Ciencia

Los científicos consiguen fotografiar los mundos de otros sistemas planetarios

La existencia de planetas en otros sistemas solares ha sido definitivamente confirmada gracias al poder de la imagen. En dos asombrosos estudios que recoge la revista Science, se ofrecen los retratos y los relatos de estos mundos extraterrestres.

En el primero, tres planetas en órbita alrededor de una estrella joven conocida como HR 8799. Las imágenes han pasado por un filtro informático para poder distinguir los tres mundos del fulgor de su estrella, situada a una distancia de la Tierra de unos 130 años luz, y visible en una buena noche en la constelación del Pegaso.

Astronomicamente hablando, esta estrella se encuentra a la vuelta de la esquina. En el segundo trabajo se ofrece la primicia de la primera fotografía en el espectro visible a los humanos -es decir, una imagen óptica- de un mundo que está solo a 25 años luz de la Tierra: enfrente de nuestro portal.

Un trabajo en equipo

En cuanto al análisis del primer retrato global de un sistema planetario extraterrestre, que ha sido llevado a cabo por un equipo de astrónomos de diversos centros -entre ellos el Instituto NRC Herzberg de Astrofísica, los Laboratorios Nacionales Lawrence Livermore de EE UU o el famoso Observatorio Lowell en Flagstaff, en Arizona, fundado por el famoso astrónomo percival Lowell que creyó ver canales de irrigación en Marte- descubre mundos que se han formado hace sólo 60 millones de años.

Se desconoce sus masas, que podría oscilar entre siete y diez veces la de Júpiter, y su tamaño, quizá con un diámetro entre un 20 y un 30% más grande. "El sistema planetario es probablemente el doble de grande que el nuestro, y los planetas son mucho más masivos", explica Christian Marois, el famoso científico cazaplanetas del Instituto NRC Herberz de Astrofísica en Canadá, y uno de los autores de trabajo.

Por su parte, Travis Barman, que forma parte de su equipo, ha indicado que para determinar el tamaño de estos mundos se tiene que conocer cual es la edad de la estrella HD 8799. "Estos tres planetas poseen atmósferas complejas, con nubes de polvo que parcialmente están atrapando el calor que desprenden para irradiarlo a la superficie".

Parecido a nuestros Sistema Solar

El sistema planetario sigue se parece al nuestro: los mundos de menor tamaño están más cercanos a la estrella, mientras que los mayores circulan en órbitas más alejadas, aunque en este caso, salvando las diferencias de los tamaños, podría asemejarse a la sección más exterior de nuestro sistema solar, compuesta por Saturno, Urano y Neptuno, ya que estos tres mundos estarían a una distancia similar.

"Los planetas están situados a 25, 40 y 70 unidades astronómicas, por lo que están muy alejados de la estrella", indica (una unidad astronómica (UA) equivale a 150 millones de kilómetros, la distancia que separa la Tierra del Sol). De acuerdo con este experto, el más alejado "está al doble de la distancia que separa a Plutón del Sol". "El sistema es lo bastante grande como para albergar planetas parecidos a la Tierra, planetas rocosos", de una forma parecida a como ocurre con Urano y Neptuno en nuestro sistema solar.

La fotografía que ilustra esta magnífica historia fue recogida por los poderosos telescopios Keck, de espejos de diez metros de diámetro, y el Gemini, ambos ubicados en el Observatorio de Mauna kea, en Hawai. El calor de estos mundos, recién horneados en términos astronómicos, permitió su detección mediante una cámara infrarroja. La elección de esta estrella joven -de sólo 60 millones de años- ofrecía una posibilidad real de encontrar súbditos planetarios a su alrededor, de acuerdo con Marois, "antes de que se enfriasen con el tiempo".

La foto de otro mundo

El otro bombazo informativo ha sido posible gracias al increíble poder de resolución del Telescopio Espacial Hubble: astrónomos de la Universidad de California en Berkeley presentan la primera fotografía en luz visible de un mundo extraterrestre, situada en la constelación de Piscis Australis.

Este mundo es más pequeño que los tres de la estrella HR 8799, ya que tiene el tamaño de Júpiter, aunque está bastante alejado de su estrella (bautizada como Formalhault), a cuatro veces la distancia que separa a Neptuno del Sol. En la imagen, vemos un anillo de gas aplastado.

En el centro tendría que brillar la estrella, con una fuerza cien millones de veces superior a la del planeta, pero se ha 'eliminado' al tiempo que se realizaba la observación gracias a una técnica especial de coronografía, que permite distinguir mejor los componentes ocultados por su brillo. En el borde interior del disco vemos un punto luminoso, el planeta que orbita la estrella cada 872 años, al que se le ha bautizado como Formalhault B.

La ilusión de media vida

Paul Kalas, el autor principal de este estudio, lleva desde hace 15 años observando la estrella. En 2006 tomó una fotografía de este objeto, Formalhault B, y la comparó con otra realizada en 2004. El movimiento de traslación de 21 meses era parte de la órbita de un objeto que tardaba 872 años en dar una vuelta completa a la estrella, y que se encontraba a unos 17.850 millones de kilómetros del sol. "Casi me da un infarto a finales de mayo cuando confirmé que Formalhault b estaba en órbita con respecto a su estrella", ha comentado este experto.

"Realizar un descubrimiento así en luz visible fue una sorpresa absoluta. Si logramos detectar la reflexión de la luz desprendida por este mundo debe de ser porque posee un sistema de anillos tan grandes que en comparación los de Saturno parecerían de bolsillo". Fomalhaut B puede dar una buena idea del aspecto que tendrían planetas como Júpiter y Saturno cien millones de años después del nacimiento del Sol.

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