Cultura

¿Vivir del doblaje? Sólo si es de los de 'primera división' y hace publicidad

En Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), Pepa (Carmen Maura) e Iván (Fernando Guillén), la pareja protagonista, ven cómo su amor se marchita sin remedio. Ambos trabajan como actores de doblaje , y los diálogos que les toca reproducir reflejan a la perfección la forma en la que su tormentosa relación está tocando a su fin.

La industria del doblaje, como la historia de Pepa e Iván, también ha venido a menos, aunque España es el segundo país europeo, detrás de Alemania, donde más se gasta en doblajes cinematográficos. Según el Ministerio de Cultura, en 2007 se exhibieron 1.324 películas extranjeras, que tuvieron 97 millones de expectadores y recaudaron 536 millones de euros. Y las estadísticas apuntan que en España tenemos un banco de 2.000 voces dedicadas a esta profesión.

Un negocio en muy pocas manos

Pero cada cual interpreta la feria según le va. Fernando Chinarro lleva 30 años trabajando como actor de doblaje y habla con cierta melancolía de su profesión. "El apogeo fue en los 70, se doblaba en varios idiomas y en distintas ciudades. Pero ahora han desaparecido muchas empresas, el negocio se reparte en muy pocas manos y hay menos trabajo", dice.

De inmediato añade: "Ahora hay muchas series españolas, y eso es bueno, pero hay menos negocio para nosotros". Chinarro, que ha participado en series como Los tres mosqueperros, reniega de una de las principales fuentes de ingreso para los actores de doblaje, la publicidad. "No tiene nada que ver con el doblaje , son cosas distintas. A mí no me interesa, aunque está muy bien pagado", cuenta.

¿Se paga mucho a un actor de doblaje? Antes hay que explicar qué es un take o toma. Se define como "cada una de las fracciones en que se divide el texto de la obra audiovisual que se va a doblar mediante su marcado o pautado previo. Cada take consta como máximo de ocho líneas, cuando intervengan en el mismo más de un personaje".

Una vez aclarado este aspecto, el convenio colectivo de profesionales de doblaje estipula que "los actores son remunerados con un canon de convocatoria general de 37,14 euros. A esta cantidad inicial deberán sumársele 3,86 euros más por cada take en cuyo doblaje participen". Aunque estas cantidades pueden variar, ya que, según la Unión de Actores, existen convenios según el idioma en que se doble (castellano, catalán, euskera y gallego).

Más takes, más dinero

Así que cuantos más takes, más se cobra. Pero vivir del doblaje es bastante difícil. Luis Miguel del Baño y Gloria Luján saben mucho del tema. Han escrito el libro ¿Sabías que Brad Pitt y Epi son la misma persona? y se encargan de quitarle el supuesto glamour a la profesión.

"Tiene algo de eso, pero es un trabajo más. Muy pocos doblan tres o cuatro veces a Julia Roberts, pero el resto del año hay que comer", dice del Baño, que aclara que sólo unos 80 actores están en la primera división del doblaje . "Por doblar la película de moda como protagonista se pagan unos 700 euros, y el trabajo dura unos tres días. Pero eso sólo pasa como mucho tres veces al año, mientras que por un anuncio cobras igual por 30 minutos de trabajo".

Muy optimistas son las cifras si hacemos caso a Paloma Escola, una clásica del doblaje que nunca ha hecho publicidad, pero confiesa que por dos papeles de protagonista que ha hecho hace poco le han pagado 850 euros. "Antes se vivía muy bien, ahora se malvive", se lamenta.

Pero Escola se queja más del intrusismo. De esa moda de utilizar en las películas de dibujos animados a personajes famosos en vez de auténticos actores de doblaje . "Lo malo no es que nos quitan trabajo, sino que la publicidad se base en las voces conocidas", dice.

Intrusismo

Pero aquí también funciona la oferta y la demanda. Manuel Nuño es director de Soundub, la compañía más importante del sector y que facturó el año pasado 20,5 millones de euros. "El intrusismo forma parte de la industria, y hay que pensar en el consumidor. Si eso va a generar más espectadores, pues habrá que hacerlo.

El cliente paga por algo, y hay que dárselo", aclara. Por sus estudios han pasado dos taquillazos, la saga de los Piratas del Caribe y 300. Pero también hacen sonorizaciones -convertir el sonido en directo del rodaje en lo que se ve en pantalla- en el cine español. Suyas son El orfanato y REC.

Pero esta industria recibe también sus críticas. Una de las más habituales es culparla del escaso nivel de idiomas de los españoles. Los protagonistas se defienden. Manuel Nuño dice que "el que no aprende un idioma es porque no quiere, y si no fíjese en la cantidad de salas que hay dobladas frente a las de versión original". Paloma Escola apunta que aprender idiomas "es un problema de las escuelas. ¡Pero si de los presidentes del Gobierno sólo Calvo Sotelo sabía inglés!".

Y Luis Miguel del Baño, aunque no trabaja en esto, remata: "En la televisión también se dobla casi todo. ¡A ver qué cadena se atreve, en prime time, a emitir Pretty woman sin doblar!"

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