Blogs

La prueba.

Después de haber visto y leído varias películas y libros sobre el comunismo, y de haber vivido bajo el castrocomunismo, he llegado a la conclusión  que de la misma manera en que los comunistas invariablemente siempre fabrican pruebas para destruir a sus víctimas, las personas atacadas por ellos, o sea, repito, las víctimas, deberían conseguir por todos los medios, las pruebas legales de las torturas. De la misma manera que si un individuo es atacado por otro en Francia, debería ir rápidamente a la Comisaría a denunciar el caso, certificado médico de los golpes mediante.

En la reciente paliza a los jóvenes blogueros en Cuba, sabiendo que ninguna comisaría aceptaría su denuncia al régimen, y que ningún médico en ningún hospital castrista se atrevería a extenderles un certificado, pues sencillamente yo ellos buscaría un médico que, bajo su responsabilidad, y fuera de un hospital, les hiciera el certificado médico, y después, recurriría a un abogado para que constatara que hubo maltrato físico.

La denuncia a la justicia es imprescindible, si no puede ser dentro de Cuba, pues fuera de Cuba. Estoy segura que diversas organizaciones internacionales estarían de acuerdo con denunciar el maltrato al que fueron sometidos.

La prueba, siempre la prueba, es lo que ellos ponen -aún fabricadas- en el tablero; pues también habrá que responderles con pruebas, y no se me ocurre otra manera que la denuncia clara.

Dejar el hecho a expensas de la prensa no vale de nada. La prensa escribirá sobre ello, pero ningún periodista podrá condenar -es una ley- ningún acto que no pueda ser comprobado, no es de su competencia. Eso es el periodismo en general, menos en Cuba, claro.

Sin pruebas no se va a ninguna parte. Una entrevista, una declaración, aunque sean visuales, no servirán de nada: Porque siempre habrá alguien que pondrá en duda el orígen y al autor de la golpìza.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

Tags: ,

Una respuesta a “La prueba.”

  1. LIBORIO dice:

    Zoé:
    También podrían hacer lo que hizo Marta Beatriz en otra ocasión, que fue tomar fotos de todas las zonas de su cuerpo donde fue agredida y se veían claramente los moratones, los arañazos, los chichones, la mandíbula y los ojos amoratados y se hacía una reseña exhaustiva de todas las lesiones recibidas.
    Con los teléfonos celulares que toman fotos, hoy en dia es fácil reseñar en imágenes una paliza, incluso se pueden hacer videos de la agresión a una distancia prudencial que pueden extraerse del celular y pasarse a internet.
    La tecnología actual permite hacer muchas cosas que antes eran impensables.
    Quizás de ahí podrían pasarse a alguna organización internacional que cuentan con expertos en imagen para demostrar que éstas no han sido manipuladas y sirvan para ser presentadas como una denuncia formal ante los organismos pertinentes.

Deja tu comentario