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Entradas con etiqueta ‘Francia’

Todos somos Payá

Martes, 24 Julio 2012

Por el cineasta cubano Ricardo Vega:

“¡Qué se vayan el húngaro y la italiana!”

Lunes, 7 Mayo 2012

Ganó Flanby, así le llamaban a François Hollande, en broma haciendo referencia a la marca de flanes, y es que la manera de hablar de Hollande, sus pausas extensas, sus manierismos en los que no se sabe si está pensando la frase o si la está pescando en un río profundo, hacen de él una persona en apariencia inconsistente, fláccida, “mou”. Ganó Flanby, y los supermercados ya se anotan en la broma con la publicidad al punto: Président Flanby, para sus insípidos flanes (los franceses no azucaran los dulces, todo lo cocen con miel o con gelatinas y confituras).

¿Qué ha hecho Flanby aparte de pasearse en bicicleta por las Tullerías en el único gesto popular que le ha dado tiempo a hacer desde que Dominique Strauss-Kahn se atreviera supuestamente a violar a una camarera negra en el hotel Sofitel de Nueva York? Nada más que cortejar a la prensa, su mujer Valérie Trierweiler era redactora en jefe de Paris-Match, y cortejar a los comunistas, cuyo programa es idéntico al de Marine Le Pen. ¿Quién ganó en Francia? Los extremos, con una prensa babosa de odio en contra de Sarkozy, salivosa en su romance con la ultraizquierda. De tanto que le huyeron a Marine Le Pen terminaron cayendo en sus brazos. Los mismos que auparon a Segolène Royal, que luego la arrastraron por los suelos como una bayeta de piso, los que daban la vida por Strauss-Kahn, y que según se dicen fueron los mismos que lo hundieron (lo da a entender él mismo), los que fabricaron a Hollande, y que sólo tienen un interés: El Poder, más que la mejoría del país.

Ayer en La Bastille, que es donde vivo, ondeaban banderas de Argelia, pañuelos palestinos, y tímidas banderas francesas, en comparación. ¿El griterío? “¡Qué se vayan el húngaro y la italiana!” O sea, Sarkozy porque su padre es húngaro, y Carla Bruni-Sarkozy, su esposa, que es italiana. Algunos de los que lo gritaban son también hijos de extranjeros, dicen estar en contra de Le Pen y a favor de Hollande y de Mélenchon (el candidato de extrema izquierda, del Front de Gauche, pro castrista, pro Hugo Chávez, pro Rafael Correa, por Evo Morales, pro Daniel Ortega, et j’en passe…), pero se comportan como lepenistas.

Claman por el empleo, en contra del paro, pero exigen que Hollande expulse de Francia a los ricos, quitándoles incluso la nacionalidad (propósito más lepenista que éste habría que inventarlo).  O sea pretenden expulsar a aquellos que generan empleo.

Le pregunto a un joven bastante aspaventoso por qué está tan contento, qué es lo que le gusta de su candidato, ¿por qué votó por él? Responde: “¡Porque por fin podré casarme con mi chico!” Hollande prometió el matrimonio gay aun cuando él mismo no está a favor del matrimonio. Junto a él, su chico, supongo, grita: “¡Casse-toi, pauvr’con!”, no hace más que repetir en una especie de letanía burlona aquella frase del presidente Sarkozy cuando en el Salon de la Agriculture de la Porte de Versailles extendió la mano mientras saludaba a los visitantes a un tipo que le retiró el saludo de forma brusca.

El exabrupto del presidente ha sido utilizado durante todo su mandato como venganza, revertiéndolo y desvirtualizándolo hacia su persona. El pueblo es así, falso, porque sin duda alguna aquel que le retiró la mano a un presidente electo democráticamente es un pauvr’con, un pobre idiota, y sobre todo un maleducado, pero el presidente que ha sido el representante de Francia, ¡por favor, ¿qué derecho podría tener a gastarse un exabrupto?! En una ocasión, también en el Salon de la Agriculture, un gracioso de éstos del pueblo izquierdoso le gritó al presidente Jacques Chirac, dejándolo con la mano extendida: “Salop!” (puerco). Y el presidente Chirac respondió con una broma: “No, moi, c’est Chirac”.

Lo que ha demostrado este pueblo de izquierdas, ayer en La Bastille, es que es tan xenófobo como los lepenistas, y que no sólo no supo perder en el 2007, tampoco ha sabido ganar en el 2012. El rencor, la roña, no los deja disfrutar a plenitud. El que gana siempre debería hacer uso de la grandeza, de la generosidad. Tan feo fue el espectáculo que dieron anoche que el nuevo presidente les tuvo que pedir en medio del discurso que fuesen generosos, que estuvieran a la altura.

Las palabras de despedida de Sarkozy, brillantes. Las de Hollande de bienvenida a su mandato, “merci, merci, merci, merci… peuple de France… zzzzzzzzzzzzzzz”. (Ronquidos generales).

La incógnita de las elecciones presidenciales francesas

Domingo, 22 Abril 2012

Es curioso cómo reaccionan las masas de manera tan ordinaria. Desde que entró en la carrera presidencial francesa, a última hora y de manera oportunista, el candidato de ultra izquierda Jean-Luc Mélenchon con su partido Front de Gauche (Frente de izquierda), una gran cantidad de votantes se han aglutinado alrededor de este personaje. Se supone que estas personas sean comunistas, obreros, y demás aves de corral del patio. Sin embargo, sólo tiene uno que internarse en uno de esos monumentales mítines para darnos cuenta que esas personas no son más obreras que las que pudimos ver en el multitudinario mítin de Nicolas Sarkozy en la Plaza de la Concordia. Inclusive en el mítin de Mélenchon algunas no son para nada obreras, pero saben disfrazarse de obreras; del mismo modo que no llegaron al mítin de La Bastille desde todas partes de Francia en sus automóviles particulares (casi todos los tienen) sino en autocares de lujo alquilados para la ocasión.

En esos autocares se han paseado por toda Francia estos militantes que probablemente ayer militaban en el partido del otro extremo, el de Marine Le Pen, pues comprobado está que al partido creado por su padre Jean-Marie Le Pen, Front Nationale, de ultra derecha, y heredado por ella, adherían una gran cantidad de ese tipo de “obreros”, ese “pueblo” nostálgico del comunismo y de sus horrores, que al no tener a nadie suficientemente duro que los representara, pues se largaron temporalmente al otro extremo. Muchos de ellos campesinos.

Desde que Mélenchon entró en las presidenciales, fustigando a sus contrincantes en el peor estilo de los Castro y de Hugo Chávez, a quienes admira, humillando e insultando, burlándose de las mujeres, de Eva Joly y por supuesto de Marine Le Pen, es como si hubiera entrado el diablo en escena. Desde ese momento, en que ha tenido piropos para el castrismo, y para los peores protagonistas del populismo latinoamericano, lo peor del populacho francés se ha encendido y se le ha unido. La desorganización y el ultraje se instalaron en la campaña por las presidenciales.

Entonces ya nadie vio más los cambios que ha hecho Sarkozy, que han sido los más arrestados y positivos en la historia de cualquier República francesa, ni tampoco se detienen a pensar en las promesas del candidato de la izquierda socialista, François Hollande. Las elecciones se han reducido desde entonces a ellos dos, los más escandalosos y espectaculares: Mélenchon (el más popular entre la prensa), y Marine Le Pen (la más popular entre los xenófobos y racistas, que no lo expresen de boca para fuera, pero que son muchos de corazón.

Acabo de votar. El voto es secreto. A la hora en la que voté habían votado muchísimo menos que en el 2007. Se espera una gran abstención. Lo único que puedo decir es que cualquiera que sea el resultado, será un resultado democrático. Si gana Sarkozy deberá escuchar el mensaje rudo que le está pasando el pueblo francés. Si gana Hollande, espero que con su historia pasada, bastante veleta (primer de la derecha, luego de la izquierda, y sin haber llegado a ser ministro jamás), no se le suban los humos a la cabeza, y recapacite en algunos despropósitos que ha mencionado en su campaña como ventajosos pero irreales e imposibles de realizar, y que no son más que promesas vanas.

El peligro es si no ganaran ninguno de los dos. Esa es la verdadera incógnita… Lo que sería un castigo sin precedentes a la repugnante arrogancia de los políticos que hoy nos gobiernan.

El horror

Martes, 20 Marzo 2012

Ayer, en la mañana, en una escuela judía de Tolouse, en Francia, ha vuelto el horror. El horror iba encasquetado, el rostro cubierto por el casco de una moto, se acercó a la escuela en un velomotor, pistola en mano. Mató a un profesor de treinta años y a sus dos hijos, de seis y tres años. A tiro limpio. Entró en el patio de la escuela, siempre pistola en mano, se le encasquilló el arma y desenfundó una segunda, con la que abatió a una niña de siete años, la hija del director de la escuela.

Pese a que en Francia se han cometido diversos actos terroristas contra sinagogas en el pasado, el hecho de que la diana hayan sido niños judíos ha contado a la hora de señalar culpables, sobre todo en el ánimo de la comunidad judía, lo que se comprende. Sin embargo, muchos son los que piden no condenar de antemano sin antes haberse logrado una investigación completa.

El asesino parece ser el mismo que pocos días antes abatiera a un paracaidista y a tres militares de orígen magrebí, lo ha confirmado la cámara de seguridad instalada en la calle, por la que se pudo constatar que la chapa del vehículo coincidía con la chapa de la moto en la que iba el asesino de los militares. Además, el arma.

No pueden descartarse las pistas de un neonazi de ultraderecha, o un islamista, o un loco tipo Breivik en Noruega, en el caso que así fuera, entonces actuaría en soledad y meticulosamente. En los casos anteriores pudiera tratarse de grupos organizados que habrían variado su forma de ejercer el terrorismo.

En cualquier tipo, el horror nos ha golpeado hondo. No creo que Francia olvide, y mucho menos perdone. Y seguramente encontrará al criminal. Pero cuatro cuerpos yacía esta noche en el suelo de la sinagoga de Toulouse, velados según el rito hebreo. Una madre quedó sola con una pequeña, perdió a su esposo y a dos hijos. Una pareja perdió a su hija. Son las dos de la madrugada, no puedo dormir. ¡El infierno!

Ropa vieja

Jueves, 22 Diciembre 2011

Ropa vieja es un plato exquisito cubano, a base de carne ripiada y vegetales, pero no es de la receta culinaria de lo que les hablaré, sino de la poca vergüenza de un francés que se ha atrevido a “donar” a la Cruz Roja una tonelada de muebles desvencijados y de ropa vieja, no sólo usada, además sucia, orinada y cagada.

Al parecer todos esos estorbos se hallaban en el apartamento de uno de sus inquilinos, y entonces el propietario no encontró mejor destinatario que la Cruz Roja. Así suelen ser los franceses, o algunos, una gran mayoría: pujones y pan con timba, por no decir zoquetos e hijos de puta.

La broma no sólo es de mal gusto dado que el trabajo de la Cruz Roja ha sido en muchísimas ocasiones ocuparse de los niños huérfanos, y de los pobres, además, el hecho de haber escogido la fecha para hacerla requiere que el tipejo tenga el corazón tan deshilachado como un trozo de carne de la ropa vieja cubana, sin la exquisitez, desde luego.

Hoy debí salir a la calle temprano, esta noticia me cosió al sofá. De sólo pensar que debía tomar el metro y tal vez toparme con varios franceses del género y estilo del “donante” sentí un picor en la garganta y tuve arcadas. Vomitar en estos casos, alivia.

Trenes, horarios

Lunes, 12 Diciembre 2011

Los trenes ya no son lo que eran, han evolucionado rotundamente, no solo en rapidez, en confort. Yo me paso la vida en los trenes. Incluso los fines de semana. Y dios sabe que llevo semanas viajando hacia los más recónditos sitios de Francia para presentar mi nuevo libro en intercambiar opiniones con los lectores.

Aprecio esos viajes, en los que a veces se establecen diálogos con desconocidos, y podemos entablar discusiones amenas o airadas en torno a los temas más inimaginables.

El sábado pasado viajé a Lille, regresé el domingo. En los vagones la gente comentaba entre ellos los nuevos horarios impuestos por los servicios de la SNCF. Una gran mayoría mostraba sus preocupaciones, ¿cómo irían a organizarse? Antes los trenes salían a las en punto o a las y media, pero ¿y ahora? Yo los observaba atónita, trataba calmarlos. Tal parecía que el mundo iría a acabarse por tales cambios.

También comentamos de la nueva línea

París-Venecia, en el Thello, el tren de la competencia, a un precio tremendamente bueno, por 35 euros, en un tren cuyos vagones-camas son de una exquisita elegancia, y de una comodidad y una luminosidad que invitan al viaje duradero.

En esos trajines andábamos mientras esperábamos a que el tren echara a andar, al regreso, de Lille a París, cuando el conductor anunció que tendríamos media hora de retraso.

Todos exclamaron eufóricos al unísono, menos la escritora búlgara y yo, que no entendíamos la contentura general ante un retraso de media hora. De súbito escuchamos que una de las pasajeras le comentaba a la otra: “¡¡¡Media hora de retraso, ouaoooo, nos reembolsarán el billete!!!

Finalmente entendimos, la gran preocupación desapareció cuando la tacañería de los franceses primó en interés y en evidente muestra de alegría frente a un reembolso intercambiado por un retraso.

¿El tiempo es oro? Sí, siempre, incluso cuandose trata de una demora.

Camarera grabada

Sbado, 2 Julio 2011

Supongamos que eres una camarera negra, que un tipo que paga casi dos mil y tantos euros por noche en el hotel en el que trabajas, intenta violarte o te viola. Supongamos que te dejas, supongamos que tienes amigos delincuentes, supongamos que no sólo los tienes, sino que además eres delincuente; supongamos que tu hijo no es tuyo, que lo has declarado para jugar a que tienes un hijo, y ganar lo que sea con esa acción: dinero o simpatías.

Supongamos que le cuentas por teléfono al amigo delincuente que está en la cárcel que “este tío tiene dinero”, y no sospechas que hay investigadores detrás de tí.

Supongamos que el tío al que quieres birlarle el dinero es judío (él mismo lo subrayó en una entrevista en un periódico importante), millonario, posible presidenciable en su país, peso pesado de la política. Su mujer, otro tanto.

Supongamos que perteneces a una comunidad musulmana donde nada de lo que digas o hagas te traerá buena suerte, más bien todo lo contrario. Porque ya sabemos que el islam es malo y todas las demás religiones son buenas. (Personalmente pienso que el islam es una mierda y las demás religiones también. Aunque creo en la fe individual y personal.)

Supongamos que liberen a tu agresor, que le devuelvan el dinero que tú pensabas ganar, y que te acusen a tí de todos los males de este mundo. Y que en lugar de ser tú la víctima entonces sea él quien salga ganando, como víctima, claro.

Supongamos que en su país tanto el sexo como el victimismo, como el hecho de pertenecer a una cierta izquierda millonaria, engreída, y rapiñera, sirva para aspirar a la presidencia. Supongamos que todo haya sido un complot. Todavía no sabemos de quién.

Supongamos que tú no eres ni siquiera camarera, supongamos que lo eres… So what? De todos modos él es un político, millonario, socialista, aclamado por los políticos. Y tú sólo eres una camarera, negra, delincuente, mentirosa, con un hijo que no es tuyo, eres una mujer, violada o no, qué coño importa. Tú no eres nadie y estás siendo grabada… Un mes después muy pocos saben que te llamas Nafisatu Diallo. No eres nadie, te están grabando. Él es alguien, te están grabando, a tí, no a él. No eres nadie… Por eso.

Hoy me ha bajado el espíritu de Marguerite Durás defendiendo a una madre a la que acusaron en Francia de haber asesinado a su niño. Se llamaba Grégory. ¿Recuerdan? Treinta años más tarde todavia no sabemos quién lo mató. Pero la madre, la madre, tuvo que soportar que la acusaran de asesinato. 

El “bac”

Domingo, 26 Junio 2011

Hacía tiempo que estudiar no se me hacía tan difícil, creo que la última vez habrá sido en mis tiempos de bachillerato. Ahora le toca a mi hija hacer su bac en Francia, y todos en la casa andamos muy histéricos con el acontecimiento.

He acabado con los huevos, las esencias, y es una lástima que no haya conseguido el gallo que tan eficaz habría resultado.

Es lo que hacía mi abuela cuando yo tenía exámenes, me limpiaba toda con un huevo, de la cabeza a los pies, lo mismo hacía con las flores, las esencias me las rociaba en siete veces también por todo el cuerpo, y el gallo lo desnucaba encima de mí mientras añadía unas oraciones en yoruba.

Es la razón por la que no me siento muy convencida de mis notas, no sé si era yo la que sacaba excelente en los exámenes, o Elegguá, el dios afrocubano que abre y cierra los caminos.

Lo cierto es que la locura que se arma en este país (Francia) con lo de los exámenes de bachillerato va de lo sublime a lo ridículo. Los muchachos se enferman y los padres no escatimamos en gastos para conseguirles buenos coachs que los entrenen en los estudios. Más tarde pensaremos en los psiquiátras que necesitaremos todos.

La vida gira alrededor del bac de los jóvenes, nada cobra más importancia que los exámenes y las notas.

Hoy mismo se pueden morir los Castro y Chávez juntos, que a mí lo que me importa es el bac de Francés Oral, la última prueba, el próximo martes

Día de la Música en Francia

Martes, 21 Junio 2011

El día más largo, la noche más breve.

Arielle Dombasle: Hasta siempre no, ¿hasta cuándo?

Domingo, 19 Junio 2011

Regreso en el tren desde Aix-en-Province a París. Acabo de participar en unas Jornadas de debate en homenaje a Alexandre Soljénitzyne organizadas por Datcha Kalina y el Centre du Livre. Han sido dos jornadas donde se ha leído y analizado la obra del gran escritor ruso, premio Nobel de Literatura, que pasó siete años en un campo de concentración soviético, el autor de Archipel Goulag y de Une journée dans la vie de Iván Denisovich, entre otros libros que conforman una obra vasta, profundamente coherente.

A todos nos quedó claro que el comunismo no ha sido todavía juzgado en su verdadera dimensión histórica del horror. Que no ha habido un Nüremberg del comunismo. Michel Parfenov, quien fue el artífice que hizo posible que me invitaran a estas jornadas acogidas con un enorme interés por parte del público afirmó: “Digámoslo de una vez, el comunismo ha sido tan o más horrendo que el nazismo”. Había que decirlo de una vez. Dicho está.

Es Michel Parfenov quien me alcanza, ahora, en el tren donde viajo hacia París, el periódico donde usted, señora Arielle Dombasle, se atreve a afirmar lo siguiente acerca del Ché Guevara: il incarne toujours cette idée de sortir dans la rue pour changer le monde. Sí, cómo que no, cambiar el mundo con uno de los más crueles asesinos que la sociedad occidental ha querido comprarle al castrismo como su principal producto de marketing como el eterno guerrillero, heroico y erótico, para colmo convertirlo en mártir, olvidando de este modo y borrando de un plumazo la enorme cantidad de víctimas que cayeron a los pies de este criminal de un tiro en la nuca que él mismo les propinara burlón y fríamente.

Usted, madrina de la Gay Pride, se atreve a firmar lo siguiente: Si l’on met le nez dans l’histoire, on comprend que les choses sont plus complexes. Le Che peut être un personnage très criticable, mais je continue à le voir avec mes yeux d’adolescente, l’incarnation du Christ, d’«el pueblo». J’ai encore une corde qui vibre, qui aime et qui admire Che Guevara. Rien que d’articuler les mots «Hasta siempre comandante», j’ai envie de pleurer. Ça évoque une puissance de revendication et de nostalgie qui est en moi, parce que j’ai grandi dans un pays où, s’il n’y avait pas cet espoir de révolution, il n’y avait plus qu’à mourir. On m’a invitée à chanter Hasta Siempre en Tunisie, pour incarner la révolution. Je vais y aller, bien sûr.» «Pourtant, tout le monde n’a pas apprécié cette reprise, en particulier parmi les gays. Les gens du magazine Tribu Move m’ont dit : “Arielle, nous sommes très déçus que vous fassiez l’éloge de Guevara”. ça m’a valu des animosités aussi en Belgique. Parce que le régime cubain a été très répressif envers les homosexuels. Je suis désolée d’avoir fait de la peine à une communauté qui me soutient. Dans quelques jours, je serai d’ailleurs la marraine de la Gay Pride à Paris… » Yo no creo que usted ignore que el Ché Guevara fue uno de los principales perseguidores de homosexuales que hubo en Cuba, a muchos los mandó a la cárcel, a otros los mandó a fusilar, tan alegremente, con su boina de medio lado y su estrella, y todo el tralalá que lo acompaña, otros se suicidaron en Cuba o en el exilio, víctimas de los recuerdos de las persecuciones y la represión. ¿Ha leído usted a Reinaldo Arenas, a Guillermo Rosales, a Carlos Victoria? Espero que los lea y se entere.

Pero lo principal, ¿ha leído usted “El hombre y el socialismo en Cuba”, escrito por el mismo Che Guevara, donde en sus propias palabras describe a un hombre nuevo, que es, nada más y nada menos que el modelo del hombre nuevo hitleriano?

Usted dice que el Ché fue toda su adolescencia, como se nota que no tuvo usted que padecerlo, porque a usted habría sido una de las primeras a las que hubiera eliminado el Guerrillero Heroico para nada Erótico. Quiero decirle, señora, que yo fui uno de esos niños que tuvieron que entrar por la línea soviética del hombre nuevo guevariano, que tuve que obedecer a base de castigos psicológicos y físicos, callarme, fingir, aceptar la esclavitud, la humillación y el hambre a la que el castrismo y el guevarismo sometieron a toda mi generación, mientras tanto mi padre fue enviado a prisión, sin juicio, durante cinco años, denunciado por su madre. Y yo debí callar. ¿Sabe hasta cuándo debí callar? Hasta hace sólo pocos años que mi abuela murió en Cuba, y mi padre en el exilio. Cuando me preguntaban por mi padre yo debía esconder que se encontraba en la cárcel, a la espera de un juicio que nunca se produjo porque las cárceles se encontraban repletas de prisioneros políticos y no se podía añadir uno más, entonces, mejor situar a los que iban llegando, en un limbo agónico. Yo debí callar para que mi madre no perdiera su trabajo de camarera, y a mí no me expulsaran de la escuela o, como mínimo, no me hicieran mítines de repudio. Pero le aseguro que no fui la única.

O sea que, lo que para usted significa una imagen o un recuerdo romántico, para mí no tiene más que una sola lectura, en una sola palabra: Terror.

El Ché Guevara era un terrorista, es el padre del terrorismo, eso, a estas alturas, señora, usted no debería ignorarlo. El Che Guevara hizo la guerra de guerrillas, una guerra que ha traído muchos, demasiados muertos en América Latina. Bolivia no quería ni necesitaba de él, pregúntele usted a Régis Debray, a Benigno, uno de los compañeros del Ché en Bolivia, exiliado en Francia, pregúntele sobre la verdad de esa guerrilla. Acérquese a los libros de Jacobo Machover sobre el tema, y a tantos libros publicados en Estados Unidos escritos por testimonios de primera mano.

México, el país donde usted creció, no vive hoy uno de los mejores momentos, pero francamente: ¿usted quisiera para México lo que viven los cubanos hoy, una dictadura castrocomunista que dura ya 52 años? El Che Guevara era un comunista. En uno de sus viajes, hacia Argelia, hizo una escala en París, ¿sabe usted lo que hizo cuando vio un libro de Virgilio Piñera, escritor homosexual cubano, en un estante de uno de sus anfitriones? Pues el Che Guevara, señora Dombasle, le preguntó a la persona que lo recibía:

-¿Pero tú lees a este maricón? –Y acto seguido, con la pistola al cinto, lanzó el libro al latón de la basura.

Basta ya que en Francia artistas como usted se dediquen a dar opiniones à tort et à travers sobre temas que dañan la sensibilidad de personas que han tenido que padecer el horror perpetrado por el Ché Guevara. Los hijos de los fusilados por el Ché Guevara, sus familiares, los familiares que tuvieron que soportar los desmanes de este personaje le exigimos que retire sus palabras. De una vez y por todas, y deje de hacer la imbécil, que la Comunidad Gay también ha leído a Reinaldo Arenas, a Carlos Victoria, a Guillermo Rosales y a Virgilio Viñera, y saben de lo que hablo.

Sobre todo, lea usted a Alexandre Soljénitzyne. Nada más parecido el Gulag Tropical creado por el Ché Guevara que tanto a usted la hace vibrar y le da una voz de soprano, que al Gulag soviético descrito por el escritor ruso. Y para finalizar, por qué no se mudó usted a Cuba, esa isla hermosa de tantos boleros de los años ‘50 catalogados de decadentes por el mismo Ché Guevara, sí, los mismos boleros que usted interpretó en uno de sus discos, cuyos autores tuvieron que huir al exilio, acosados por la represión, para entonces haber actuado como miliciana en películas del realismo socialista a lo castrista, y haber cantado hasta desgañitarse loas al comandante, en el último escenario del comunismo, el de una isla convertida en Gulag?

¿No fue usted fotografiada por Néstor Almendros en una de las películas francesas en las que usted actuó? Por favor, vea usted los documentales de Néstor Almendros, homosexual, que tuvo que exiliarse dos veces, de España y de Cuba. Vea usted los filmes Nadie escuchaba y Mala conducta.
Espero que después de ver esos documentos testimoniales
su mente mejore, porque sinceramente a quién le puede interesar su voz después de haber leído tanta cantidad de sandeces juntas.


Entrevista con la actriz y cantante Arielle Dombasle en Libération.