Cultura

Vilarasau interpreta en el Lliure una obra de Leyshon sobre la "mochila" familiar

Barcelona, 8 feb (EFE).- Emma Vilarasau protagoniza en el Teatre Lliure de Montjuïc la obra de la dramaturga Nell Leyshon "Si mireu el vent d'on ve", ambientada en la Inglaterra rural y que habla "de la herencia familiar, la mochila que recibimos todos al nacer y de la que deberíamos saber desprendernos a tiempo", ha explicado hoy la actriz.

Vilarasau ha señalado en rueda de prensa que el montaje trata de "una familia muy condicionada por una tradición y unas costumbres", donde "ninguno de los personajes de la obra es capaz de empatizar con el otro", pues no explican sus emociones, sino que "simplemente viven, en un momento excepcional donde los sentimientos están fuera de lugar".

La obra, cuyo título original es "Comfort me with apples" y fue estrenada en Londres en 2005, se centra en la dueña de una granja de manzanas, Irene (Vilarasau), con unas tradiciones muy arraigadas en el mundo rural que se ven perturbadas cuando su hija, a quien no ve desde hace mucho tiempo, decide volver a casa.

"Irene es la madre de familia. Una mujer que ha tenido una vida dura y difícil y que intenta, por todos sus medios, conservar lo que tiene y lo que ha heredado. Es como un animal que tira adelante a pesar de las heridas y a pesar de todo", ha indicado Vilarasau, que representará la obra en el Lliure del 14 de febrero al 18 de marzo.

El texto ha sido traducido al catalán por Marc Rosich y contará también con las interpretaciones de Claudia Cos, Eduard Farelo, Laura López y Lluís Marquès, bajo la dirección de Fernando Bernués.

Leyshon (Somerset, 1962) ha explicado por su parte que en esta obra ha intentado plasmar dos de sus más grandes obsesiones: "ese viaje que hacemos todos de la inocencia a la experiencia y la relación que hay entre los seres humanos y la tierra".

La dramaturga ha señalado que la pieza surge de las impresiones de su niñez y adolescencia, cuando vivía en la localidad de Glastonbury, donde pudo observar "la brutalidad y la crueldad con la que se vive en el mundo rural, donde les cuesta ser amables".

"La obra tiene una intensidad que es real, psicológicamente, pero que también es muy poética. En estos pueblos la gente vive como animales. Todos somos un producto del lugar y el momento en el que estamos y estos personajes también están muy moldeados por su espacio y tiempo", ha asegurado Leyshon.

Bernués ha destacado que se trata de "una función enigmática, con una austeridad en el lenguaje que permite contar las cosas con pocas palabras, insinuándolas y obligando al espectador a hacer un trabajo extra y navegar en territorios poco habituales, que trascienden los ambientes que normalmente reconocemos en la familia".

Según Leyshon, esta "austeridad en el lenguaje" se debe a que "la comunicación inglesa es muy de subtexto y de la emoción que está dentro de uno", y ha añadido que en el montaje "la audiencia únicamente recibe pistas, palabras y apariencias, para que los espectadores se conviertan en una especie de detectives".

El director ha precisado que la obra tiene también "una lectura política y económica", pues habla de "la desolación del mundo rural", producto de "la imposibilidad de competir con los sistemas de producción neoliberales y de ser autosuficientes para afrontar una vida con las formas de trabajo que conocemos".

Vilarasau ha destacado también la escenografía, preparada por Max Glaenzel, pues "aunque son cinco personajes y es una obra íntima, la profundidad y la grandiosidad de ese espacio los hace muy pequeños, perdidos en la inmensidad de una escenografía muy poética y dura, como también es la obra".

Nell Leyshon es una de las dramaturgas más reconocidas del panorama británico actual, además de una novelista de renombre, sobre todo por su libro "El color de la leche", con el que ganó el premio al Libro del Año de España en 2012.

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