace mejores sin herir ni molestar a nadie.

Así era don Santiago. En mi archivo tengo más de doscientas frases suyas. Leía mucho.

-Doña María, su esposa - se refería a ella con el don- y los libro son mis diversiones domésticas. Lo paso muy bien.

-¿Mejor que en el fútbol?

-En el fútbol sufro. No lo puedo remediarlo. Cuando se quiere, se sufre.

En el mundo del fútbol, jamás he conocido a nadie como Don Santiago. Conversador afable e inteligente, amical, solidario…bueno, el Barcelona no le caía nada bien.

Sergio Ramos

Mircoles, 24 Junio 2015

La arrogancia de creerse el que más casi siempre es causa de combate, de discrepancia y de polémica (no sólo en el fútbol, también en otros oficios).

-Siendo mucho- me dice mi amigo el pensador-, uno no es nadie sin los otros, de igual modo que los otros no son nadie sin uno que sea mucho.

Cristiano Ronaldo, siendo mucho, no sería el arrogante que es sin los otros. ¿Acaso no?

Sergio Ramos no es Cristiano, pues si ‘fútbol es fútbol’, sin gol ‘fútbol no es fútbol’. A su manera manchega, hace decena de años, don Santiago Bernabéu, sin embargo, se refirió a este asunto de esta otra singular y racional manera:

-En el ataque quiero delanteros casados con el gol por la Iglesia para que no sientan la tentación de divorciarse, y en la defensa quiero gente brava y ruda, como Marquitos, para que los delanteros del adversario no puedan hacer gol.

Conclusión. ‘Fútbol es fútbol’ con gente como Cristiano y gente como Sergio Ramos. Importantes los dos. Sigo la polémica, o el pulso, o el tira y afloja, entre Sergio Ramos y Florentino Pérez. Sergio, al parecer, para seguir en el Real Madrid, quiere más dinero.

-Conmigo, el Real Madrid –piensa- es más fortín contra el ansia goleadora del adversario. Yo soy a la vez el antigol en mi área y el gol milagroso en el área del adversario. Soy, pues, el fútbol en su versión defensiva y ofensiva.

Yo no sé exactamente lo que gana Sergio en el Real Madrid. Los que saben de esto, escriben que Cristiano gana al año diecisiete millones.

-Más, gana más –me corrigen.

Mejor para Cristiano. El gol, en el fútbol, se cotiza ahora a lo bestia, sobre todo desde que jeques y chinos han gustado el pirulí del balón.

-¿Y qué gana Sergio?

-Alrededor de seis millones.

-¡Qué poco!

Comprada su cifra con la de Cristiano, sí; pero es que Sergio no pretende igualarse en euros a Cristiano, sólo aproximársele.

El fútbol, desde hace años, sobre todo desde que estrenamos el siglo XXI, es a la vez juego y dinero. Sobre todo, si se es como Cristiano y Sergio, más dinero que juego. La medida de todas las cosas jamás ha sido el hombre, ha sido el dinero.

-Y el poder.

Exacto.Ocurre además, como epílogo, que la relación de “cariño” y “amor a la camiseta” parece que han dejado de ser “valores” de convivencia y respeto en el Real Madrid. Florentino va a lo suyo sin mojigangas sentimentales. Ama Florentino en función de la rentabilidad del amado. No desmintiéndome, ahí está, como caso reciente, el caso Casillas.

‘Fútbol sigue siendo fútbol’ de todos modos pero de otra manera.

Comprendo a Florentino

Jueves, 5 Marzo 2015

Pedro Sánchez, el otro día, en el San Mamés de los leones (Congreso de los Diputados), elevó la voz para que le oyera bien Rajoy: “¡Soy un hombre (léase político) limpio!”.

En el deporte hablamos mucho de ‘fair play’, lo cual que la expresión enoja mucho a mi amigo el académico:

-¡Juego limpio! ¡Hay que decir juego limpio! ¡Qué manía y qué grotesca moda de anglosajonizar el lenguaje más bello del mundo, el tuyo, el mío, el castellano!

Juego limpio, vale. El caso es que en el fútbol, ahora mismo, hay un juego limpio económico, un juego limpio político y un juego limpio deportivo.

¿Dónde se celebrará la final de la Copa del Rey? Hoy no se sabe, mañana no sé. Lo “deportivo” sería que todos, vascos, catalanes y madrileños, amándose los unos a los otros como a sí mismo, con amor limpio, señalasen con su índice el estadio Santiago Bernabéu.

-Yo quiero el Bernabéu –ha elegido ya el presidente del Barça- . El Bernabéu es cómodo, es grande, cabe mucha gente.

Opina igual el presidente del Athletic:

-El campo ideal para todos es el Bernabéu.

Económica y deportivamente, pues, los dos quieren el Bernabéu.

-¿Y qué opina Florentino? –he preguntado a gente de su entorno-. ¿Le apetece a Florentino la celebración del festejo de la final de la Copa en su estadio?

-No, en principio –ha sido la respuesta, que me razonan-. El Bernabéu es más que el estadio del Real Madrid, es el estadio de España, que para eso está en la capital de España. Al Bernabéu se va a jugar al fútbol, no a pitar el himno de España y a pitar al Rey. ¿Pueden garantizar el Barcelona y el Athletic el ‘fair play’ (educación y conducta limpias) de sus seguidores?

Seguro que no. En Francia, como se sabe, se respetan los himnos y los símbolos. En España, desgraciadamente, no. No he olvidad todavía lo que en cierta ocasión, hace años, dijo un socialista notorio, del clan de Felipe González (no es difícil de adivinar): “La bandera es un trapo”.

- ¿ No le pasó nada?

-En España, estas cosas tan “arcaicas y fascistas” se solucionan con el padrenuestro del vocablo antisistema. “¡Bah, gente antisistema!”, excusan y disculpan. No, no le pasó nada al señor del trapo. Como no pasa nada, a pesar de que lo exige la Constitución, a quienes suprimen,en algunas comunidades, la bandera de España de los edificios oficiales.

O sea, que yo comprendo a Florentino Pérez (otra cosa es que la apruebe). Comprendo que se niegue al “recochineo” (juego sucio, sucísimo políticamente) de los anticonstitucionales pitidos contra el himno y el Rey.

Valle-Inclán, allá por el año treinta y tantos, escribió esto: “España es un trapicheo de intereses mezquinos, y un corral de bueyes”. (Título del libro Inédito).

El custodio de la alegría

Martes, 10 Febrero 2015

No es fácil ser el mejor, aun siendo el mejor, cuando el rival juega mejor. El Real Madrid, sobre el papel, es el mejor, pero el Atlético, el otro día, fue el mejor. “Lo importante no es ser el mejor, sino ganar al mejor”.

Florentino Pérez, en efecto, ha hablado a Ancelotti y a los jugadores. Poco ha trascendido de lo que dijo y de cómo lo dijo. Florentino no es mitinero. No es lo suyo. Florentino es empresario; y el empresario, al margen de las excepciones, que las hay, no grita, no se enoja, no expele altisonancias.

-Les ha dicho con serena gravedad –me cuentan- que se acabaron las “representaciones” de Atocha y el Calderón. “Esto es el Real Madrid”.

Es su eslogan. Santiago Bernabéu, espejo en el que se mira FP, cuando se le cargaban las pilas de la ira, exigía destempladamente como le exigió en cierta ocasión a un notorio e histórico futbolista que vive aún:

-Mire usted –le dijo-, usted tiene dos opciones: o deja a esa vedette (ciertamente era tan guapa como erótica; tal vez, más bien eróticamente guapa) o deja el Real Madrid. Le doy 24 horas, ni una más. No, no me replique. Visita acabada.

Naturalmente, con todo el dolor de su biología sexual, eligió el sexo del balón, que para él, en aquel entonces, era también gozoso y placentero. A los compañeros les dijo:

-He dejado de ser bígamo. Luego dicen que el fútbol no es sacrificado.

Ancelotti tiene también un papelón. Hace nada iba a ser el sir Alex Ferguson del Real Madrid. Ya no.

-Hay que conquistar los dos títulos, la Liga y la Champions. Si no es así, hablaremos al final de la temporada. Si obras son amores –así de claro se lo han expuesto al italiano-, el amor del fútbol es la obra del título.

Avisado queda. Florentino, como empresario no se casa con nadie. Puro pedernal. Como presidente del Real Madrid, tampoco. Le atribuyen esta frase: “La vida es una cosa de dividendos”. Razón no le falta.

-¿Es verdad que el vestuario, por culpa de la fiesta treintañera de Cristiano, está dividida?

He hecho, cómo no, averiguaciones. He aquí lo que se me ha dicho:

-Rotundamente, no. Caras foscas, guiños, alguna palabra más alta que otra, pero nada más. Se juegan mucho. Ellos lo saben. Florentino, cuando tiene que sajar, saja. El corazón no le tiembla. Dura su mirada, duro su carácter, duras sus neuronas, duro su tic-tac, que diría el “antimadridista” Pablo Iglesias.

-Casillas, y no sólo él, podría impartir conferencia al respecto.

Florentino ni es empático ni es el Real Madrid. El Real Madrid, según él, son los socios. Él es, sencillamente, el custodio de “la alegría de sus socios”.