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El Liverpool recurre a Sadio Mané y a los penaltis para llevarse la Supercopa de Europa contra el Chelsea

14/08/2019 - 23:44 | 00:03 - 15/08/19
  • El senegalés hizo los dos tantos que neutralizaron a Giroud y Jorginho
  • Desde los once metros, el meta Adrián San Miguel fue el héroe inesperado
  • Detuvo el penalti de Tammy Abraham, el gran descubrimiento de Lampard
Foto: Reuters.

El Liverpool cumplió los pronósticos y se llevó la Supercopa de Europa tras vencer en el duelo inglés al Chelsea en los penaltis (5-4). Antes, Sadio Mané fue el indiscutible héroe al anotar los dos tantos 'reds' que neutralizaron, primero, el gol de Giroud, y luego, aguantaron para que Jorginho mandase la final a los once metros. En la tanda, Adrián San Miguel detuvo el definitivo a Tammy Abraham.

Estambul volvió a ser, 14 años después, tierra santa para el Liverpool. La magia de la ciudad turca encumbró esta vez a un cuadro de Anfield que está viviendo uno de sus mejores momentos en los últimos años. Klopp ha conseguido un bloque fuerte, del que apenas ha habido cambios este verano, pero curiosamente una de las pocas entradas acabó siendo definitiva. Un Adrián San Miguel que hace 15 días no tenía equipo y se alzó héroe, junto a Mané, para detener el último penalti a un Chelsea que está dejando buenas sensaciones pero no termina de arrancar el proyecto de Frank Lampard.

Bajo un ritmo propio de pretemporada, el Vodafone Park vio cómo los 'blues' tomaban las riendas durante los primeros instantes. Pero eran los 'reds' los que llegaron con más profundidad y en las piernas, o mejor dicho en una chilena, de Mané apareció la primera ocasión clara antes del minuto 5. Sin embargo, liderados por un buen Kanté en el corte y Pedro en posiciones ofensivas, el Chelsea pronto iba a neutralizar los sustos de los de Merseyside. Así, el canario hasta en dos ocasiones, la segunda golpeando el travesaño, inquietó la meta del debutante en Europa Adrián San Miguel.

El portero español, gran novedad por la ausencia de Alisson, iba a tener bastante trabajo y cerca de la media hora desbarató una gran ocasión de Kovacic cuando trataba de regatearle tras un fantástico pase de Pedro. Por parte de los de Klopp, lejos de su ritmo frenético, Salah lo intentó en un mano a mano donde se encontró al otro guardameta de España, Kepa Arrizabalaga.

Así transcurrieron los minutos, hasta que llegado el minuto 35 Kanté volvió a ser omnipresente en la recuperación, dejó el esférico a Pulisic y el estadounidense facilitó la posición de Giroud. Como los grandes delanteros y otra vez en una gran noche, el campeón del mundo no dudo para batir por bajo a Adrián y poner el primero que dejaría con ventaja a los londinenses antes del descanso.

Firmino cambió el partido de un Liverpool cojo arriba

A Klopp le faltaba una pieza y se iba a dar cuenta el alemán en el túnel de vestuarios de que su tridente estaba cojo sin Firmino. De esta forma, el brasileño entró antes de la reanudación y no iba a poder ser más efectivo. En su primer toque, tras recibir un balón bombeado de Fabinho, vio clara la posición de Mané para que su compañero empujase, no sin toda la oposición posible de Kepa, el balón en la línea de meta.

De nuevo estaba empatado el encuentro pero esta vez iba a servir para impulsar a un Liverpool crecido. Henderson y Fabinho rozaron a los pocos instantes el segundo 'red', Wijnaldum entró para dar más consistencia a las llegadas y según fue pausando el Chelsea el ritmo de su rival, Lampard decidió mover su banquillo.

Confiando en los jóvenes talentos, como ya hiciese en su debut en Premier League (que le costó más de una reprimenda) el exmediocentro introdujo a Abraham y Mount por partida doble. Sin embargo, el cambio llegó en un saque de esquina en contra y como mandan los manuales del fútbol eso suele tener consecuencias negativas. Salah y Van Dijk tuvieron el desempate pero en hasta dos ocasiones Kepa se disfrazó de ángel para desbaratar los goles cantados, el del central ayudado por el larguero.

Se salvó el Chelsea y entonces, en la recta final comenzó a ser de nuevo más sólido gracias a las piernas de Tammy Abraham que hizo sufrir más de la cuenta a los centrales 'reds'. La incursión en el césped de Tomori, para dar descanso a Christensen que veía peligrar ya sus fuerzas con la velocidad de los puntas del Liverpool, fue lo último destacado antes de enfilar la prórroga.

Abraham fue el dueño de la prórroga pero los penaltis le dieron la espalda

30 minutos más de diversión para el respetable, sufrimiento para las piernas de unos jugadores que acaban de comenzar la temporada, y donde el campeón de Champions iba a volver a dar desde el inicio. Otra vez en las botas de Mané y tras otro pase de Firmino, el senegalés consiguió el segundo con un golpeo cruzado al que no llegó a despejar Kepa.

Pareció ahora sí la sentencia y es que el ritmo de juego ya era pausado por el cansancio, pero el Chelsea supo ir poco a poco remando hasta que Pedro volvió a hacer de las suyas por banda. Incansable, el canario llegó a línea de fondo, puso el esférico atrás y cuando Abraham ya hubo interceptado la pelota para golpear, Adrián se interpuso derribando al joven delantero. Penalti claro, Jorginho a la línea de once metros y el empate de nuevo en el marcador.

Tammy Abraham, tras provocar la pena máxima, iba a ser desde entonces el más destacado del choque. Antes del descanso de la prórroga ya rozó el tercero de los de Lampard y con los últimos 15 minutos y apoyado por Mount, otro que promete mucho y que provocó una gran estirada de Adrián, fue un quebradero constante de cabeza para la defensa de Klopp.

Sin fuerzas, manejando el balón pero sin profundidad y evitando perder en posiciones peligrosas, fue al final el Liverpool el que sacó la bandera blanca para mandar el encuentro a los penaltis. Ahí, ningún jugador falló hasta que llegó una de tantas historias que deja el fútbol. Adrián, sin equipo hace dos semanas y fichado de urgencia, estaba sobre el césped por la baja de Alisson e iba a ser su pierna la que desbarató el acierto de Abraham. Ese joven talento descubierto por Lampard, que brilló desde su entrada pero al que le faltó el penalti final.

Por cierto, otra de las historias que deja esta final es que fue el primer gran partido masculino en Europa que dirigió una árbitra, apoyada por sus respectivas linieres y su responsable de VAR. Stéphanie Frappart es ya parte de algo que debe ser normal y destacará por ser la primera en un partido que decide un título y por tomar decisiones ejemplares, dos goles anulados al Chelsea incluídos. La UEFA y el fútbol europeo entran de lleno en el siglo XXI, ese donde ahora mismo manda el Liverpool de Jürgen Klopp. La temporada acaba de comenzar y regresará a Estambul para designar al rey del viejo continente. Pero eso es otro asunto y por delante hay diez meses de frenético balompié.

FICHA TÉCNICA

- RESULTADO: Liverpool 2-2 Chelsea (Mané 47' y 94') (Giroud 35' y Jorginho 100').

- PENALTIS: 1-0 (Firmino); 1-1 (Jorginho); 2-1 (Fabinho); 2-2 (Barkley); 3-2 (Origi); 3-3 (Mount); 4-3 (Alexander-Arnold); 4-4 (Emerson); 5-4 (Salah).

- LIVERPOOL: Adrián, Gomez, Matip, Van Dijk, Robertson (Alexander-Arnold 90'), Fabinho, Henderson, Milner (Wijnaldum 64'), Oxlade-Chamberlain (Firmino 45'), Mané (Origi 102') y Salah.

- CHELSEA: Kepa, Azpilicueta, Christensen (Tomori 84'), Zouma, Emerson, Kanté, Jorginho, Kovacic (Barkley 101'), Pedro, Pulisic (Mount 73') y Giroud (Abraham 73').

- ÁRBITRA: Stéphanie Frappart. Amonestó a Alexander-Arnold  y a Henderson en el Liverpool y a Azpilicueta en el Chelsea.

- ESTADIO: Vodafone Park.


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