Cine

Vigalondo cree que cine y videojuegos no llegarán a fusionarse

Madrid, 27 nov (EFE).- "El videojuego perfecto es aquel en el que el jugador puede hacer todo lo que quiera y tiene autonomía total en su universo, mientras que la película perfecta es aquella en la que el espectador se olvida de sí mismo, deja de existir".

Por eso, una y otra disciplina podrán converger e influirse mutuamente pero nunca fusionarse, en opinión del cineasta Nacho Vigalondo, padrino de la tercera edición del festival de videojuegos Fun & Serious Game Festival, que se celebra en Bilbao.

"Son dos placeres diferentes; como consumidor de los dos, jamás querría verlos mezclados", asegura Vigalondo en una entrevista telefónica con Efe. "Y jamás creo que uno pueda sustituir al otro", añade.

Poco partidario de las adaptaciones directas -"suelen ser bastante malas", afirma-, el director cántabro sí admite inspiraciones de los videojuegos en su propia filmografía, en particular los de aventura gráfica, donde el jugador debe resolver enigmas a través de la relación entre los objetos que va recogiendo.

"Mis películas son un poco así", señala, "a veces hay objetos más importantes que los personajes secundarios, como las tijeras en 'Los Cronocrímenes' o el bote de melocotones de 'Extraterrestre'".

También "Open Windows", su próxima película, tiene alguna relación; por ejemplo, en el hecho de que la trama siga la peripecia de un personaje en tiempo real.

La historia de suspense, protagonizada por Sasha Grey y Elijah Wood, está narrada además simulando que la pantalla de cine asume la forma de las distintos dispositivos: ordenadores, móviles, "webcams" o cámaras de vigilancia.

En opinión de Vigalondo, los videojuegos han tenido una evolución espectacular en los últimos años. "Ha sido como pasar de los Lumière a 'Gravity' en 40 años", indica. Eso sí, le quedan muchos retos que afrontar y, sobre todo, públicos que seducir.

Aunque hay juegos independientes que pueden considerarse "obras de arte", en los grandes lanzamientos aún hay pendiente una evolución, señala.

"Es un entorno en el que prima la masculinidad a un nivel que no ocurre en la literatura o en el cine", afirma. Un ejemplo, la saga "Gears of War", que considera "un refrito de películas bélicas, con mucha testosterona y músculo", un producto que el cine no se podría permitir porque sería "caduco".

No obstante, añade, también en el cine hace unos años las más vistas eran de "tipo Rambo", y eso ha cambiado". "Los videojuegos también tienen que pasar por ahí", dijo.

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