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El Museo Sorolla, a la "caza" de las "pequeñas joyas" del pintor

EFE
11/02/2019 - 14:21

Madrid, 11 feb (EFE).- El pintor valenciano Joaquín Sorolla pintó cerca de 2.000 óleos sobre cartones o tablillas de formato reducido -que el artista llamaba "apuntes" o "notas de color"-, "pequeñas joyas" que el Museo Sorolla, en Madrid, expone desde este lunes en la muestra "Cazando impresiones".

"Sorolla tenía esa capacidad de enseñarnos a mirar porque se nos escapan siempre tantas cosas que él era un pintor que te enseñaba a mirar y a esencializar en su mirada realmente lo que él quería", ha explicado hoy a Efe la bisnieta del pintor Blanca Pons-Sorolla, quien junto a María López Fernández y Consuelo Luca de Tena ha comisariado la exposición.

Compuesta por 227 óleos en pequeño formato sobre tabla, cartón u otro tipo de material, la muestra (abierta hasta el 29 de septiembre) reúne en su mayoría obras pertenecientes a la colección del Museo Sorolla y también cuenta con la participación de 44 obras inéditas de colección particular.

"El pequeño formato son esas pequeñas joyas que Sorolla pinta para él, (...) son ideas pero, muchas de ellas, en sus primeras épocas, pueden ser estudios para obras de mayor formato. Sin todo este trabajo, no habría llegado a tener ese dominio con el dibujo o el color", ha indicado Pons-Sorolla.

En concreto, a lo largo del siglo XIX, estos pequeños formatos fueron cada vez más utilizados por los grandes artistas para recoger con rapidez ideas o impresiones que ilustran "la mirada" del artista, "lo que le llama la atención, cómo va buscando esos distintos enfoques luego pensados en sus obras mayores".

La muestra, que presenta la "evolución" de Sorolla a lo largo de su vida a través de estos "apuntes", empieza con unas obras "íntimas" con las que "llenaba las paredes de su estudio" y que, según los responsables de la exhibición, ilustran "la influencia de Fourtuny y los italianos", tanto en su "composición" como en "su manera de utilizar expresivamente las zonas de la madera que deja sin pintar".

La segunda parte, titulada "madurez artística de Sorolla (1904-1911)", revela al Sorolla más "colorista", que tiene "la gama cromática potente y que sigue investigando" con obras que presentó en las exposiciones de París (galería Georges Petit, 1906) y Nueva York (Hispanic Society, 1909) para darles "protagonismo" enmarcándolas de manera individual.

Durante sus últimos años como pintor -dejó de pintar con 57 años tras sufrir un derrame cerebral que le dejó hemipléjico-, se dedicó a "seguir investigando" con pequeños formatos que pintó en las playas del norte, Biarritz y especialmente San Sebastián, unas obras visibles en la última parte que atestiguan su "incansable afán de experimentación".