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La España arrastrada

Esta es la España arrastrada, de la que no siento ningún orgullo. La que recibe con bombos y platillos al Mico Mandante Hugo Chávez, la que permite que le falten el respeto a los ciudadanos, que se burlen de sus estructuras políticas. Es esta la España acomplejada. La amiguísima del castrismo, la soportadictaduras para no quedar menos que las propias dictaduras.

Esta es la España del Evo Morales, un patán melodramático que humilla con su sola presencia la inteligencia de los de corazón inteligente. Evo Morales, otro monigote del castrismo, ha iniciado su campaña electoral en Leganés. Y el zapateril Zapatero le ha dado su apoyo incondicional. Así como el Desatinos de Moratinos, un moroso que ha preferido dejar a un lado su cita con Israel para recibir al payaso boliviano.

Esta gentuza es una vergüenza, pero la España arrastrada sigue apoyándolos, y votándolos. Yo tengo fe en esa otra España, la lúcida, valiente, intelectual con verdades como troncos de ceibas. Yo tengo fe en la España de Lorca y de Ortega y Gasset. Pero esta España arrastrapanza me deprime, y entristece, que es la palabra correcta.

Resulta que para colmo una calle de Madrid se convirtió -según dicen- en una calle habanera por obra y gracia de un actor en decadencia castrocomunista. Las santeras leían los destinos como cosa turística, y los músicos acosaban al pueblo madrileño con sus ruidos insoportables que es en lo que ha devenido esa música cubana oficialista, alegre a la fuerza. Y España le sigue la rima a esa estupidez que no es cultura ni es nada, es babosería turística.

Y de contra, ¡rayos!, España será el último país en salir de la crisis… Vamos, vamos, con esas compañías nada más lógico.

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4 respuestas a “La España arrastrada”

  1. Español orgulloso dice:

    Sra. Zoe, usted no debe sentirse orgullosa o no de España y los españoles. Y si lo que hay no le gusta, pues ya se sabe el camino. Se lo recomiendo por su salud mental. Si lee con detenimiento a Ortega y Gasset y a Lorca (o al menos, si los lee) se dará cuenta que ellos (sus escritos, convicciones y acciones) no friccionan con la Latinoamérica que usted critica. Eso si, friccionarían muchísimo con sus frivolidades e insultos gratuitos. Así que no venga a robarnos nuestros autores, a reconvertirlos (que usted sea una revolucionaria reconvertida es su decisión, pero deje a los demás tranquilos con sus convicciones). Así que, señora, siga usted su camino, si es que no se perdió hace tiempo.

  2. Solo Yo dice:

    … mira que tienes razón y mira que te equivocas…
    Tienes razón en lo que piensas y escribes.
    Pero te equivocas al seguir pensando en ello y al escribirlo aquí.
    Sabes, la España en que creemos y que representamos nosotros no se molesta en criticar la mediocridad, porque eso nos haría pensar en ella. Nuestra España ve esos actos y actitudes como algo ridículo que nos hace reir.
    Tenemos que dejar de perder el tiempo pensando en bobos y bobadas que pertenecen, para tí, para mi y para muchos, a un mundo mentalmente infantil que no puede existir en nuestra España por mucho que se empeñen.

  3. Manuel dice:

    Mire usted, sra. Valdés, en esta España además de arrastrados (como usted nos llama -¿será porque nuestro Rey se entrevista con el presidente boliviano y el presidente venezolano, ambos países cruciales para nuestros intereses económicos?-), también, a veces, nos aflora la mesura, esa que nos ha caracterizado en las últimas décadas, convirtiéndonos en un ejemplo de transición democrática. Es verdad, no hacemos los aspavientos y no tenemos las malas formas que usted está demostrando con sus artículos. Esos aspavientos y modales que también le caracterizaron a usted cuando con el mismo ímpetu que ahora ataca, entonces defendía la revolución cubana. ¿Qué se puede esperar de usted?. ¿Quizá mañana sea la defensora a ultranza de los que hoy ataca?. Mucho resentimiento, pocas luces.

  4. elperinke dice:

    Poco sabe usted de Lorca y Ortega. Mejor, si no le gustan los españoles, es que evite su compañía. Así que ya se sabe el camino.

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