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Las "pingüinas" de Arrabal triunfan es su estreno mundial, loco y transgresor

EFE
30/04/2015 - 9:30

Madrid, 30 abr (EFE).- Fernando Arrabal, símbolo español de la vanguardia, sigue mostrando su vena provocadora, transgresora y libérrima a sus 82 años, como se ha visto esta noche en el estreno mundial de "Pingüinas", su reivindicación de un Cervantes libre, con voz de mujer, que ha sido muy aplaudido en el Matadero de Madrid.

Motos tuneadas, chupas de cuero, restos de naves espaciales, gallinas, un Quijote llamado Miho, que vuela y las pingüinas, las diez mujeres protagonistas, bailando al son de la pegadiza canción de Pharrel Williams "Happy" han abierto la obra con la que Arrabal se ha sumado a la celebración del 400 aniversario de la segunda parte del Quijote, a petición del director del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente.

Un estreno mundial con mucha pompa y alfombra roja y al que ha asistido el propio autor, llegado de Francia, y muchos rostros conocidos, desde la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, a escritores y periodistas como Luis María Anson, Fernando Sánchez Dragó, Luis Alberto de Cuenca, César Antonio Molina o Manuel Hidalgo.

Y también actrices y actores como Esperanza Roy, Magüy Mira, Nati Mistral, Paca Gabaldón o Manuel Gallardo. Un estreno en el que estas mujeres, estas pingüinas lesbianas, rebeldes y contestarias no han dejado indiferentes a nadie, además de por el texto, loco y surrealista, también por el montaje de Pérez de la Fuente que no ha ahorrado en espectacularidad, con luces, incienso, árboles que se transforman en naves o derviches bailando.

Una obra que reivindica también el deseo de "morir de amor" y de "alcanzar la trascendencia" y para la que es mucho mejor que el espectador vaya abierto, con el deseo de disfrutar y sin buscar mucha lógica. Solo con como guía, la libertad del Quijote, más allá de la locura y de la cordura.

"Me ha gustado mucho la escenografía, la actuación, toda la parafernalia, pero del texto no me he enterado de nada", decía Nati Mistral, al finalizar la obra y sentada en la primera fila.

Estas diez pingüinas, estas mujeres de rompe y rasgan rinden homenaje a Cervantes porque todas ellas han formado parte de su vida. Todas, salvo, su madre, su abuela y su esposa, son solteras, aventureras, pecadoras o santas.

Y el autor ha hecho con ellas un viaje en el tiempo y del siglo XVII las ha trasladado al siglo XXI, con internet, youtube o televisión y viajes a la luna y donde por su boca se pueden oír frases como "eres más mala que la madrastra de Blancanieves", "eres más cursi que un pie sin uñas" o "o te bajo como Mary Poppins, a pedos".

Un texto cargado de confusión y de búsqueda de la verdad, que fue lo que persiguió Cervantes en su toda su vida y el valor supremo en su obra, como dijo Arrabal días antes en una entrevista con Efe.

Fernando Arrabal, al acabar la obra ha salido a saludar de la mano de Pérez de la Fuente y junto a todo el equipo y, muy emocionado, ha dicho, micrófono en mano, que tenía mucha suerte y que estaba viviendo un momento excepcional.

"Tengo una suerte loca, porque en mi vida he asistido a los seis o siete, quizá ocho espectáculos más importantes del siglo XX. Asistí con Borges a ver la película que hizo, vi a Brecht; el Kabuki japonés...en fin, y ahora este de esta noche que es verdaderamente excepcional, no por mí texto, que bueno.., sino por los actores, el director y el montaje", ha comentado un Arrabal vestido con una chaqueta japonesa negra y dorada.

Esta noche también ha quedado inaugurada la sala de las naves del Matadero que lleva el nombre del dramaturgo -autor de títulos tan imprescindibles como "Cementerio de automóviles", "Carta a la madre" o la novela "La torre herida por el rayo"- afincado en París, nacido en Melilla y criado en Ciudad Rodrigo (Salamanca).