Cultura

El teatro grecolatino 'abraza' al humor en Mérida

  • En 2016, más de 92.000 personas vieron alguna obra del festival
  • Este año, el coliseo acoge también un concierto de Arcángel
El Teatro de Mérida. Imagen: EcoDiario

Desde este miércoles y hasta el próximo domingo 6 de agosto, La bella Helena se sube a las tablas del emblemático teatro romano de Mérida. Este musical del violonchelista judeoalemán Jacques Offenbach (1819-1880), dirigido por Ricard Reguant -que ya ha capitaneado montajes musicales como Chicago o Grease- traslada a los espectadores hasta la antigua mitología griega.

Resulta que Eris, la diosa de la discordia, organiza un torneo para descubrir cuál de las tres diosas del Olimpo es la más bella: Atenea, Afrodita o Hera. El juez será un pastor llamado Paris. A fin de ganar el título de más bella, Afrodita promete al pastor concederle los favores de la atractiva Reina de Esparta, Helena. Paris tendrá que luchar contra el esposo de ésta, Menelao, pero también contra el sumo sacerdote Calcas y los héroes Agamenón, Aquiles y los dos Áyax.

La bella Helena, que cuenta en su reparto con la cantante Gisela y actores como Leandro Rivera -conocido para el gran público por su participación en productos televisivos como 7 vidas o Gym Tony- o la malagueña Rocío Madrid, es el quinto montaje de la edición número 63 del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que viene celebrándose en la capital extremeña desde el pasado mes de julio.

Desde entonces, se han representado textos tan destacados como La Orestíada, de Esquilo; Calígula, de Albert Camus; Troyanas, de Euripides y Séneca, de Antonio Gala.

Para descubrir los orígenes del Festival de Mérida, hay que remontarse hasta el año 1933. Entonces, la famosísima diva del teatro patrio, Margarita Xirgu, musa de -entre otros- Federico García Lorca, llevó a las tablas del coliseo de los años 16-15 a.C. la obra de Séneca Medea, en versión de Miguel de Unamuno. El afán de la Xirgu por sacar adelante un evento de estas características fue decisivo para que se recuperase el uso original de tan histórico centro.

Tras otra edición celebrada en 1934, la Guerra Civil española truncó la continuidad de un festival que tuvo que esperar 19 años hasta ver de nuevo en las tablas del teatro romano un representación teatral. Fue una versión de Fedra, llevada a cabo por un grupo de teatro aficionado. Un año después, en 1954, volvió a dicho coliseo el teatro profesional. En esta ocasión, el actor Paco Rabal interpretaba al Edipo de Sófocles, continuando con un festival que ya se ha convertido en el más antiguo de los que se celebran en España, y está considerado como el más importante en su género.

El favor del público -en esta edición ya se han agotado las localidades (aforo de 3.000 personas) en tres ocasiones, y el año pasado el festival registró un total de 163.483 asistentes, entre obras representadas en el coliseo (92.181 personas) y actividades complementarias)- viene demostrando que las representaciones de las grandes comedias y tragedias griegas y romanas siguen causando un gran interés. Y esas piedras milenarias, el teatro que funciona como tal más antiguo del mundo, se han convertido en la mejor de sus casas.

Las obras que vienen

El mes de agosto lleva a Mérida propuestas escénicas de lo más diversas. Después de La bella Helena, montaje producido por el propio Festival de Mérida junto a la productora extremeña Rodetacón Teatro, el teatro romano acogerá La comedia de las mentiras, de Pep Anton Gómez y Sergi Pomermayer, a partir de la obra de Plauto, y Viriato, de Florián Recio.

Además, el lunes 17 de agosto, el cantante onubense Arcángel, referencia del flamenco y ganador -este año- de la Medalla de Andalucía, ofrece un concierto especial en el que estará acompañado por Las Nuevas Voces Búlgaras y Ana Moura, representante del Fado tradicional.

Por su parte, La comedia de las mentiras, representada del 9 al 15 y del 18 al 20 de agosto, incluye en su reparto a algunos de los rostros cinematográficos y televisivos más populares de la actualidad. Así, intérpretes como Pepón Nieto, María Barranco, Paco Tous, Canco Rodríguez o Angy Fernández se meten en la piel de los personajes creados por el que fue el comediógrafo más destacado de la Roma clásica: Plauto.

Este nuevo acercamiento al autor, capitaneado por el director Pep Anton Gómez, pone en escena a a dos hermanos atenienses, Hipólita y Leónidas. Ambos han caído en las "redes del amor", pero sus respectivos enamorados no son aceptados por su padre, por lo que orquestarán un plan lleno de mentiras para poder fugarse con ellos.

Posteriormente, del 23 al 27 de agosto, la obra Viriato clausura el festival. Verbo Producciones lleva a escena la historia de este líder de la tribu de los lusitanos que fue nombrado por Roma amicus populi romani, por haberse mostrado misericordioso con el general Serviliano, al que perdonó la vida.

Comienza entonces para el personaje de Viriato y su pueblo un período de paz. Pero Cepión, el nuevo cónsul, no está dispuesto a consentir que un bárbaro se enorgullezca de haber obligado a Roma a firmar un tratado, y con la connivencia del Senado, rompe el pacto.

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