Cine

Gracia Querejeta cambia los roles masculinos en la comedia "Ola de crímenes"

Madrid, 3 oct (EFE).- Gracia Querejeta se lanza a la comedia en su octavo largometraje, "Ola de crímenes", una disparatada película de personajes extremos y situaciones surrealistas donde "las cloacas, la corrupción, la prevaricación y la capacidad de sobornar corre a cargo de personajes femeninos".

Hacer comedia, dice la directora en una entrevista con Efe, "era transición más o menos lógica" en su carrera, aunque reconoce que "ese guion no se me hubiera ocurrido en la vida".

Porque esta es la primera vez que Querejeta rueda con un guion no escrito por ella, sino por Luis Marías (creador de "Todo por la pasta", entre otras), bajo la producción de Mediaset y Amiguetes Entertainment, la empresa de Santiago Segura.

Su primera comedia "pura" porque, como precisa en declaraciones a Efe Maribel Verdú, protagonista de esta "Ola de crímenes", el humor negro ya estaba en "Felices 140" (2015) y antes, en "15 años y un día" (2013).

En ese sentido, Verdú -que también trabajó con Querejeta en "Siete mesas de billar francés" (2007)- explica a Efe que le ofrecieron este guion hace unos años, pero con otro director, y dijo que no porque para ella era "demasiado arriesgado".

"Y cuando me dijo Gracia que lo haría, fui de cabeza, sabía que ella tendría un cuidado extremo con algunas escenas delicadas que podrían quedar zafias con otra persona y ella es exquisita en eso".

La película empieza cuando el hijo de Leyre (Verdú), una ama de casa divorciada, mata a su padre en un arrebato y ella hace lo imposible por ocultarlo.

Entretanto, la nueva esposa del fallecido (Paula Echevarría) y su abogada (Juana Acosta), deben encontrar el teléfono móvil del muerto donde hay pruebas de corrupción que pueden acabar con la trama que les permite mantener un alto nivel de vida que no piensan perder.

"Leyre es una ama de casa que hace cup-cakes, lo que pasa es que es una mujer superada por las vicisitudes. Ella es muy normal, se levanta y se pone el wonderbra, y ya", explica Verdú. "Es una mujer atolondrada, por no decir que es un poco corta", añade.

"No, lista no es -apunta Querejeta-, es muy madraza, que hace lo que sea por defender la integridad de su hijo, aunque haya cometido ....¡un pequeño crimen!", dicen a coro, muertas de risa, actriz y directora.

Querejeta también le da la vuelta al esquema "señor mayor del que se enamora una jovencita" y en la trama es al revés: un chico que es capaz de asumir un crimen por amor a la madre de su amigo.

"Esa relación está normalizada porque te crees que un chaval de 17 ó 18 años se enamore de Maribel, yo he partido de ahí", apunta Querejeta.

El chico es Miguel Bernardeau, hijo de la actriz Ana Duato y el productor Miguel Ángel Bernardeau, cuya "cara de arrobo" ha fascinado a Verdú.

"Es que también es un poco bobo", apostilla Querejeta, que se ríe de los típicos papeles masculinos; de hecho, el único personaje "oscuro, triste y un poco negro" es el que interpreta Antonio Resines, un policía mal pagado, dedicado a su trabajo y por ello, abandonado por su mujer, que cuida de un padre enfermo.

Aunque el papel se escribió para ella, Verdú defiende que no tiene "nada de Leyre", aunque reconoce que "hay mujeres que se hacen 'las rubias' cuando les conviene".

Las más "rubias" (manipuladoras que se aprovechan de parecer tontas para sacar beneficio propio) son la pareja de "corruptas", Acosta y Echevarría.

La colombiana "sin dar nombres", dice a Efe, ha tenido fácil la inspiración para componer a una abogada "calculadora, ambiciosa, adicta al poder y al dinero y sin escrúpulos, que es capaz de cualquier cosa por no perder su estatus. Es quien maquina, quien mueve los hilos; pero no se despeina".

La que sí se despeina ("y lo que haga falta", añade, es Paula Echevarría, que ha disfrutado dando vida a Vanesa, una mala con "problemas de celos, de bebida, de corrupción... Problemas", se ríe la 'it girl' e 'influencer'.

"Estaba deseando hacer comedia, soy muy payasa y fíjate, todo el día haciendo dramas", ha dicho a Efe, para descubrir que "el modo de hacerlo cómico es sin usar tono de comedia, sin querer hacer gracia".

La película se estrena este viernes 5 de octubre en las salas españolas.

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