Cultura

El Festival de Edimburgo y Fringe cierran con la incertidumbre que rodea al brexit

Edimburgo (Reino Unido), 27 ago (EFE).- El Festival de Edimburgo y el Fringe terminan hoy con la incertidumbre que depara el "brexit" sobre si, el año que viene, serán capaces de seguir atrayendo el talento de todo el mundo ante las posibles restricciones que conlleve la salida de la Unión Europea (UE).

El Reino Unido abandonará el bloque comunitario el 29 de marzo de 2019, tras lo que se abrirá un periodo de transición hasta diciembre de 2020, por lo que el próximo agosto, cuando se celebran los festivales escoceses, el país estará en pleno proceso de salida.

La incertidumbre sobre la posibilidad de que el divorcio de Bruselas se produzca sin acuerdo y el hecho de que no se conozca el sistema que se implementará para regular la llegada de visitantes, ha llevado al Festival de Edimburgo a elaborar planes de contingencia que aseguren los proyectos de la próxima edición.

Así lo ha explicado el director del certamen, Fergus Linehan, quien ha afirmado que esos planes se han hecho sobre la base de que se produzca un "brexit" "catastrófico".

Contó que, para 2019, se han programado espectáculos internacionales "realmente grandes", lo que hace necesario asegurar que el evento no se vea ante el riesgo de fracaso financiero por una caída masiva de ingresos.

"Si nos encontramos en un escenario catastrófico en la primavera del año que viene, no podemos estar demasiado expuestos financieramente. Queremos mantener la máxima calidad, por lo que tenemos que tener una opción alternativa", señaló Linehan.

Por su parte, la directora ejecutiva del Fringe, Shona McCarthy, habló de su preocupación ante la posibilidad de que los artistas elijan participar en otros festivales debido al coste y la complejidad que pueda suponer actuar en Edimburgo si se implanta un sistema de visas para los ciudadanos provenientes de la UE .

En este sentido, Linehan opinó que el Fringe se vería más afectado que el festival que él dirige, ya que está formado por pequeñas compañías de comedia, danza, circo o teatro con menos recursos para hacer frente a demandas de este tipo.

A juicio del profesor de Derecho de la Universidad Strathclyde de Glasgow Paul James Cardwell, es improbable que el Gobierno británico imponga restricciones a la llegada de visitantes por el daño que eso supondría para la industria turística.

Se calcula que la temporada de festivales, que se extiende durante el mes de agosto, tiene un valor de más de 300 millones de libras (unos 331 millones de euros) para la economía escocesa.

En este periodo, Edimburgo acoge una decena de festivales, entre los que destacan, además de sus dos más conocidos, el del libro, la televisión y la música de bandas militares, que atraen a escritores, actores y músicos de todas las partes del mundo.

Un espectáculo de música y fuegos artificiales proyectados ante el castillo pondrá fin hoy al Festival de Edimburgo y a su hermano pequeño, el Fringe, que subirán de nuevo el telón en 2019 ante la necesidad de que el espectáculo continúe un año más.

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