Cultura

La Biblioteca Nacional podría ahorrar al año 365.000 euros si no tuviera que contratar fuera la mitad de sus técnicos

El organismo dependiente de Cultura ha perdido en tres años el 14% de su personal

El organismo dependiente de Cultura ha perdido en tres años el 14% de su personal

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

La Biblioteca Nacional de España (BNE) podría ahorrarse al año 365.475 euros si no tuviera que contratar fuera la mitad de sus técnicos, según subraya el Tribunal de Cuentas en su informe de fiscalización de la actividad de la BNE en 2011 y 2012, al mismo tiempo que destaca que en tres años esta institución ha perdido al 14% de su personal.

Precisamente, este jueves culminará en el Pleno del Congreso de los Diputados la tramitación de la Ley que regula la BNE, a través de la ratificación de las enmiendas del Senado. Con esta norma se reconoce el papel esencial de esta institución en la preservación y difusión de la cultura española y se le dota de unos instrumentos que permitirán hacer más ágil su gestión para adaptarse a los retos del siglo XXI.

En el informe del órgano fiscalizador, que ya adelantó Europa Press el viernes, se detalla que el personal externo representó "en términos globales" entre el 49 y el 43% de los recursos humanos destinados en la Biblioteca a tareas del proceso técnico, lo que, a su juicio, evidencia "que las carencias de medios propios en la BNE tienen carácter estructural y no coyuntural, manifestando la dependencia de medios ajenos para llevar a cabo sus propias y específicas funciones".

Y todo ello aun cuando, entre 2010 y 2013, los trabajos contratados correspondieron a tareas propias del organismo y fueron desarrollados en las dependencias de la biblioteca, que se hizo cargo, además, del coste de los contratos, de los consumos por la utilización de instalaciones y de los equipos informáticos.

MENOR CONTROL POR PARTE DE LA BNE

El Tribunal de Cuentas indica que, el recurso de contratación externa, aparte de las consideraciones económicas expuestas anteriormente, conlleva un menor control por parte de la BNE en la selección y formación del personal, y plantea problemas de gestión derivados de la alternancia que se produce con cada nueva contratación, que precisa de un tiempo de aprendizaje.

La institución que preside Ramón Álvarez de Miranda ha calculado que, si la Biblioteca Nacional hubiera podido encargar a su propio personal las tareas que en 2013 hicieron los trabajadores externos, el organismo se habría ahorrado 365.475 euros sólo en ese año.

Asimismo, en 2012 la Biblioteca Nacional se vio obligada a abonar 32.339 euros a dos trabajadores, pertenecientes a empresas contratadas, que habían presentado demandas de fijeza y a los que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid reconoció el derecho a la readmisión en la Entidad o al abono de una indemnización.

TRABAJADORES SE VAN POR BAJOS SALARIOS O JUBILACIONES

El órgano fiscalizador constata también que de 2010 a 2013 el personal del centro dependiente de Cultura descendió un 14% y apunta a varios aspectos como la falta de convocatoria de oposiciones, bajas voluntarias de funcionarios debido al escaso margen de movilidad y promoción interna de personal especializado y al bajo nivel retributivo del BNE respecto de otras administraciones, así como al aumento de las jubilaciones en últimos años.

Es más, destaca que en los departamentos de Proceso Técnico, Control Bibliográfico de Revistas, Música y Audiovisuales y Referencia el personal externo ha llegado a superar en tres de los ejercicios analizados al propio de la Biblioteca Nacional.

Según consta en el informe, "entre 2010 y 2013 la Biblioteca suscribió un total de 98 contratos, ascendiendo las obligaciones reconocidas en ejecución de los mismos a un importe total de 26,4 millones de euros". Para colmo, "las obligaciones se imputaron al capítulo de 'Inversiones reales' del presupuesto del BNE y se activaron indebidamente como inmovilizado", advierte el órgano fiscalizador.

RECOMENDACIONES

Por todo ello, recomienda al Gobierno a adoptar las medidas necesarias para dotar a la BNE de medios suficientes para hacer frente a sus funciones y competencias. En particular, estima necesario incrementar los medios personales propios de la BNE, a fin de limitar el recurso a la contratación externa de servicios bibliotecarios.

En relación con los procedimientos de adquisición de fondos bibliotecarios, el Tribunal aconseja al Ejecutivo el desarrollo normativo de las competencias de alta inspección atribuidas a la BNE en materia de depósito legal, al mismo tiempo que le insta a mejorar los procedimientos de seguimiento y control de la documentación recibida de las oficinas de depósito legal, la elaboración de un plan de adquisiciones de fondos y la revisión de los procedimientos de compra, donativo y canje, a fin de superar las deficiencias detectadas.

Según consta en el informe, la principal vía de adquisición de la BNE fue el depósito legal, un procedimiento que supuso el 97% del total de las adquisiciones en 2011 y 2012. "La Biblioteca no contaba con un sistema suficiente para hacer el seguimiento efectivo de ese cumplimiento, por las limitaciones de la información que recibía de las oficinas de depósito legal de las comunidades autónomas", añade.

Sobre la conservación de fondos bibliográficos, la entidad fiscalizadora ve conveniente que la BNE establezca un sistema de seguimiento sobre el cumplimiento de los objetivos establecidos en los planes de conservación y la regulación del procedimiento de recuento de fondos bibliográficos.

En relación con el proceso de digitalización de fondos y su incorporación a la Biblioteca Digital Hispánica aconseja a la BNE la continuación de la labor realizada hasta la fecha, previa elaboración de los correspondientes planes de digitalización.

Igualmente, cree necesario que la BNE adopte medidas necesarias para la puesta al día de la catalogación de sus fondos, considerando necesarias la elaboración de un plan dirigido específicamente a dicho fin y la identificación de los fondos pendientes de registro.

Además, le sugiere la consideración sistemática de la variable del sexo en las estadísticas que elabora, para garantizar la integración efectiva de la perspectiva de género en su actividad ordinaria. Entre 2011 y 2013 la distribución por sexos del personal muestra una mayoría de mujeres, que representan el 61% del total.

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