Cultura

Los bailarines de Boris Charmatz interactuarán dos días con obras del MACBA

Barcelona, 26 oct (EFE).- Boris Charmatz, uno de los coreógrafos más influyentes de la danza contemporánea europea, presentará este fin de semana en el MACBA, en su debut en Barcelona, su proyecto "20 bailarines para el siglo XX", en el que una veintena de artistas de diferentes generaciones interactuarán con las obras del museo.

El bailarín francés ha explicado hoy en rueda de prensa en el Mercat de les Flors que se trata de "repensar el museo, un espacio que presenta objetos, pero que también puede servir para presentar movimientos e ideas" y convertirse en "fábrica de gestos, en un lugar para llevar a cabo otro trabajo diferente al habitual".

Director desde el año 2009 del Centro Coreográfico de Rennes y la Bretaña, que ha transformado en un museo de la danza de nueva concepción, Charmatz ha sido artista invitado en el MoMA de Nueva York, en la Tate Modern de Londres y en España se le pudo ver en el año 2016 en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Con "20 bailarines para el siglo XX" ofrecerá a quien se encuentre el sábado en el MACBA, entre las 16.00 y las 20.00 horas, y el domingo entre las 11 y las 15 horas, un "archivo vivo", una "cata" de los solos y las piezas de danza más determinantes del siglo XX, desde Nijinski y Merce Cunningham a Martha Graham, Alain Platel o William Forsythe.

Sin embargo, en este trabajo también se incluyen obras basadas en los movimientos de un actor como Charles Chaplin, en las danzas tradicionales del Magreb o en el hip-hop.

Charmatz ha querido dejar muy claro hoy que, aunque se trate de una propuesta articulada desde el Museo de la Danza que dirige, son cada uno de los veinte artistas los que deciden qué ofrecerán al público.

Entre esta veintena de bailarines, hay tres españoles: el valenciano Kiko López Juan, que se encargará de dar a conocer sus movimientos de danza africana y hip-hop; la profesora Sònia Sánchez, que interpretará "El manantial de mi alma", una pieza inédita suya; y Javier Vaquero Ollero, quien, entre los lienzos del MACBA, afrontará "Retrospective", de Xavier Le Roy.

El hecho de poder bailar dentro de las salas del centro museístico es, según Boris Charmatz, "una gran oportunidad de estar entre obras que nos interpelan muchísimo".

Preguntado sobre cómo deberá seguir el público a los diferentes bailarines, el coreógrafo galo ha respondido que cada uno de ellos es "su propio comisario" y será quien decida en cada momento la dirección que debe tomar en cada sala, "igual que los espectadores, que son absolutamente libres de escoger qué quieren ver".

Lo único permanente, según ha subrayado, "es la noción de exposición" y, tal como ha ocurrido en otros museos, es habitual que cuando termine un solo de danza los espectadores interroguen a los artistas sobre su significado o la relación que tiene la coreografía con el cuadro o la filmación ante la que han bailado.

En alguna ocasión, ha reconocido Charmatz, puede haber bailado ante una película que se exhibía en un museo y la pieza no tenía una relación directa con lo que se veía en pantalla, pero "en mi cabeza se establecen vínculos".

A su juicio, "es otra manera de presentar la museografía, la memoria".

Aunque algunas piezas se danzarán sin música, otras sí necesitarán de piano o notas de rap "para que transporten mejor cierta historia y su contexto".

Antes de su intervención en el MACBA, Boris Charmatz ha ofrecido los días 24 y 25 de octubre en el Mercat de les Flors el espectáculo "Flip Book", que parte del libro "Merce Cunningham, Fifty Years", y en el mes de marzo está previsto que regrese a la ciudad para interpretar en el mismo espacio "10.000 gestos".

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