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Entradas con etiqueta ‘Japón’

Muertos y más muertos

Lunes, 25 Julio 2011

No hay un perro día en que no abra la prensa, no encienda la tele, no oiga la radio, que no me hablen de puros muertos y de putos asesinos. Todos son muertos. Japón, por cierto, ya casi olvidado. El torero que en vez de matar a un toro mata a un chofer inocente (el simil del toro fue él el primero que lo usó, sin ningún tipo de respeto por la víctima). Le siguieron los muertos de Noruega y después Amy Winehouse. Todo esto cuando todavía estamos llorando los muertos de Haití. Bueno, los estamos llorando todavía los que tenemos memoria.

Es que no se puede no ya vivir, ni siquiera respirar, el ambiente apesta a cadáver. En las vacaciones muchísimo más, los accidentes de carretera suman cada día más fallecidos. Sumen los asesinatos de mujeres, las violaciones. Vivimos en un mundo donde sólo se enaltece la muerte, si no hay muerte no hay espectáculo, y como de eso se trata, del terrible espectáculo de matar, de fastidiar al próximo, no cesa; pues eso es lo que trajo el barco, sin más, no hay más vida sin esa retahíla de muertes.

Entras en las páginas de cultura no hay más que ver la cantidad de muertos, de malas noticias referidas a defunciones, de gente que mete droga, que se hincha de pastillas, y luego estallan. Tan simple como eso. Estallan hinchados de drogas y pastillas, y de todo eso se hace el mayor show, que durará máximo un mes. No, si es que esos shows no llegan a veces ni a los quince días. ¡Qué época tan espantosa, por favor!

Me pregunto qué clase de mundo le estamos presentando a los adolescentes, a los niños. Un mundo infernal, por supuesto. No quiero ni imaginar lo que vivirán las futuras generaciones después de haber crecido en esta caca de mundo barato de tumbas y cenizas. Pero para ese momento ya yo estaré muerta. Más tarde que temprano. Bueno, ojalá que no sea a la inversa.

Que tengan felices vacaciones plenas de vida y de buenas noticias.

Samurais

Viernes, 25 Marzo 2011

Les llaman los samurais nucleares, y han prometido salvar a Japón de las radiaciones. En el código de honor de un samurai no existe el miedo, ni las quejas, mucho menos el llanto.

Apenas los divisamos, hundidos en la fatiga de su ardua labor, perdidos en la bruma radioactiva. Son los hombres valerosos de Fukushima, los samurais del honor. Sí, estos son honorables seres humanos que están dando su vida para salvar a los otros; en definitiva a todos nosotros, como en un último gesto de sacrificio muy propio de los samurais.

Hombres silenciosos, enfundados en trajes incomprensibles, como detenidos en el tiempo, el tiempo que marca el inicio de la tragedia del terremoto y el tsunami en Japón.

Samurais nucleares, la definición es justa. Ellos saben que afuera los ancianos hurgan en los montones de escombros, y en lugar de hallar a sus familiares sólo encuentran una inconsolable desolación. El silencio pesa, pero también se agradece ese silencio respetuoso que invita más a la reflexión y que evita los espectáculos deprimentes. Ellos saben que los niños observan con los ojos opacos, y que las mujeres lloran apartadas de la vista de todos, y que los hombres también lloran, al igual que el resto del mundo, y que sólo se puede hacer una cosa: salvarlos. Salvarnos.

Gracias a ellos.

Libia: La indecencia

Martes, 15 Marzo 2011

Una mujer libia clama en una calle por el desembarco de tropas norteamericanas. “¿Qué esperan, por qué no vienen en nuestra ayuda?” Otro hombre agita una bandera francesa. Francia ha sido el único país en reconocer a la oposición como el único gobierno válido, con semejante acto se granjeó la gratitud de los rebeldes, pero también el cese oficial de las relaciones diplomáticas anunciadas por el embajador.

Otro acto a la torera de Sarkozy, que muchos critican, y al que tildan de intruso por provocar semejante reacción del gobierno de Gadafi en relación a Francia. Un acto de un enorme error diplomático, pero a la vez, un acto humano. No podemos negarlo.

 Mientras en Japón parece que se acabará el mundo, Gadafi aprovecha para diezmar a los rebeldes con bombardeos y asesinatos horrorosos. Europa calla, mira hacia otro lado. Japón le ha caído como una bendición. Ya sé, es cruel decirlo, pero la vida es cruel, la actualidad es cruel. Europa es cruel.

Libia se perderá, porque lo que importa no es la vida de un ser humano,ni  la vida de un pueblo, lo que importa es el petróleo, y por encima de todo, una cierta estabilidad para proteger a Israel.

 Después que nadie diga que la única democracia de la región es Israel, no, señor, es la única que hemos permitido. Las demás no nos interesan, o no interesan a los políticos, para ser más exactos.

La prensa achuchó al pueblo libio en contra del régimen, ahora los abandona, en su momento más crucial. Ciao, adiós. Bella ciao… 

¡Qué indecencia!

La tierra tiembla y escupe

Viernes, 11 Marzo 2011

La tierra tiembla en Japón, bajo un terremoto de 8,9. La tierra tiembla; repito lo que muchos han escrito y dicho desde hace unas horas. ¿no sería mejor decir que la tierra se sacude de toda la mierda que le hemos sembrado o encajado encima? Lo primero que ha cogido fuego es una petrolera, he visto las imágenes esta mañana.

Ya estoy tan harta del petróleo, y tan harta de que los humanos, que ya son capaces de encontrar la forma de mandar imágenes en 3D a través de un móvil, no hayan sido capaces de inventar otra forma de energía para prescindir del petróleo que tantas guerras y dolores de cabeza ha causado y sigue causando en este mundo, que por lo que sabemos es el único que hay, y al que estamos hiriendo día a día.

La tierra se sacudió de encima toda la mierda que le sobra, incluídos nosotros, los humanos.

Después entró una ola gigantesca, un tsunami, y arrasó bestialmente con todo lo que se encontró a su paso. Pudimos verla a través de la tele y de la tela. Iba arrastrando con todo a su paso, automóviles, trenes, árboles, personas. Sólo los edificios quedaron en medio del mar, edificios con personas dentro que agitaban trapos blancos en señal de ¿qué? De que estaban allí atrapados, o ¿de paz?

El mar escupió toda la mierda que le hemos tirando encima, y Yemayá Olokun bravísima se ha soltado la chancleta y anda castigando a los depredadores de las especies marinas. ¿Han comido ustedes atún rojo del que se está extinguiendo? Culpables. ¿Ha usted asesinado delfines acorralándolos en una playa y matándolos a punzonazos hasta que el océano se ha teñido de rojo? Culpables.

La tierra se ha sacudido y ha escupido la mierda, ha ocurrido en Japón. Pero prepárense, que esto es sólo el inicio. Y ya no hay remedio. La tierra anda moribunda, por culpa de sus estúpidos moradores. Y como buen animal herido, los estertores finales serán los peores.

Alguien ha señalado que Japón se ha quedado sin tren, incomunicada la ciudad. Bueno, al menos todavía queda ciudad.

Novela en papel de culo

Mircoles, 8 Julio 2009

Acabo de leer en algún sitio que un japonés, escritor muy famoso, acaba de escribir una novela en papel para limpiarse el culo, o sea, que ha publicado una narración suya en rollos de papel higiénico. Para colmo, muy pronto el título se ha colocado en el primer puesto de los best-sellers. A eso ha llegado la literatura, o eso que llaman escribir hoy en día, a un asunto de culete. El acontecimiento trasciende mi humor. No puedo conseguir reírme con esta noticia bárbara, de barbarismo, claro está.

O sea, que uno que se hace llamar escritor, japonés lo que ya resulta el nec plus ultra (todo lo máximo ahora en Francia es japonés), ha tenido la “maravillosa” idea de escribir una novela corta que quepa en un rollo de papel sanitario, y además se está forrando con eso. Yo debiera copiarlo y escribir una en las compresas para la menstruación, o en los papeles húmedos para borrar el maquillaje. O tal vez, si me volviera minimalista, pudiera escribir con una aguja unas cien páginas en uno de estos mocos duros que me saco ahora mismo en pleno mes de julio, sí, son esos mocos graciosamente puntiagudos, tibios debido a la polución.

Debo confesar que el japonés no es nada original, porque en Cuba, ahora mismo y desde hace 5 décadas, existen once millones de seres cubanos (no humanos), que se limpian las nalgas con el Granma, el único periódico, órgano oficial del Partido Comunista Castrista. Como el papel es muy duro hay que pasarse un rato fregándolo, o sea, restregándolo, para que no te arañe los pliegos del ano, nada que ver lo de pliegos con Guttemberg.

La única sensación de coraje que experimenta el ciudadano cubano es cuando va a hacer de cuerpo, porque como en la primera página siempre aparecen las caras de los Hermanos Castro, pues no hay momento más heroico que cuando se limpian el sainete con ellos. El japonés ya puede empezar a ahorrar plata para que le pague a los once millones de cubanos por su plagio o estafa, la idea se la debe a ellos.

Aunque, pensándolo bien, igual el japonés se haría millonario exportando papel de culo a Cuba, con su novela pedorra, se haría hipermegaultramillonario. Igual sucedería con al que se le ocurra exportar a Cuba cajitas de fósforos. Dicen que la primera causa de suicidio en Cuba en estos momentos es la auto-pira. Porque hace tanto calor que la gente prefiere darse candela a mano propia, rápido, que encenderse a fuego lento, sentada en un sillón, pero como cuesta tanto conseguir un fósforo y una cajita donde rallarlo, no hay modo de que los once millones organicen un suicidio colectivo.

En fin, que para ideas literarias no hay que pensar tanto actualmente, ya lo ven, te tiras un pedo y sale un novelón. Mientras a los futbolistas les pagan 90 millones por patear la pelota, a los novelistas nos pagan una cagarruta por limpiarnos el culo con una novela japonesa.

¡Buenos tiempos!

Leer en ABC.