Cultura

Plensa: En una época de tanto ruido es necesario reivindicar el silencio del arte

Barcelona, 29 nov (EFE).- El artista barcelonés Jaume Plensa, que inaugura a partir de mañana en el MACBA una gran retrospectiva de sus 40 años de creación, ha dicho en su presentación que "en una época de tanto ruido es necesario reivindicar el silencio del arte".

Aunque el propio Plensa se considera, ante todo, escultor, en la exposición, que se podrá visitar en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona hasta el próximo 22 de abril, se presenta algún aspecto poco conocido del artista, como su vertiente fotográfica, que demuestra, como ha remarcado el comisario, Ferran Barenblit, que "su proceso creativo ha transitado por múltiples disciplinas".

La obra de Plensa se exhibe en Barcelona "22 años y un día" después de su última exposición en un museo barcelonés (Fundación Miró, 1996) y, en paralelo, el Museo Reina Sofía de Madrid presentará un nuevo proyecto del artista, "Invisibles", en el Palacio de Cristal.

En la exposición del MACBA, que a partir de junio de 2019 se exhibirá en el Museo de Arte Moderno de Moscú, se pueden contemplar más de una veintena de piezas.

"En el momento político tan convulso que vivimos en todo el mundo, cuando no se cumple ni una coma de la Declaración de los Derechos Humanos, el arte tiene la capacidad de iluminar la vida y eso me da esperanza en el futuro de la humanidad", ha dicho un reflexivo Plensa.

Esta exposición "pide y construye físicamente silencio, un silencio que hoy es más útil que gritar, en medio de tanto ruido mediático", ha reiterado el artista.

Tras contemplar una gran fotografía de su estudio, en el que se acumulan maquetas y esbozos, materiales y herramientas, anotaciones y rastros de una vida, el recorrido se inicia con "Firenze II" (1992), un inmenso signo de interrogación que se apoya en el suelo y la pared, en consonancia con la idea de Plensa de que "la escultura es la mejor forma de plantear preguntas".

A modo de pérgola, "Mémoires Jumelles" (1992), obra compuesta por once puntales de hierro extendidos entre dos muros enfrentados, da paso a varios espacios en los que el espectador es partícipe: En "Matter-Spirit" (2005), el visitante golpea la pieza con un mazo; en "Rumor" (1998), inspirada en un poema de William Blake ("Un pensamiento llena la inmensidad"), una gota de agua, ligera y mínima, llena de forma literal todo el espacio.

Una cortina formada por letras metálicas tintinean en "Glückauf?" (2004) mientras es atravesada por el público; y en "Dante's Dream" (2003), el observador se siente trasladado al interior de un claustro con el arrullo del agua que se precipita sin cesar desde una botella volcada sobre una banqueta hasta un cubo sobre el suelo.

"Esta pieza -comenta Jaume Plensa- remite con su sonido a la infancia, a las fuentes del Mediterráneo, al flujo de la vida".

"Silence" (2016) reclama justamente lo contrario, "invita al espectador a observarla en silencio".

Plensa, que cree que "el arte nunca es una dirección, sino que es una consecuencia", ha propiciado que, por primera vez en la historia del MACBA, se incluye un espacio exterior como si fuera una sala más del recorrido, un lugar situado entre el museo y el cercano edificio del CCCB, en el que ha instalado "The Heart of Trees" (2007) y "The Heart of Rivers" (2016).

Este jardín es la constatación de la energía que siempre ha dedicado Plensa al arte en el espacio público y constituye, según sus propias palabras, "una pieza romántica literalmente, que ayuda a fabricar silencio, que creo que hace mucha falta".

En este jardín plensiano, los árboles son abrazados por esculturas humanas sobre las que aparecen impresos los nombres de árboles y de compositores de música clásica.

La obra de Plensa esconde también numerosas referencias a la ciencia y así "Islands III" (1996) compendia una buena muestra de sus referentes personales, como las botellas de cristal cerradas situadas a su vez dentro de unos prismas de resina que parecen conservar de forma segura esencias concentradas.

Plensa dialoga con el arte, desde la tradición clásica al arte conceptual, desde el Renacimiento a las vanguardias históricas, en algunas ocasiones de forma muy patente como con Duchamp; pero también revisa la historia social y cultural.

Un ejemplo claro es su instalación fotográfica "Dallas?...Caracas?" (1997), en la que cuestiona las modernidades posibles mediante el contraste de dos ciudades de historias paralelas hoy símbolos casi enfrentados: propusieron un horizonte de progreso gracias a la extracción del petróleo, y ambas han sido escenarios de decepción ante el fracaso de las expectativas.

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