Cultura

Zacatecas, viajar por "un cielo cruel y una tierra colorada"

Mina El Edén, Zacatecas. Imagen: V. B.

A mediados de este mes, el secretario de turismo del estado de Zacatecas, Pedro Iguanzo González, señalaba en el marco de la Feria de Turismo Cultural de México, realizada en la ciudad de Zacatecas, que el boom turístico de dicha localidad se inició a finales de la década de los 90, cuando los Reyes de España, Juan Carlos I y Doña Sofía, y personalidades como los premios Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, Camilo José Cela y Octavio Paz visitaron Zacatecas para celebrar el I Congreso Internacional de la Lengua Española del Instituto Cervantes.

Desde entonces, Zacatecas, que cuenta actualmente con 76 hoteles que suman 3280 habitaciones, ha aumentado notablemente la recepción de turistas. "Vamos a cerrar el año con cerca de 650.000 visitantes", declaró Iguanzo González. "Un 5% son internacionales", añadía el secretario, porcentaje que ha crecido en dos puntos con respecto al año 2014.

"Realmente, el punto fuerte de Zacatecas es el turismo nacional. A nivel internacional, tenemos que vender Zacatecas como destino complementario a otros puntos turísticos. Queremos atraer a la gente que viene a la ciudad de México".

¿Qué ver en Zacatecas?

Situada en el centro norte de la República Mexicana, a casi 2.500 metros de altitud, la ciudad de Zacatecas, capital del Estado del mismo nombre, propone al turista un singular viaje que empieza en el interior de la tierra y termina surcando el cielo. Muchos se sorprenden del especial color de sus alturas, de un azul apasionado que el zacatecano Ramón López Velarde definió como "cruel".

"Un cielo cruel y una tierra colorada", escribió el poeta. El viaje se inicia en el interior de la mina El Edén, epicentro de la actividad minera durante la época colonial. Este yacimiento, que empezó a explotarse a finales del año 1586, cesó su actividad minera en la segunda mitad del siglo XX por motivos de seguridad.

Actualmente, los turistas pueden visitar su cuarto nivel -los tres inferiores están inundados- y disfrutar de un recorrido de más de medio kilómetro, en el que observar diferentes tipos de minerales y formaciones rocosas. Además, el interior del yacimiento alberga una discoteca, abierta en horario nocturno, llamada Mina Club.

Al salir de la mina, los visitantes se encuentran con un teleférico que les permite viajar por el firmamento "cruel" de la ciudad y descubrir una sorprendente panorámica del casco urbano. Una vez instalado en las alturas, el turista descubrirá el denominado cerro de la Bufa.

Una formación rocosa de tonalidades verdosas, que en su momento recordó a las vejigas de cerdo arrugadas que servían para transportar líquidos y almacenar ungüentos, dio nombre a este lugar emblemático, que fue testigo de la toma de Zacatecas en 1914.

Aterrizando de nuevo, es obligatorio visitar el centro histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993. Dentro de su conjunto arquitectónico colonial, teñido de rosa por el tipo de cantera utilizada para edificar, destaca la Catedral.

Esta construcción del siglo XVIII, que podría considerarse como el corazón de la ciudad, es un ejemplo de la arquitectura churrigueresca mexicana. En su interior, se puede observar un renovado retablo mayor esculpido en lámina de oro. Además, Zacatecas alberga una docena de museos.

Un paseo nocturno

Cuando cae el sol, la ciudad se convierte en un idílico lugar para pasear. Su iluminación nocturna es capaz de resaltar la belleza de las edificaciones y sus populares callejonadas, recorridos de carácter festivo amenizados por música de tambores y degustaciones de su bebida típica: el mezcal, hacen las delicias de ese visitante que, como una vez escribió López Velarde, aloja "corazón de diamante".

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