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Vidal Balaguer, historia y exposición de un artista modernista que no existió

EFE
5/05/2017 - 18:06
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Barcelona, 5 may (EFE).- El hallazgo de 30 cuadros del que fuera genio maldito del Modernismo, Vidal Balaguer, silenciado por los historiadores y que llegó a influir en Picasso y Casas, centra una exposición en Barcelona sobre un artista que en realidad no existió y que ha sido creado por el dibujante de cómic Oriol Hernández.

Hernández ha dicho en una entrevista con Efe: "Con este juego de engaños pretendo reivindicar el cómic como un arte mayor".

El propio Oriol, su nombre artístico, firma el cómic que ha realizado en colaboración con el guionista Zidrou, "Naturalezas muertas", que narra la vida del artista modernista ficticio.

Para contribuir al "juego" la propia galería Gothsland, en la que se exponen las obras de Vidal Barraquer, había difundido en las últimas semanas en redes sociales y a la prensa que las treinta obras procedían de diversas colecciones.

La única información que se aportaba era que Vidal Balaguer Carbonell había nacido en Barcelona, en 1873, pero no se sabía el año de su muerte, pues en un determinado momento había desaparecido de manera misteriosa y nunca más se supo de él, relata el galerista Gabriel Pinós.

En la exposición se pueden ver las primeras 11 telas que se encontraron y que sirvieron de inspiración para el cómic francés "Natures mortes" (Dargaud) y su versión en castellano, "Naturalezas muertas" (Norma).

Fruto de esta publicación, continúa Pinós, se localizaron 19 papeles más en diversas colecciones particulares, y ahora todas estas obras se encuentran en la exposición.

Entre las obras, realizadas por Oriol al estilo de Vidal Balaguer, hay cinco retratos de Picasso, Casas, Nonell, Mir y Pichot, obras de cronista, como el atentado del Liceo, y, sobre todo, escenas cotidianas burguesas y otras de personajes suburbiales.

El conjunto da visibilidad a un artista completo de finales del siglo XIX, del que, según la versión de Oriol, "se perdió su pista al finalizar 1899".

Para la realización del proyecto, Oriol (Terrassa, 1983) ha contado con la colaboración como guionista de su pareja, Alba Piñar, quien se ha encargado de la documentación histórica y la redacción de cartas entre Vidal Balaguer y sus coetáneos, o sus diarios.

Oriol ha dicho que el proyecto surgió cuando descubrió la obra de Joaquim Mir en el MNAC. "Hablé con el guionista belga Zidrou, con el que trabajo habitualmente, de que quería hacer un cómic sobre Mir, pero éste no es conocido en Bélgica, por lo que al final se me ocurrió hacer algo más, como una novela negra con una desaparición de por medio, relacionada con el ambiente de la bohemia y fue así como nació la figura de Vidal Balaguer".

El dibujante justifica este juego como "una oportunidad de salir de la endogamia del cómic porque, de lo contrario, está condenado a ahogarse" y además "aunque en Francia no tanto, en España el cómic está considerado un arte infantil, menor, y el planteamiento del proyecto es ¿por qué un dibujante no podría ser un pintor?".

Con este proyecto, Oriol pretende transmitir "la idea de que ni la ilustración ni tampoco el cómic son artes menores".

Puestos a falsear el pasado, el propio Oriol recrea unas posibles influencias de Vidal Balaguer en aquellas 'vacas sagradas' y así se puede ver en el retrato de Picasso, que "parece anticipar la época azul" del pintor malagueño, apunta el dibujante.

Lo más divertido de esta iniciativa es que "incluso algunos especialistas han picado en el anzuelo, creyendo que realmente este pintor había permanecido en el más absoluto ostracismo, remarca el galerista, para quien "lo más interesante ha sido darle contenido al personaje y traspasar la frontera de la ficción y la realidad".

Para Pinós, que algunos especialistas y galeristas se hayan creído la existencia de Vidal Balaguer demuestra que "el trabajo pictórico de Oriol ha sido bueno", a lo que Alba Piñar repone: "Que se trate de un artista maldito, llama más la atención, porque el malditismo siempre ha sido muy morboso".

Para no llevar a engaño a nadie, todas las obras, que aparecen firmadas por Vidal Balaguer, están también firmadas en el reverso de los cuadros por Oriol, satisfecho por que "en esta ocasión el trabajo del cómic, que tiene un formato relativamente corto, tenga vida más allá de las 48 páginas del álbum".

"Meterme en el estilo de estos artistas es algo natural para mí, aunque no pretendo que se parezcan", comenta Oriol, a quien el proyecto le ha permitido trabajar por primera vez con sanguinas o ceras. "De todos modos, la técnica no tiene mucha importancia, porque al final pintas con la cabeza, pero esa técnica en muchas ocasiones te lleva a pintar como Picasso, como Mir o como Casas".

Esta exposición, que estará abierta al público en Gothsland hasta el 27 de mayo, se exhibirá en dos o tres años también en París, ha anunciado Oriol.