Blogs

Entradas con etiqueta ‘Wikileaks’

We Steal Secrets Official, un doc. de Alex Gibney

Lunes, 15 Julio 2013
Ya está lista la película sobre Wikileaks y Julian Assange, al parecer unos se muestran a favor, otros en contra. Nadie todavía ha puesto en una balanza el peligro del terrorismo informático, al contrario, como con la guerrilla en otros tiempos, muchos lo apoyan y alaban, en nombre de… ¿de qué, de quiénes exactamente? ¿Quiénes se enriquecen con todo esto? No yo, no usted, por supuesto.Que tengan excelentes y merecidas vacaciones de verano.

Aquí está el trailer:

Wikilíos sobre el ano de Castro I, blogueros y disidentes

Viernes, 17 Diciembre 2010

Wikilíos, que es como le llamo yo a Wikileaks acaba de sacar dos documentos de Estado de la diplomacia estadounidense donde ha rebajado a la isla de Cuba a un culo sangrando en un avión, a un grupo de blogueros iluminados, y de disidentes rebatiñeros y antiguos. No lo digo yo, lo dice Wikilíos que a su vez cita los Papeles del Departamento de Estado.

Bien, por estos papeles, que no dicen nada nuevo, o al menos no nos enteran de nada que ya no supiéramos, debemos sacar las conclusiones siguientes: Siendo tan testarudo Castro I que ni siquiera se dejó poner un culo artificial cuando el sangramiento en pleno vuelo, que ha vuelto a la política de primera figura assoluta, como es el caso, dado que Castro II estuvo deprimido (por alcohólico), y que los disidentes se han vuelto antiguos, la juventud no se ve representados en ellos, y entendiendo que los blogueros son jóvenes contestatarios -esa palabra usan-, pues los americanos creen que serán los que van a permitir el traspaso del poder entre los padres Castro y los hijos Castro.

Los americanos siempre han sido unos incompetentes en relación a Cuba, desde Kennedy, pasando por Carter, Clinton, y ahora Obama, ninguno ha sabido manejar el caso cubano, y por eso siempre se van con la de trapo. ¿Cómo es posible que teniendo a una clase de políticos cubanoamericanos que han estado y están vigentes en la política norteamericana se vayan con la de que unos blogueros iluminados pasarán el poder a los hijos de los Castro, que de eso se trata, y conduciría al mismo régimen pero con capitalismo salvaje?Bueno, eso les permite tener mano de obra esclava más cerca que la de los chinos.

Por otro lado, se le da el Premio Sajarov a un ex militar, psicólogo del MININT, que hizo una huelga de hambre asistida por el régimen, robándole el show a uno que sí dio su vida en una huelga de hambre: Orlando Zapata Tamayo. Y la prensa española borra, ignora a sabiendas, tal como se hiciera en Cuba, y en época de los Soviets, el curriculum de este señor que sólo está pidiendo cohabitación con el régimen, y mejorías con el raulismo light, ¡qué espanto!

Hoy tomé el metro en Bastille y hubiera querido parar en el paraje más abandonado del desierto, aunque, cuidado, no en el marroquí, a causa del Polisario, una invensión cubana, al parecer, directa del Ché Guevara. Por cierto Wikilíos no ha sacado en el periódico español que lo representa algunas verdades sobre El Sahara. Por ejemplo, ésta.

De las contradicciones

Domingo, 5 Diciembre 2010

Ayer estuve hablando con una persona que acaba de llegar de Cuba. Traté todo el tiempo de evitar abordar el tema de la actualidad cubana, sobre todo por respeto con mi interlocutor. Sin embargo, después de una larga conversación sobre distintos temas, él misma sacó el asunto. Todo empezó por el hecho de que en un barrio de la capital hubo una gran fajazón, a puñetazo limpio, en una cola para comprar arroz. La bronca fue tan grande que algunos turistas empezaron a hacer fotos creyendo que se trataba de una manifestación en contra del gobierno.
Uno de esos turistas se acercó al lugar donde se había armado el motín, quiso hacer unas cuantas preguntas, y hasta cogió su buen janazo en la mandíbula. Finalmente pudo comprender que allí la gente se estaba ripiando por unas libras de arroz. La policía actuó cuando le dieron el mandarriazo al turista, antes ni siquiera se movieron del lugar desde donde vigilaban, incluso divertidos.
El paquetico de azúcar, que cabe en la palma de una mano –siguió la persona que me estaba contando aquello- cuesta 50 pesos cubanos, o sea 2 CUC. Muy poca gente entonces puede endulzar el agua, afirmó ella. ¿Agua o café? Corregí yo. ¿Caféeee? Subrayó, como si yo estuviera hablando de un objeto no identificado.
¿Qué se dice de la disidencia en la calle? Pregunté. Muy poca gente sabe que la disidencia existe. Fue la respuesta tajante. Los que lo saben son los que tienen cable y acceso a internet explorer, google, etc. También los que viajan.
Pero la disidencia era bastante conocida en los años noventa, aclaré yo. Sí, lo era, es cierto. Sí –respondió-, pero no sólo el gobierno se ha dedicado a desacreditar a los verdaderos disidentes, ahora ha autorizado a una cierta disidencia que hace el paripé para afuera de que están en contra de Fidel, pero no de Raúl. Tú conoces de los pactos de algunos disidentes con la Seguridad del Estado, es archiconocido.
Su respuesta confirmó lo que yo ya sabía, es algo que se cae de la mata, y que viene sucediendo desde principios de los años ochenta.
Y claro, la gente de la calle no es boba. La gente de la calle, de lo poco que saben, se pregunta por qué unos caen presos y otros no. Por qué unos mueren en una huelga de hambre y otros no. Por qué algunos pueden crear documentos, firmarlos, pedir firmas, recibir extranjeros, dar entrevistas, y otros no. Por qué algunos pueden reunirse en sus casas, armar chanchullos politiqueros para el exterior, y a otros se les impide, se les encarcela. Algunos tienen hasta tres y cuatro casas donde se dan citas con periodistas extranjeros, y no pasa nada.
No me extraña, le dije, son las preguntas que muchos nos hacemos. Son preguntas tan simples, tan sencillas, que lo que me asombra es que una mayor cantidad de personas no se las haga, sugerí.
Bien, es que a nadie le importa eso en Cuba. A muy poca gente le importan esos protagonismos de vidriera. La gente quiere comer, vestirse, vivir. Es que hemos llegado a un nivel tan empobrecido que los cubanos sólo creerán en el que tenga los cojones de sacar a patadas a los Castro del poder. Lo demás es numerito de cara al extranjero. Algo que le conviene más a los Castro, porque de este modo, teniendo a ese tipo de disidentes, se pueden vanagloriar de tener una oposición pacífica que está a favor de cohabitar con el régimen.
¿Y el exilio?
Al exilio lo han rebajado mucho, y además, como supondrás, lo han bajeado, penetrado, y fragilizado. La música, que era nuestra fuerza principal, nuestra prueba de resistencia, pues nada, de eso ya se perdió mucho. A la mayoría de los músicos los han comprado con viajecitos y bicocas. Un plan que estrenó Buena Vista Social Club. Les salió bien, y por ahí va la cosa. Ellos han decidido invadir Estados Unidos con música. Es un buen proyecto. Un proyecto que además tiene babeado a los músicos del exilio, que sueñan con volver y tocar en su país.
Pero en el exilio tenemos buenísimos músicos, añado, que no desearían venderse barato.
¿Tú crees? Sí, hay buenos músicos, pero los recién salidos, una vez que llegan al exilio nadie se ocupa de ellos. Y esos músicos están acostumbrados al paternalismo de estado. Entonces, quién estaría dispuesto en el exilio a asumir el destino de esos artistas, que además llegan medio locos, la mayoría, no todos.
Con los peloteros ha pasado, respondo. Ahora mismo esos peloteros jóvenes llegan, se les brinda todo con lo que ellos soñaron. Y la cosa marcha para ellos.
Habrá más dinero para ellos, fue la respuesta. La persona se encoge de hombros. Todo es cuestión de dinero. Lo demás es habladuría que no conduce a nada.
¿Estás al tanto de Wikileaks? El “nuevo periodismo”.
Asiente. Claridad para afuera, oscuridad de tu casa. Hago ademán de no entender. Sí, mucha noticia que no lo es, que ya sabíamos de antemano, y mucha oscuridad sobre los orígenes de esas informaciones.
¿Crees que todo se deba saber? Me pregunta. No todo, lo esencial. Yo no soy una especialista en claves diplomáticas, para eso hay personas especializadas, afirmo. ¿Y si sacaran cosas sobre Cuba y los Castro? Ya lo han hecho, y ya lo sabíamos, no es nada nuevo.
Ahora, lo que sí sería algo nuevo es saber cómo están armando ellos el futuro, con quiénes, aparte de los miembros de su familia, propongo.
Eso también lo sabemos, lo estamos viendo. Lo que sucede es que los mismos que abogan a favor de Wikileaks están en contra de que se digan las verdades de otros personajillos que viven a costa del dolor del pueblo cubano, contestó enérgicamente.
De este modo cerramos el tema cubano.

“Wikileaks: el 11-S de la diplomacia”

Lunes, 29 Noviembre 2010

Acabo de llegar a casa. Cogí el metro en Bastille y me bajé en Champs-Elysées para dar un paseo de domingo. Regresé lo más rápido que pude, no sólo a causa el frío, además me deprimí pensando en Marlene Dietrich, ¿por qué? Pues porque la avenida más elegante del mundo se ha convertido en la más espantosa, con esa cantidad de burkas, que tal parece que Francia es Arabia Saudí. La vulgaridad y el bling-bling del fanatismo religioso han ido ganando terreno. Lo único que falta es que la FNAC venda discos con cantos del Corán en lugar de las últimas melodías de Lady Gaga.

Debajo, en el metro, algunos clochards, como siempre en el invierno, se meten unos tragos, y se arrebujan encartonados.

Subo al apartamento, enciendo la computadora, y me encuentro una llamada de Miriam Gómez que me avisa de que ya se han hecho públicos los documentos de Wikileaks. El Ministro de Exteriores italiano Franco Frattini ha calificado el hecho como “el 11-S de la diplomacia”, y tiene razón. Muchas personas podrían ser asesinadas a causa de estas revelaciones.

Deplorable, salvaje, un festín para los que quieren acabar de una vez con Estados Unidos. Es algo que había previsto, e inclusive anunciado, un Castro I sumamente feliz y haciéndose pasar por la Sibila de Cumas o el Auriga de Delfos.

No sé cómo se valorarán estos acontecimientos de parte de las personas directamente concernidas, pero en los campos de la información, del espionaje, y del terrorismo, se ha dado un paso sumamente sofisticado y peligroso.

A ese mundo, un mundo roto, es al que vamos a lanzarnos de cabeza. Aunque no querramos, otros nos empujarán.