Cultura

El espíritu revolucionario de mayo del 68 inunda Bruselas en una exposición

Bruselas, 21 may (EFE).- El espíritu revolucionario que inundó las calles de París a finales de los años 60 llena el museo MIMA de Bruselas con los carteles de una época con la que la actual comparte el fondo, los problemas, pero no la forma: cincuenta años después, los carteles han dejado paso a las redes sociales.

"La gente antes estaba mucho más conectada entre sí, como comunidad, no se escondían detrás de sus ordenadores y de las redes sociales, estaban en la calle actuando como una colectividad, siguiendo el mismo camino y por eso tenían tanta fuerza", explicó en una entrevista a Efe el comisario de la exposición, Michaël Lellouche.

Esa unión de la que Lellouche habla consiguió que en el mes de mayo de 1968 más de nueve millones de trabajadores secundasen la mayor huelga general de la historia de Francia, y probablemente de Europa occidental, gracias al hartazgo de los estudiantes y de los trabajadores franceses que después fue replicada en otras partes del mundo.

Se crearon entonces numerosos carteles para protestar contra el orden establecido, unas obras que no son, ni mucho menos, tan conocidas como el famoso Tío Sam de la Primera Guerra Mundial, los afiches constructivistas de la Revolución Bolchevique o incluso, más recientemente, el "Hope" en rojo, beige y azul de Obama en las elecciones del 2008.

La exposición recorre los movimientos sociales que van desde mayo de 1968 hasta la lucha por los derechos de las minorías en Estados Unidos, las protestas contra la guerra Vietnam o el auge del feminismo y la lucha por el medioambiente, así como un ferviente deseo de libertad, igualdad, dignidad y justicia que se expresó alrededor de todo el mundo, y que hoy todavía sigue palpitante.

"Sois jeune et tais-toi" (Sé joven y cállate), "Power to the People" (El poder para el pueblo), "Make Love Not War" (Haz el amor y no la guerra) y "Black Power" (Poder negro) fueron algunas de las principales consignas que cuelgan hoy de las paredes del museo bruselense, pero que en otro tiempo lo hacían en las calles y plazas de muchas ciudades.

Muchas de las obras pertenecen al colectivo Attelier Populaire, surgido en las aulas de la facultad de Bellas Artes parisina que, aunque en un principio comenzaron a utilizar litografía para reproducir sus consignas, una técnica lenta y costosa, pronto la cambiaron por la serigrafía, gracias a la influencia de Andy Warhol.

Otras tienen la firma de personajes tan reconocidos como dispares, como el famoso fotógrafo estadounidense Richard Avedom, el creador del infinitamente reproducido símbolo de "I Love NY", Milton Glacer, o el "beatle" John Lennon y su mujer Yoko Ono.

En concreto estos últimos fueron los creadores de uno de los pósters más famosos de la exposición, un cartel blanco en el que se puede leer en negro "War is Over!" (La guerra ha terminado) y en tamaño mucho más pequeño "If You Want It" (Si tu quieres), en relación a la guerra de Vietnam.

La exposición, que permanecerá en el Millenium Iconoclast Museum of Arts (MIMA) situado en el barrio bruselense de Moleenbeck hasta el próximo 30 de septiembre, cuenta la historia de la gente que entendió, "probablemente por primera vez en muchos siglos", dice Lellouche, que ellos eran la fuerza que puede cambiar el mundo.

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