Buscar

Celso Lagar y Zacarías González se revelan al público menos especializado

EFE
28/11/2009 - 12:08

Valladolid, 28 nov (EFE).- Dos de los pintores españoles más cotizados y prestigiosos del siglo XX, los salmantinos Celso Lagar (1891-1966) y Zacarías González (1923-2003), se han revelado al público menos especializado a través de una exposición que podrá verse en Valladolid hasta el próximo 30 de noviembre.

"Parece mentira que dos pintores de Castilla y León, de esa talla, cotizados y buscados coleccionistas nacionales e internacionales sean tan poco conocidos en su propia tierra", ha manifestado hoy a Efe Miguel Ángel García Pérez, profesor del Colegio Nuestra Señora de Lourdes, comisario y promotor de la exposición abierta en ese centro educativo.

El olvido es el destino de pintores como ellos "si no se realizan exposiciones en condiciones, en un lugar más amplio, mejor dotado y con un catálogo donde se analicen sus obras de un aforma exhaustiva", ha lamentado García Pérez antes de reflexionar cómo "en esta tierra somos poco proclives a dar a conocer lo bueno que tenemos, no como en otros sitios".

Medio centenar de óleos, fechados durante los dos últimos tercios del siglo XX, componen la muestra presentada con el lema de "Dos vidas, dos artes", en alusión a las circunstancias vitales que rodearon a esos dos artistas y condicionaron su estilos y preferencias.

Celso Lagar, conocido como el pintor del circo o de los payasos, por su predilección hacia la errática vida de los artistas de la carpa, fue amigo de Modigliani y de Pablo Picasso, vivió en París la mayor parte de su bohemia y agitada vida de trotamundos, y enloqueció hasta el punto de abandonar la pintura cuando su esposa, Hortense Begué, falleció a comienzos de 1956.

A pesar de pertenecer a la Escuela de París, de la que también bebió Picasso, el pintor nacido en Ciudad Rodrigo "fue un maldito", tuvo muchos problemas económicos, y el éxito le llegó cuando se encontraba recluido en un manicomio, ya a las puertas de la muerte, que le sobrevino en Sevilla, en 19966, donde está enterrado.

"Conocía perfectamente la técnica, pintaba con soltura, dominaba el color y las composiciones", ha explicado el comisario acerca de su obra, una parte representativa de la cual ha podido reunir García Pérez a partir de préstamos cedidos por coleccionistas particulares y entre los que figuran escenas circenses, un arlequín, varios bodegones, también paisajes y retratos.

Al expresionista Celso Lagar, iniciado de adolescente en el taller de ebanistería que su padre regentaba en Ciudad Rodrigo (Salamanca), "se le debe una gran exposición" en Castilla y León, ha expresado García Pérez, ya que de hace más de dos décadas data la última con un catalogo "muy buscado y más que agotado".

De Zacarías González, el otro artista de la muestra que desde Valladolid se revela al gran público y se rebela contra su desconocimiento, aunque éste menos gracias a la fundación que gestiona Caja Duero en Salamanca, el comisario ha destacado sus personajes "misteriosos y enigmáticos, que expresan todo un mundo de soledad y melancolía".

El ajuste del color, los juegos de luces y sombras, además del dominio del dibujo, son algunos de los rasgos que García Pérez ha entresacado de ese pintor, fallecido en Alicante hace seis años y en cuya trayectoria se observan hasta tres etapas: una primera figuración (1940-1960), una época abstracta (1960-1970) y un regreso a la figuración (1970-2000).

De todos esos periplos guarda la exposición una equilibrada selección, igualmente procedente de colecciones privadas, principalmente procedentes de Salamanca.

Contenido patrocinado

Otras noticias