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Las claves del éxito de España en el Mundial: una familia que debe mucho al papel de los 'anónimos' en 2017

16/09/2019 - 13:25
  • Autodenominada 'La Familia', España ha crecido siendo un bloque férreo
  • El triunfo ha confirmado la apuesta por Scariolo pese a su fichaje NBA
  • Todo comenzó con las ventanas a las que acudieron segundos espadas
Foto: Reuters.

De la mejor forma posible. Así terminó para la selección española el Mundial con más países de la historia y con, primera vez, una fase previa de clasificación. Lo que comenzó con miedo por un futuro incierto se acabó convirtiendo en el segundo triunfo tras el oro cosechado en 2006. Además, el ser mejor conjunto europeo otorgó una plaza directa a Tokio 2020. Otro premio para una España que más que nunca fue una familia (como se denominan entre los internacionales), motivo principal de su éxito.

El grupo: el Mundial de China volvió a demostrar que en torneos cortos prima mucho la relación entre los jugadores. Desde 2006, la Selección ha impregnado un toque familiar que comenzó con Jiménez y compañía, pasó por la generación de Pau y Navarro, se trasladó a Marc, Rudy y Ricky y ha calado hondo en Llull, Oriola o Juancho. Un bloque unido que ha remado siempre en la misma dirección y donde cada jugador sabe perfectamente cuál es su rol.

De menos a más: la que ha sido una de las características más extrañas durante los últimos torneos de España se volvió a personificar, pero de la manera más evidente. La Selección comenzó generando muchas dudas en la primera fase y solo el débil nivel de Túnez, Puerto Rico e Irán impidió sustos mayores. Pero fue llegar el decisivo duelo ante Italia y todo comenzó a carburar. El plan perfecto de Scariolo que se mostró ante Serbia, se reafirmó contra Polonia, tiró de experiencia ante Australia y llegó a su punto culmen con Argentina.

Físico: ligado a lo anterior, España no ha tenido ni un susto muscular a lo largo del torneo. Tras temporadas muy exigentes, llegando a superar los 100 partidos algunos jugadores, lo que más se teme es una lesión en un campeonato corto que merme las opciones del equipo. El trabajo de los médicos ha sido excelente y tras una buena preparación, el combinado rojo se preparó para ir poco a poco aumentando su carga. Además, hubo suerte con roturas como la que privó a Llull de estar en el EuroBasket 2017.

Sergio Scariolo: el triunfo reafirma la figura del técnico italiano que ya es un español más. El seleccionador tuvo su puesto en duda cuando firmó con los Toronto Raptors (según reconoció Jorge Garbajosa a elEconomista), pero a base de trabajo y en delegar sobre sus asistentes algunas tareas ha reafirmado que es el mejor técnico posible para la Selección. Belinelli, Gallinari, Jokic, Ingles, Campazzo o Scola no han brillado ante España y eso es en gran parte por culpa suya. Además, disminuyó las aportaciones de Bogdanovic y Mills con tácticas sobresalientes como la caja y uno y colocó a Oriola como titular los días de pívots más potentes. Ganar la NBA y el Mundial en apenas meses no es casualidad.

Marc Gasol y Ricky Rubio: que si anotaba poco, que si perdía muchos balones... discutidos en muchas ocasiones por su estilo de juego, ambos han sabido echarse el equipo a las espaldas cuando tocaba, como si Pau y Navarro fuesen. Este Mundial ha llegado en su madurez de juego, con el pívot empezando la temporada en unos Memphis abatidos y el base sin tener un futuro claro. Ahora, tras ganar anillo, campeonato del mundo y MVP, ven recompensado su sacrificio. Las incógnitas de Raptors y Suns les esperan con los brazos abiertos tras brillar por encima del resto en España.

La evolución del capitán: a Rudy Fernández hubo quien le dio por jubilado hace tiempo. Las lesiones estaban mermando la capacidad física de uno de los mayores talentos del baloncesto nacional, pero ahí, el alero supo evolucionar y cambiar su estilo de juego para hacerse más decisivo en la sombra. Ya se vio en el Real Madrid donde Pablo Laso moldeó a un auténtico experto defensivo, cualidad que ha llevado a un Selección para hacer de ella su gran baluarte. Su segundo Mundial (único que ha repetido junto a Marc) eleva la figura del capitán, quien también ha sabido exportar el gen que le inculcaron Pau, Felipe, Navarro o Garbajosa. Sus manos al cielo de Pekín son el premio a un carrera llena de altibajos superados.

La defensa: tras Rudy, España ha tenido a expertos en la faceta defensiva que han sido claves para el título. Con Marc colocando sobre la pista, Claver se alzó como MVP ante Serbia, Oriola, Willy y Ribas dieron el máximo cuando tocaba con pívots o bases duros y Llull impregnó al equipo de una intensidad agotadora para el rival. En la primera y segunda fase no hubo conjunto que anotase más de 70 puntos y solo Australia, y por momentos, llegó a poner en duda el estilo. Una idea que precisamente se volvió a ratificar contra los 'aussies' pues cuando menos anotación había, la defensa aguantó las semifinales para luego remontar en la prórroga.

El papel de la segunda unidad: tras los pilares de Marc, Ricky y Rudy se han alzado Llull y Juancho liderando a los tapados. Todos han aportado en algún momento decisivo e incluso Colom, Beirán y Rabaseda fueron importantes en la irregular primera fase. Ribas ante Australia, Claver con Serbia Willy con 18 tantos ante Polonia u Oriola con Argentina. Todos han tenido su momento ofensivo.

El talismán de los hermanos: como en 2006 se ha dado una particular singularidad. El triunfo de España ha llegado con dos hermanos en el vestuario. Hace 13 años fueron los Gasol y esta vez han sido los Hernangómez. Casualidades aparte, esto demuestra de nuevo el núcleo férreo que es la Selección hasta convertirse en una familia.

Los 'tapados' que comenzaron todo en 2017: sería injusto despedir este análisis sin una mención especial para todos esos que jugaron, pero no tendrán medalla (aunque Scariolo se ha comprometido en dársela personalmente). Fran Vázquez, Jaime Fernández, Sebas Sáiz, Darío Brizuela, Sergi Vidal, Rodrigo san Miguel, Albert Oliver, Nacho Llovet, Alberto Abalde, Oriol Paulí, Edgar Vicedo, Santi Yusta, Alberto Díaz, Víctor Arteaga, Ilimane Diop, Xavi López-Arostegui, Jonathan Barreiro, Joan Saste, Pablo Aguilar, Sergi García, Carlos Alocén, Père Tomás y Albert Ventura clasificaron a España durante las temidas ventanas FIBA, solo perdiendo dos de doce encuentros. Un mérito tremendo en el que también participaron el Chacho Rodríguez, que renunció al Mundial por motivos familiares, Oriola, Juancho y los tres que representan a los 29 valientes que iniciaron todo en noviembre de 2017: Colom, Beirán y Rabaseda. De Benahavís a Pekín para conquistar el segundo oro mundial.


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