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La UNASCO.

La UNASCO, esa organización que nadie sabe ya para qué sirve, acaba de cambiar de presidente. Dejó al japonés, Koïchiro Matsuura, y la votación se mantuvo ardua hasta el último momento entre una búlgara, Irina Bokova, ex comunista (eso de ex tendrá que demostrarlo), y un egipcio, Farouk Hosni, ex ministro de la cultura de su país, musulmán antisemita (¿redundante?), que había pedido la quema de libros israelíes. Un ministro de cultura que pide la quema de libros, así estamos.

En opinión del Premio Nobel de la Paz, Elie Wiesel, la UNASCO escapó al desastre. Parece que una ex comunista al menos, pasa más cómodamente. Entre los años 1983 y 1989 yo trabajé en la Oficina de la Delegación Cubana de la UNASCO. O sea, yo no trabajaba para la organización, yo trabajaba -por una contrata miserable de medio día, aunque me hacían trabajar más-, controlada, y vigilada, para Cuba. Fue de esa manera que pude enterarme de muchos entresijos de la UNASCO. Y sobre todo, pude conocer el enorme y fatigoso aparato burocrático que, en aquel momento, no sé ahora, la inmovilizaba.

Viví aquellos años últimos con Amadou Matar M’Bow (africano), y fui testigo de las sucias maniobras de Cuba para quitar al negro del poder -aunque ya M’Bow llevaba 13 años de mandato-, y colocar a Federico Mayor Zaragoza. Todo lo que vi dentro de la UNASCO fue un juego macabro por el dinero y el poder. Ayudas a la educación y a la cultura, becas para los jóvenes, todo eso, habrá sido en los primeros años de existencia de la UNASCO. No sé ahora qué es lo que queda de eso, en mi tiempo, incluso, se manejó la idea, aún cuando el mandatario francés François Mitterrand era un hombre cultivado y amante de todo ese tipo de organizaciones para la cultura, la paz, y demás, que la institución desapareciera. Las deudas eran enormes, los gastos no podían bajarlos, y la organización no producía beneficio alguno para nadie. Pero el monstruo seguía y siguió.

El asunto es que, pienso yo, con la nominación del egipcio para presidente, la UNASCO sí que estuvo en el Pico de la Piragua de Guillermo Trujillo, al desaparecer, porque no pienso que Francia se hubiera quedado tan campante con su elección. Ahora, que sea una ex comunista, eso sí que asegura a los franceses, y al mundo en general. Del mal, el menor, eso está claro. Así vamos, escogiendo entre tantos males, el menos dañino. Aunque no estoy segura que una ex comunista (por probar) esté exenta de serlo.

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Una respuesta a “La UNASCO.”

  1. carlos dice:

    Todas las agencias de la ONU son parecidas. Dinero para vivir sin problemas mientras se está en misiones que poco o nada solucionan.Dinero de los contribuyentes que solo se enteran de esta situación cuando soportan a una misión.

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