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Rafa Nadal, el más “grande” de España

Domingo, 19 Abril 2009

Religión, tenis, Rafa Nadal. La fe, para los católicos, es vida, alegría, felicidad y victoria. Rafa Nadal, para los españoles, es fe, alegría, felicidad y victoria, pero tambíén sufrimiento.

-Tengo la suerte, o la desgracia, no lo sé -me decía una vez Salvador Santos, que fue vicepresidente del Atlético de Madrid con Vicente Calderón-, de ser fanático del Atlético y de Nadal. Los dos me hacen sufrir. ¿Es que me gusta sufrir? Me lo he preguntado muchas veces.

Nadal, ciertamente, hace sufrir; y Nadal, también ciertamente, se crece con el sufrimiento. Arquímedes dijo aquello de “dadme un punto de apoyo y moveré la Tierra”. El punto de apoyo de Nadal es el sufrimiento, punto de apoyo que a él le estímula y a nosotros, sus seguidores, nos pone al borde de la angina de pecho, exagerando, claro, a veces hay que exagerar.

Se lo peregunté el año pasado:

- Nadal, ¿sufres jugando como nosotros sufrimos viéndote jugar?

Nadal, como se sabe, es la humildad suma y sumamente elegante. Me miró a los ojos sonriendo:

- Mi sufrimiento no es sufrimiento, es fe, o tal vez mi fe es lo que vosotros llamáis sufrimiento.

No sé ustedes, pero yo sufro mucho con los partidos de Nadal. ¿Falta de fe en él? ¿Es mi sufrimiento, sencillamente, falta de fe?. Complicado contestar a eso.

Contra Novak Djokovic, hoy,sufrí. “No, no va ganarle”, pensé, agónico, en varios momentos. Ganó, sin embargo, y sufrí, sí,y creo que él también. ¿Fe,sufrimiento?.

Nadal sí es, querido Butragueño, un “ser superior”. O un ser “increible”, que así lo consideran todos sus compañeros de raqueta y pista, desde Federer, el primero que le llamó “increible”, hasta Djiokovic hoy.

“Nadal, orgullo de España”, leímos en una pancarta en Montecarlo. Lo es. Es orgullo, alegría, felicidad, victoria, fe y sufrimiento.

Ya, pentacampeón de Montecarlo, hito-récord para la historia del tenis (nadie ha sido pentacampeón en Montecarlo) de quien es ya el “Más Grande”, o sea Nadal, de la Historia del Deporte español. Pentacampeón europeo de una tacada el Real Madrid (con Santiago Bernabéu, claro) y pentacampeón de Montecarlo de una tacada Rafa Nadal. Dos “Grandes”.

¡Qué grande es Nadal!

Domingo, 1 Febrero 2009

Cae nieve, hay bienes. Algo así. Día de gloria nevada para el deporte español. Rafa Nadal, aun derrengado por su partido del viernes contra  el formidable Fernando Verdasco, ha hecho llorar a Roger Federer. Nunca, que yo recuerde, había visto visto a Federer bañar en lágrimas ninguna de sus derrotas. Susurró en el podio “Me ahogo, no puedo”.

Final memorable ésta del Open de Australia. Pudo ganar Federer y ganó Nadal, pudo perder Nadal y perdió Federer.
-Perdón- se disculpó Nadal con el  sollozante suizo.

¿Cuándo, delante de micrófonos y cámaras de televisión, se ha oido a un vencedor pedir perdón a su vencido?.
Nadal, no obstante, lo pasó mal. Con Nadal me pasa que sufro. No me pasa con nadie. Sólo con él. Se lo dije una vez:

-Cuando te veo sufrir,sufro.

Me contestó:
-Sufrir es humano,me lo dice mi tío (es también su entrenador):”Cuando se tiene corazón,se sufre,y cuando se tiene tu voluntad,se sufre más”.
España, toda España, por lo que estoy viendo en la televisión, celebra, autonomía por autonomía, el agónico triunfo de Rafa Nadal. Me digo: “Une el deporte lo que separan los políticos, menos mal”.

El otro día, un periodista suizo me regaló esta reflexión:
-Suiza, como sabes, es un país de italianos, franceses y alemanes, pero ¿sabes qué es lo que quieren ser todos? Suizos. Sólo suizos. “Nosotros somos suizos”, presumen. Vosotros, que sois venturosamente un país unido y grande desde  hace siglos, ¿por qué, ahora, al cabo de los siglos, unos queréis  ser catalanes y otros vascos o gallegos o baleares? No os entiendo; máxime ahora en que, en el deporte, donde hace pocos años eráis poca cosa, sois fuertes, hidalgos, campeones del mundo en tantas especialidades… No os entiendo.

Se me ocurrió como réplica:
-Aquí,al parecer,se consideran sinónimos,todavía,los términos libertad  y desintegración.

¡Qué grande es el unificador Nadal!.

Dos pieles de miura: Nadal y Verdasco

Viernes, 30 Enero 2009

Dos pieles de miura, dos gallos de cresta erecta y desafiante, dos españoles: Rafa Nadal y Fernando Verdasco.

Leí el otro día que la rusa Dinara Safina, hermana de Marat Safin (casta de tenistas), decía que su peor enemiga era ella, “mi mente, ¡cómo me gustaría tener la mente de Nadal!“. Rafa Nadal es ya, en el circuito, gane o pierda, “La Mente”. El orgullo de su mente, mente de cresta erecta y siempre difícil de arrugar o humillar.

He visto, desde el comienzo hasta el final, el indómito y encarnizado duelo entre los miuras Verdasco y Nadal, y he sufrido, y he visto sufrir como pocas veces a Nadal, “La Mente”, y he presentido, también, la desesperación, a veces, del poco menos que irrompible Verdasco, “El Eclosionado”.

- ¿El qué?.

Verdasco eclosionó en Argentina, en la final de la Copa Davis. Rompió allí el cascarón de sus increencias (en sí mismo) y de su falta de fe (en sí mismo), “no me creo figura”, dijo una vez. Es ya figura. Está ya entre los diez mejores tenistas del mundo. Antes de Argentina, era un tenista sin color; desde Argentina, su tenis tiene el color miura de la agresividad y del “crack”; y contra Nadal, hoy, esta mañana, ha sido tal vez el rival que más ha hecho sudar, “sangre,sudor y lágrimas”, en años, a Nadal.

- ¡Qué tío! -dibujó en los labios más de una vez Nadal. O tal vez exclamó “¡qué putada, las estoy pasando putas!”. El taco es el laxante que mejor desahoga la adrenalita de la desesperación, según Cela.

El tenis es uno de los deportes más bellos del mundo, sin discusión: técnico, psicológico, vérsátil en alternativas, agresivo, depresor. Y mental.

- ¿Para qué sirve la técnica si no lo lubrica y robuestece la mente? -le tengo oído a alguien.

Verdasco es, a partir de hoy, “El otro Nadal” (¿puedo escribirlo así?). Si bien, es todavía arriero con defectos corregibles, no precisamente el mental no. Sus errores no forzados, por citar uno de ellos, son a veces verderones, dado ya su rango principesco.

Contra Federer, en la final, el domingo, estará, ¿derrengado?, Rafa Nadal. Se ha merecido estar en esa final, también,”El Eclosionado”, o sea “El Otro Nadal”. Ha nacido, en fin, para el tenis español, otro Nadal. Y los dos en el Open de Australia, han puesto alto, altísimo, el nombre de España.

Zafiedades

Domingo, 19 Octubre 2008

Hace años, se decía que “España es diferente”. Sigue diciéndose aún. ¿Es esperpéntica España? Según don Ramón del Valle -Inclán, sí. Y mucho.
-¿Usted qué cree?
-Yo creo que tal vez somos diferentes por ser esperpénticos. Es un punto de vista.

Pedro Muñoz es el presidente de la Federación españa de Tenis. Orondo, inquieto y “muy suyo”. -Pedro -me repite un amigo suyo- es un hombre bueno, de verdad, sólo que todavía “no es demócrata del todo”. Retratado.

Pedro Muñoz y la elite de jugadores (Nadal y compañía) se llevan como Rajoy y ZP: se ven pero no se toleran, se toleran pero no se pueden ver. Le pasa a Pedro Muñoz lo que al diputado Llamazares (IU). Los dos aman con amores mil sus escaños: Llamazares, el de diputado, y Muñoz, el del tenis. El poder (grande o pequeño) es siempre rica miel, “la miel del amor, la miel del poder” (apócrifo).

Pedro Muñoz, además de no ser todavía “demócrata del todo”, es esperpéntico. Muy esperpéntico: ha dicho que los tenistas que han clasificado a España para disputar  la final de la Copa Davis son, ¡agarrénse!, el “23-F del tenis”. Y su capitan, Sánchez Vicario, se infiere, el coronel Tejero.

El otro esperpentismo sonoro (ha habido varios esta semana)  lo ha “parido” nada menos que don José Blanco, para los íntimos Pepiño. El señor Pepiño ha acuñado este esperpentismo “incorrectamente político” en el palco del Vicente Calderón: “Le tengo un asco de toda la vida al Real Madrid que no lo puedo ni ver” (diario “Marca”). Zafio en la televisión,casi siempre, y zafio en el partido entre  los entrañables Atlético y Real Madrid. Fiel y leal, eso sí, a sí mismo.