Cine

James Bond, agente 007 con licencia para viajar

Los fans de 007 tienen mucho que agradecerle a Jamaica. "Aquel paisaje, la playa desierta, el mar azul verdoso y la chica desnuda con mechones de pelo rubio le recordaban a algo. Bond hizo memoria. Sí, era la Venus de Botticelli, vista por detrás", escribió Fleming en Dr. No. Honechile Rider emerge del mar y, en el cine, se transforma en Ursula, Halle y Daniel.

Ian Fleming pasaba dos meses al año escribiendo en su casa de Goldeneye, en la isla caribeña, donde publicó un libro al año durante los últimos 14 de su vida. Cerraba las celosías para no distraerse, aunque "por el ojo derecho podía ver cómo las olas se estrellaban silenciosamente contra el arrecife y un par de colibríes volaban sobre una pequeña selva de hibiscos", cuenta su sobrina Lucy Fleming.

Una de sus heroínas tomó el nombre de un esquivo pájaro jamaicano, el Solitario Azul, y si el mundo submarino quedaba tan bien plasmado en sus libros era porque le gustaba bucear en el arrecife que hay junto a la playa de su casa.

Fleming encontró en Jamaica la paz y el relax que necesitaba para escribir y allí ambientó tres de sus relatos. En sus propias palabras sobre Bond en Vive y deja morir, "había aprendido a amar la maravillosa isla verde y su gente, leal y divertida". El escritor inglés fue un incansable viajero a través de sus libros y, con él, muchos fans también han recorrido mundo.

Jamaica: 'Dr.No'

Qué mejor que empezar este viaje que en la isla caribeña que Ian Fleming convirtió en su hogar. Quien vuele hasta allí puede alojarse en Goldeneye (www.goldeneyehotel.com), en la localidad de Oracabessa (Ocho Ríos). La antigua casa del escritor es hoy un hotel a punto de ampliarse con 170 habitaciones más.

La isla tiene incluso su propia playa James Bond. Pero la mítica escena de la primera película de Bond, Dr. No, en la que Ursula Andress sale del agua cantando Underneath the mango tree, se rodó lejos del hogar de Fleming; concretamente, en la playa de Laughing waters. Aquel bikini blanco del que Sean Connery no quitaba ojo se pudo ver en Crab Key.

Luxor, Egipto: 'El espía que me amó'

Las extraordinarias columnas del templo de Karnak, justo al norte de Luxor, son uno de los primeros marcos de las películas de Roger Moore. Las dimensiones del lugar y las
largas sombras que proyectaban sus columnas, mientras Bond se zafaba de los bíceps de Tiburón, bastan para alimentar la fascinación por el antiguo Egipto.

Luxor es el destino perfecto si sólo se dispone de una semana para explorar Egipto. El templo domina la ciudad y hay una oferta interesante de hoteles con vistas al Nilo. En cuestión de minutos, se puede atravesar el río en una felucca para dirigirse al Valle de los Reyes, donde se pueden visitar algunas tumbas en el mismo lugar donde se descubrieron faraones tan famosos como Tutankamón.
Fue tras las columnas de 25 metros de altura del vestíbulo del templo de Karnak donde se escondió James Bond.

Nueva Orleáns, Estados Unidos: 'Vive y deja morir'

La búsqueda de un capo de la heroína le lleva a James Bond hasta Nueva Orleáns. Ahí comienza Vive y deja morir, película que transmite con gran verismo la atmósfera pesada y carnavalesca de una ciudad que ha vuelto al mapa turístico después de la catástrofe del Katrina.

Los elementos más exóticos que la caracterizan están ahí:
el rito vudú del Barón Samedí, la lectura de cartas del tarot del Solitario, las lentas marchas funerarias acompañadas de bandas de música, la vida en los pantanos...

La mayoría de agencias de viaje locales organizan rutas vudú, donde no falta la visita a un local nocturno para escuchar en vivo jazz y blues, y una excursión a través de los manglares. Los seguidores de 007 recordarán la escena en la que retienen a Bond en una cabaña en mitad de la ciénaga, donde está a punto de ser pasto de los cocodrilos. Por fortuna, nuestro héroe escapa en una lancha motora después de una frenética persecución entre canales.

Yugoslavia: 'Desde Rusia con amor'

Cuando se rodó Desde Rusia con amor, Yugoslavia no estaba considerada un gran destino turístico.Tras la guerra civil, en cambio, muchos lugares de la zona han despuntado, sobre todo en Croacia: el antiguo Zadar, las
cataratas de Plitvice, la historia y cultura urbana de Istria y las maravillosas islas que salpican la Costa Dálmata, entre Split y Dubrovnik.

El festival de verano Exit, que se celebra en un fuerte de la ciudad de Novi Sad, junto a Belgrado, es una excusa estupenda para visitar la actual Serbia que, pese a su mala
fama, tiene mucho que enseñar.

La guerra fría y más tarde el terrorismo llevaron a Bond a Rusia y a los antiguos estados de Asia Central que componían la Unión Soviética, como Kazajastán o Azerbaiyán, ambos presentes en El mundo nunca es suficiente. Pese (o gracias) a los esfuerzos de Borat, la bella arquitectura islámica de Uzbekistán y los vastos paisajes de Kirguizistán suenan hoy mucho más a los turistas.

Londres, Reino Unido: 'El mundo nunca es suficiente'

Esta película arranca en el museo Guggenheim de Bilbao, pero también hay escenas que se rodaron en las Bardenas Reales, en Navarra. Sin embargo, la ciudad protagonista es Londres. La capital británica ha aparecido en muchas películas de James Bond, aunque nunca de una forma tan espectacular como en El mundo nunca es suficiente.

Una explosión se produce en el MI6 y Pierce Brosnan sale disparado del edificio en una fuera borda para emprender
una persecución por el río Támesis.

Pero no es el único papel que ha tenido Londres en las películas de 007. Los grandes fanáticos de la saga sabrán que la ciudad se ha hecho pasar por Hamburgo, San Petersburgo y otras ciudades en otros filmes del agente secreto.

Muchos de estos engaños de localización han tenido lugar en los estudios Pinewood, en las afueras de Londres. Bondstars.com organiza visitas guiadas por sus decorados y London Taxi Tour hace un recorrido de tres horas y media que incluye el MI6, el Millennium Dome y Buckingham. Un taxi con capacidad para cinco adultos cuesta 240 euros.

Cádiz: 'Muere otro día'

La playa en la que Halle Berry emerge del mar en un bikini
naranja en Muere otro día está en España, y no en Cuba, como se quiere hacer creer al espectador.

El momento, claro, pretende recrear la escena en la que Ursula Andress emerge del mar Caribe, pero en este caso se trataba de la playa de La Caleta, la más popular de
Cádiz, que también sale retrada en otras escenas simulando a La Habana. El balneario de la Palma es el hotel donde Bond invita a Jinx a su habitación y el castillo de San Sebastián, del siglo XVI, puede vislumbrase al fondo mientras Jinx coquetea con él saboreando un mojito.

También hay un mercado cubierto que hace las veces de fábrica de tabaco. En su acera hay terrazas para comer con una muy buena relación calidad-precio.

Mónaco: 'Goldeneye'

El reluciente puerto de Montecarlo, con sus ostentosas
embarcaciones, es un escenario obvio para James Bond. Sus habitantes llegan a parecer personajes salidos de sus películas, con sus grandes gafas de sol y ropa de baño chillona. Fue aquí donde Pierce Brosnan vio al Almirante y a una de las chicas Bond de nombre más sensual, Xenia Onatopp, a bordo del yate Manticore.

El mejor punto de observación se sitúa en Fort Antoine, un bastión del siglo XVIII en el casco antiguo. Actualmente, es un teatro al aire libre que acoge variadas representaciones durante el verano.

Las carreteras de la Riviera son el marco perfecto para las persecuciones de coches: estrechas, serpenteantes y con espectaculares fondos de costa o montaña. En la que conduce a Greolieres se rodó la tensa carrera de Bond con Xenia.

Phuket, Tailandia: 'El hombre de la pistola de oro'

El rodaje de esta película causó tal sensación en Tailandia que la isla de Ko Tapu se rebautizó como isla James Bond. Se encuentra en la bahía Phang Nga y era el escondite de Scaramanga, el villano de tres pezones al que daba vida Christopher Lee. Junto a Roger Moore, formó una de las
mejores parejas de la serie 007.

La isla ofrece numerosas excursiones a bordo de las alargadas barcas tailandesas. En esta isla no pasan mucho tiempo, porque es muy pequeña y se llena de gente; enseguida ponen rumbo a otras playas más espaciosas con numerosas posibilidades para nadar, bucear y practicar otros deportes de agua.

Otros destinos tailandeses presentes en la película son las islas de Ko Khao Phing y Ko Tapi, además de varios rinconces de Bangkok, como el estadio de kick boxing y los anchos canales de la ciudad.

Udaipur, India: 'Octopussy'

El hotel Lake Palace, en mitad del lago Pichola, fue el asombroso palacio donde se escondía Octopussy. Tiene el aspecto de un gran barco blanco, pues sus muros están rodeados de agua.

Lo construyó Maharana Jagat Singh II en 1754 como residencia de verano en un lago artificial junto a otros palacios aún más grandiosos de Udaipur. Hoy es propiedad de la cadena Taj, que lo ha convertido en uno de los hoteles más exquisitos de toda la India.

La mejor época para visitarlo es cuando el lago está lleno, lo que ocurre al terminar la estación de las lluvias a finales de septiembre o primeros de octubre. En otra época puede resultar un poco descorazonador verlo medio vacio.

De camino a Udaipur, Bond (Roger Moore) también visitó el monumento más emblemático de la India, el Taj Mahal.

El espacio: 'Moonraker'

Sólo Bond podría meterse en un lío espacial allá por los
años setenta. Pero ya se admiten reservas para seguir los pasos de los astronautas y de Roger Moore.

El empresario estadounidense Dennis Tito fue el primer civil que disfrutó del turismo espacial, con su propia odisea en el espacio en 2001, al módico precio de 20 millones de dólares. Space Adventures organizó aquel viaje en una astronave rusa Soyuz y la compañía sigue ofreciendo excursiones a la estación espacial, aunque la limitada disponibilidad y el precio garantizan la exclusividad (sólo cinco hombres se han embarcado en esta experiencia comercial hasta la fecha).

Virgin Galactic, un proyecto de Richard Branson, ha comenzado a aceptar reserva. Asegura que en 2009 podrían ser operativos los vuelos a un precio de 200.000
dólares por seis minutos de vuelo.

Praga: 'Casino Royale'

En la penúltima película de la saga Bond, interpretada por
Daniel Craig, la trama arranca en la siempre majestuosa Praga. Desde allí, los protagonistas vuelan hasta Uganda y luego a la isla de Madagascar, las islas Bahamas y, por supuesto, Londres y Montenegro, donde está el casino.

Madrid: 'Quantum of Solace'

Madrid fue la elegida para rodar escenas de esta película, que también se desarrolló en Italia, Austria, Panamá, Chile, Reino Unido, Méjico. El diseñador Tom Ford fue designado
personalmente por Daniel Craig para la elaboración del vestuario exclusivo de James Bond.

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hotels
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hoteles 007 : hotelitis.com

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#1
rst
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Se les olvidó el mejor marco: la posada del peine

Puntuación -1
#2
Fernando
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Me quedo con el agente 86, o...mejor con la 99.

Puntuación 0
#3