Cine

Danza y 'gore' entran en acción en el inicio del Festival de Cine de Sitges

Sitges (Barcelona), 4 oct (EFE).- Danza y 'gore' han entrado en acción en el inicio de la 51 edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges de la mano del filme "Clímax" y de la película inaugural, "Suspiria", que ha tenido, como ya sucedió en Venecia, una recepción dispar.

"Suspiria" ha sido dirigida por Luca Guadagnino (Palermo, 1971), que ha hecho su propia versión del clásico de terror dirigido por Dario Argento en 1977, y que además ha supuesto su incursión en el cine de género después de haber cultivado una estética mucho más luminosa en películas como "Call me by your name" (2017).

El filme narra la oscura historia de una bailarina, interpretada por Dakota Johnson, que llega al Berlín de la década de 1970 procedente de Ohio para inscribirse en una prestigiosa compañía de danza a las órdenes de la misteriosa coreógrafa Madame Blanc, interpretada por Tilda Swinton.

Pero la joven pronto descubrirá que la academia es en realidad el escenario de horribles crímenes y el centro de poder de un grupo de brujas que encaran un profundo conflicto interno entre ellas.

El hilo conductor de esta historia dividida en seis actos y un epílogo es la danza moderna -y no clásica como en la versión de Argento-, presentada como el verdadero motor de los delirantes rituales esotéricos que se suceden.

Con respecto a la original, Guadagnino mantiene la ambientación en 1977, pero traslada la acción desde la Selva Negra de Friburgo al Berlín separado por el Telón de Acero.

El cambio de ambientación, que en algún momento parece sugerir un cine más político, se queda en un mero apunte decorativo que no conduce a ningún sitio, en favor de la historia principal de ese inframundo que se esconde debajo del parqué de baile.

La anunciada conferencia de prensa con Tilda Swinton ha sido anulada poco antes de su celebración por "problemas personales" de la actriz, aunque la británica sí ha pasado a toda velocidad por la alfombra roja poco antes del pase de la película.

El director del Festival de Cine de Sitges, Ángel Sala, ha entregado a Swinton el Gran Premio Honorífico del certamen en reconocimiento a su trayectoria.

Swinton, que no ha podido reprimir las lágrimas, ha dicho al recibir el galardón que hoy es "un día muy especial": "he estado durante una semana acompañando a mi padre enfermo y esta mañana ha fallecido, y no sabía si venir o no a Sitges, pero al final he decidido estar aquí por el fantástico".

En la carrera de Swinton, calificada en muchas ocasiones de poco convencional, ha dado vida a personajes masculinos como en el protagonista de "Orlando" o el ángel de "Constantine", a seres sobrenaturales como la Reina Blanca de "Las Crónicas de Narnia" o la vampiresa de "Solo los amantes sobreviven" y damas de la alta sociedad como en "Yo soy el amor".

La danza contemporánea está también detrás de otras de las películas proyectadas hoy en el festival, "Clímax", del cineasta francés Gaspar Noé, que tiene previsto mañana hablar de su película en Sitges.

Noé mantiene en "Clímax" una de sus marcas de la casa: experimentar con una puesta en escena que traslada al espectador a situaciones angustiantes.

La película francesa comienza con una estética de falso documental en el que un grupo de jóvenes bailarines responde preguntas sobre su trabajo, sus inquietudes, su vida, que da paso a una larga escena en la que los artistas ensayan una coreografía espectacular, con mucho movimiento y una perfecta unión con la música.

Tras el intenso ensayo, los bailarines deciden darse un descanso y tomar un refrigerio y a partir de aquí se adentran en un infierno en el que se mezclan las drogas, el alcohol y las alucinaciones, un infierno en el que no faltarán agresiones físicas, verbales, sexistas o racistas.

Jose Oliva

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