Cultura

Korsunovas lleva Bertolt Brecht a nuestra sociedad consumista en "Vestuvés"

Barcelona, 31 oct (EFE).- El prestigioso director lituano Oskaras Kursunovas disecciona la actual sociedad consumista a partir de la obra de Bertolt Brecht "Una boda respetable" en "Vestuvés", una adaptación libre que se podrá ver el próximo 1 de noviembre en El Canal de Girona, dentro del festival Temporada Alta.

Kursunovas tiene en su haber el Premio de Teatro Europeo a la Nuevas Realidades, el título de Caballero de la Orden Francesa de Literatura y Artes y el Premio Nacional de Arte y Cultura de Lituania, y su obra es muy apreciada por el festival Temporada Alta, que lleva ocho años interrumpidos invitándole a Girona para que presente su última creación.

En esta ocasión lleva a su terreno una obra de juventud de Brecht, que denuncia la hipocresía moral de la sociedad burguesa de su época y que Korsunovas ha llevado a nuestros días.

En su versión, el creador lituano pone énfasis en las situaciones absurdas de la obra original, que utiliza para denunciar la sociedad consumista en la que vivimos y su vacío moral.

El director se fija en la degradación de las tradiciones y la deformación absurda de los ritos tradicionales, como es le caso de las bodas, que han pasado de ser un acto sagrado a convertirse en "una estupidez desacralizada", según Korsunovas.

"En las bodas lituanas ya no queda nada de tradición, pero en el resto de Europa tampoco, porque la globalización ha homogeneizado el ritual y lo ha vaciado de sentido", ha añadido.

En su opinión, "los momentos cruciales de la vida, como los matrimonios o funerales, dicen mucho del colectivo que las celebra" y las bodas actuales son "desordenadas, como si la sociedad fuera incapaz de responder a ciertas preguntas existenciales".

"El montaje es muy crítico con la sociedad, pero en Lituania la gente la ha aceptado bien porque es una obra vital y con sentido del humor, y eso la hace atractiva", ha agregado.

Además, es una pieza teatral abierta a la improvisación y la compañía suele hacer referencias a la actualidad en sus representaciones.

"Se habla de la emigración Lituania en Noruega o las disputas sobre baloncesto, que en Lituania esconden sentidos ocultos", ha desvelado.

También hay referencias a Ikea, Leonardo Di Caprio, Paulo Coelho o el teatro lituano, y en las representaciones que se han hecho en Bielorrusia y Rusia el autor y los actores han introducido referencias al momento político y social de estos países.

"En Girona no sé si podremos improvisar de la misma manera -ha puntualizado el director- porque representamos la obra en nuestra lengua y hay subtítulos, que suelen estar preparados de antemano".

A pesar de que Korsunovas ha llevado la obra de Brecht a la cotidianeidad de nuestros días, el dramaturgo está convencido de que el espíritu del autor alemán está presente en muchos sentidos "porque los actores mantienen una distancia teatral que les permite tener una visión crítica del personaje y estos personajes llevan una mascara social, por lo que son muestras socio-políticas de su entorno".

Los intérpretes forman parte de la compañía joven de la Oskaras Korsunovas Theatre (OKT), que el director ha elogiado porque "ha participado en el proceso de una manera muy creativa y ha pillado muy bien sus personajes, seguramente gracias a su juventud".

"La obra es, sobre todo, una comedia maravillosa que hace que nosotros y las personas que queremos nos veamos en un espejo. Aquí, si no nos podemos reír de nosotros mismos, como mínimo nos podemos reír del vecino".

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