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Regresa al Liceu una humana y elegante "Tosca" dirigida por Paco Azorín

EFE
4/06/2019 - 15:06

Barcelona, 4 jun (EFE).- El Gran Teatro del Liceu volverá a acoger a partir del día 8 de junio la producción de "Tosca" que se representó en 2014, bajo la dirección de Paco Azorín, quien este martes ha indicado que el público verá ahora una producción "mucho más humana" y "elegante", gracias a los retoques introducidos.

Azorín ha argumentado en rueda de prensa que a las producciones, "como todo en la vida, les pasa el tiempo, inexorablemente, y uno se ve obligado a sacarles el polvo", a la vez que no ha obviado que él tampoco es el mismo que hace cuatro años, de manera que la ha "puesto al día".

Sin embargo, ha dejado claro que la obra de Puccini, una de las más célebres y representadas, "es muy potente de por sí", pero ha querido realzar el rol de los cantantes "y me he puesto a trabajar con ellos como si fueran actores, les he ayudado prácticamente a hacer teatro de cámara".

"Los he cogido de la mano -ha proseguido- para conectarlos con el auditorio, para que el público vea incluso su manera de respirar, hemos enriquecido a los personajes con sus propias ideas. En esta producción se dejan la vida en el escenario, lo que agradezco mucho", ha apostillado.

Otro cambio que notarán los espectadores es la "simplificación" del vestuario, porque Azorín ha sentido la necesidad de "hacerlo más intemporal, necesitaba que saliera el ser humano que hay detrás de cada vestido", ha resaltado.

El doble reparto de este montaje está encabezado por la ucraniana Liudmyla Monastyrska y la rusa Tatiana Serjan (Tosca), y cuenta con Jonathan Tetelman y Roberto Aronica como el pintor Mario Cavardossi y con Erwin Schrott y Lucio Gallo como el barón Scarpia, el villano de la obra.

A la vez, Azorín, que se ha calificado de "friki" de la ópera desde que era niño, ha destacado que el director de orquesta norteamericano John Fiore, que debuta en el coso barcelonés, consigue una "Tosca muy elegante, muy clara, muy transparente, en la que la música deja espacio a los cantantes".

Respecto al planteamiento de la obra, ha recordado que hay un primer acto de bienvenida, mientras que en el segundo "hay un giro en todos los sentidos, también de escenografía, para que se pueda ver la parte trasera del poder, que tiene mucho que ver con la parte trasera de la iglesia, de la relación entre iglesia y poder, no para hacerle las cosas más fáciles a la gente, precisamente".

El último acto es "poético, onírico, de sueño, un recorrido que me interesa mucho", ha señalado Paco Azorín.

John Fiore ha mostrado su felicidad por poder debutar en el Liceu con un montaje en el que "Paco pone su toque personal, pero sin desviarse de la melodía, lo que agradezco".

Por su parte, Liudmyla Monastyrska ha dicho estar muy contenta de regresar a Barcelona, donde la temporada pasada estuvo con "Manon Lescaut", y en esta ocasión, en la piel de Tosca, "un rol que adoro porque representa a una mujer muy fuerte", y junto a "unos colegas que son muy buenos".

El barítono uruguayo Erwin Scrott ha aseverado que en este trabajo con Azorín han buscado a un Scarpia que "aunque es el malo de la película, también muestra su lado más inseguro, sus dudas, lo vemos vulnerable frente a Tosca, vamos a conocer su lado más complejo".

Por su parte, el americano Jonathan Tetelman, que también debuta en el teatro de la Rambla, ha reconocido que siempre soñó con poder ser Cavardossi en una ópera "con una de las músicas más bonitas de Puccini".

Respecto al aria "E lucevan le stelle", donde su personaje asume su fatídico destino, Tetelman ha bromeado con que la afronta "rezando y que sea lo que dios quiera". "Bien -ha aclarado- lo que hago es conectarme con la música y con la emoción, encontrar el equilibrio entre drama y voz".

La ópera, que se podrá ver en una quincena de representaciones entre el 8 y el 28 de junio, se estrenará oficialmente el día 9, aunque el día anterior más de 1.800 personas menores de 35 años llenarán el teatro gracias a la segunda edición del programa "Liceu under 35" para acercar a los más jóvenes el mundo de la lírica, a un precio único de quince euros.