Ciencia

La NASA no atraerá finalmente un asteroide hasta la Luna para su estudio, sino una roca de su superficie

Esta opción se presenta como más segura. Imagen: ESA

La NASA ha anunciado desde hace tiempo su propósito de estudiar un asteroide 'arrastrándolo' hasta la órbita de la Luna, para poder trabajar con él el tiempo necesario. Finalmente, esta misión sigue adelante, pero la agencia espacial estadounidense ha decidido atraer sólo una piedra de este asteroide y no la roca completa, según han anunciado este miércoles en una rueda de prensa.

Así, el administrador adjunto de la NASA, Robert Lightfoot, ha señalado esta opción ya se había barajado durante la creación de este proyecto, sólo que se había planteado como 'opción B', siendo la 'opción A' la de 'atrapar' la roca entera. Una de las razones por las que el equipo de la NASA ha tomado esta decisión es porque "sus ventajas son mayores", a pesar de que la 'opción B' costará unos 100 millones de dólares más que la 'opción A'.

Los grandes asteroides son conocidos por albergar varias rocas, por lo que la misión tendrá una serie de objetivos para elegir cuando se llegue a la gran roca espacial. Además, para Lightfoot la 'opción A' es más arriesgada porque la sonda de captura no tendría ningún recurso de emergencia si, finalmente, el asteroide elegido resultase ser demasiado grande como para manejarlo.

Del mismo modo, la NASA defiende que la 'opción B' también ayudará a desarrollar más de las tecnologías necesarias para la humanidad a la hora de ampliar su presencia más allá de la Tierra.

"Estamos tratando de demostrar las capacidades que vamos a necesitar cuando queramos llevar a los seres humanos más lejos en el espacio, y en última instancia a Marte. Eso es lo que estamos viendo", ha declarado el dirigente de la agencia espacial en rueda de prensa.

El plan de asteroides

Según lo previsto actualmente, la operación, conocida como Misión de Redirección de Asteroides (ARM, por sus siglas en inglés), lanzará la sonda robótica que 'atrapará' la roca en diciembre 2020. Después de dos años de vuelos espaciales, la nave se encontrará con el objeto y comenzará la misión.

La NASA no ha explicado que aún es pronto para elegir una roca concreta y ha apuntado que la decisión no tiene que tomarse hasta un año antes del lanzamiento, es decir, hasta 2019.

La sonda de captura evaluará las rocas del asteroide elegido y agarrará una, que podrá medir hasta 4 metros de ancho, para luego retirarse a una "órbita halo" alrededor de la gran roca espacial. La nave espacial permanecerá en esta órbita entre 215 y 400 días, el tiempo suficiente para llevar a cabo un "sutil tirón gravitacional" y conseguir influir en la órbita del asteroide.

"Este aspecto de la misión ayudará a los investigadores a aprender más acerca de cómo desviar asteroides que puedan suponer una amenaza para la Tierra", ha señalado Lightfoot.

La sonda de captura será luego la encargada de dirigirse hacia la órbita lunar, donde debería llegar a finales de 2025. Entonces, dos astronautas de la NASA viajarán al encuentro de la nave espacial robótica y de la roca, usando cápsula Orion, en una misión tripulada que, probablemente tendrá una duración de 24 o 25 días, según ha destacado la NASA.

El coste del componente robótico de ARM --es decir, la captura y redirección de la misión-- tiene un tope de 1.250 millones de dólares, sin incluir el vehículo de lanzamiento, ni la misión tripulada.

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