Cultura

Emma Vilarasau se convierte en una inalcanzable "Medea" dirigida por Pasqual

Barcelona, 5 abr (EFE).- La actriz Emma Vilarasau se convierte en una inalcanzable "Medea" para protagonizar a partir del día 11 de abril la tragedia de Eurípides y Séneca en el Teatre Lliure de Montjuïc, en una versión de Alberto Conejero y Lluís Pasqual, que, además, dirige este clásico sobre la reina extranjera e infanticida.

Pasqual, acompañado por Vilarasau y los actores Roger Coma (Jasón) y Joan Sureda (preceptor), ha rememorado hoy en rueda de prensa que ya puso en escena esta obra en 1979 con Núria Espert de protagonista y ahora vuelve a repetir porque tiene a "la Medea para hacerla", además de considerar que el momento actual también lo propicia con una "irracionalidad que ha explotado y nos envuelve".

"Si piensas que estás gobernado por el presidente chino, Trump y Putin no te levantas de la cama", ha proclamado, a la vez que ha reflexionado que si vuelven a la cartelera obras como "Las troyanas", "Edipo" o "Medea" es porque "seguramente necesitamos explicarnos nuestra violencia y la de los otros, porque debemos estar muy desesperados, muy desesperanzados".

En esta versión en catalán, de apenas una hora de duración, y en la que también intervienen Andreu Benito como rey Creonte y los niños Arià Campos, Pau Trujillo, Joan Farssac y Guim Luque, que se irán alternando para interpretar a los dos hijos de Medea, los espectadores encontrarán un escenario "que es como si no existiera" y con un vestuario "sorprendente, como si tampoco lo hubiera".

Lluís Pasqual ha sostenido que una de las dificultades de llevar a escena una pieza de hace 2.500 años es "encontrar el tono, buscar el más adecuado, porque la historia de la interpretación ha cambiado mucho desde entonces", lo que le ha llevado a suprimir, asimismo, el tradicional coro griego.

A su juicio, hoy "es difícil pasar de la retórica de los clásicos a una interpretación verosímil, que no significa realista".

Sin embargo, tampoco ha rehuido que en algunas escenas Eurípides parece crear "una obra de cocina, con momentos protagonizados por Medea y Jasón -que son matrimonio- que podrían transcurrir en una cocina de Tennessee Williams".

Medea, hija del rey Eetes y nieta del sol, está casada con Jasón, jefe de los Argonautas y a quien ayudó a conquistar el toisón de oro, viviendo con él en Corinto, el país de origen de Eetes, bajo el reinado de Creonte, quien decide un día hacer casar a su hija con Jasón, lo que provocará una dura venganza de Medea, que llega al asesinato de sus propios hijos.

Pasqual ha indicado que se trata de una obra de "propaganda" que los corintios encargaron a Eurípides para que "les sacara el 'yuyo', la mala fama que tenían, hartos de que se les atribuyera a ellos la maldad".

Emma Vilarasau, que hasta ahora no se había atrevido con el personaje de esta reina, ha afirmado que se trata de "un personaje inalcanzable, la otra, la extranjera, la que la gente teme, con una parte de monstruo, que todos podemos llevar dentro".

En su opinión, "es alguien que está solo en un mundo que no la acepta, que acaba tomando decisiones muy bestias que la lleva a renunciar, a descabezar parte de su vida, como es matar a sus hijos".

A la vez, la ve como alguien "celoso y humillado, que por su estatus no puede aceptar todo lo que le pasa, que se rebotará hasta el final, no puede marchar con la cola entre las piernas". "Pero no es una loca", ha concluido.

Ponerse en su piel, también ha llevado a la actriz a reflexionar sobre el enfrentamiento de las civilizaciones o por qué las culturas no se aceptan.

Por su parte, Roger Coma ha indicado que se trata de una "versión de muy buen decir" y él ha optado por trabajar "desde la intuición, porque es una obra que habla de los instintos".

El montaje, que estará en escena hasta el 12 de mayo, se acompaña de un vídeo que, según Pasqual, "se utiliza cuando es necesario" y también hay momentos con música de Jeff Batley, Radiohead o Metallica.

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