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Broggi hace brillar en Peralada "La Flauta Mágica" de Mozart

EFE
7/08/2018 - 2:09

Peralada (Girona), 6 ago (EFE).- "La Flauta Mágica", la ópera que ideó Wolfgang Amadeus Mozart allá por 1791, es desde siempre una pieza en la que la parte teatral tiene un peso fundamental, así que los responsables del Festival de Peralada escogieron al director Oriol Broggi para que la hiciera brillar en su debut en el género.

Broggi ha tirado de experiencia y talento para crear una propuesta que hubiera sorprendido a la mecenas de esta cita ampurdanesa, Carmen Mateu, fallecida a inicios de año y a la que se ha rendido homenaje con esta producción propia.

El director catalán ha dirigido un sinfín de obras de teatro a lo largo de su carrera, pero nunca se había enfrentado a un montaje operístico y el resultado confirma que se ha empapado de sus claves y ha añadido los recursos acumulados desde que salió del Institut del Teatre de Barcelona hace más de veinte años.

Los protagonistas del libreto de Emanuel Schikaneder son los de siempre: El enamorado Tamino, el sacerdote Sasastro, la Reina de la Noche, su hija Pamina y los divertidos Papageno y Monostatos.

En Peralada, las voces escogidas para estos papeles han conformado una selección mundial con Liparit Avetisyan, Andreas Bauer, Kathryn Lewek, Olga Kulchynska, Adrian Érod y Francisco Vas.

El armenio Avetisyan ha sido ese enamorado que, con la ayuda de la flauta mágica, accede al amor de Pamina, en poder de Sasastro desde que se la robó a su madre, la Reina de la Noche, para atraerla al mundo de la luz.

Con estos mimbres, el espectador ha sido libre después de profundizar en las múltiples lecturas que ofrece la historia con el amor en el epicentro y, a su alrededor, la batalla entre quienes quieren manejarlo desde fuera por considerarse superiores, ya sean del bando de la oscuridad o del de la claridad.

El humor tan habitual aunque a su manera de Mozart ha venido de la mano de Adrian Érod, que se ha metido de inicio en la piel del pajarero de escasa moral que acompaña a Tamino en sus aventuras.

El escenario, minimalista, apoyado firmemente en los recursos audiovisuales, pero también en un foso y otras herramientas capaces de darle una profundidad sorprendente. Una apuesta arriesgada para una pieza operística con el reto de ir un paso más allá.

Sillas en las que los protagonistas se sientan hasta que llega su momento y la narración en catalán de Lluís Soler en medio de toda la trama en alemán han formado parte también de ese toque característico del director.

Oriol Broggi aseguró antes del estreno que velaría por que la teatralidad enlazara "de manera perfecta" con la música y el canto y la ovación del público de Peralada ha confirmado que lo ha conseguido.

Broggi ha partido de ese escenario prácticamente desnudo que se ha ido llenando con el espacio que ocupaban los artistas, a los que ha convertido en protagonistas absolutos del montaje.

El director catalán sucede así a otros nombres que le han precedido como los de Calixto Bieito (Carmen) o Carlos Santos (El barbero de Sevilla), que han debutado en el mundo de la ópera en este festival

Las bases estables del Gran Teatre del Liceu de Barcelona bajo la batuta de Josep Pons han sido también protagonistas del éxito de una velada impecable.

"La Flauta Mágica" que se ha estrenado esta noche, dedicada al crítico César López, recientemente fallecido, vivirá mañana una segunda función para darle máxima visibilidad a un montaje que ha respondido a lo que se espera de una producción de Peralada.

El festival, que arrancó el pasado 5 de julio, continuará hasta el 17 de agosto con diferentes actuaciones previstas, entre ellas algunas tan destacadas como las de la primera bailarina del Bolshoi, Svetlana Zakharova, que presentará por primera vez en España el espectáculo "Amore", o la de la clausura, "Folia", la última propuesta del coreógrafo Mourad Merzouki.