Buscar

Visceralidad

6/12/2018 - 18:26
Foto: EFE.

El político español es visceral.

-Es que si no fuese visceral no sería español.

El español, sí, es visceral. Y tozudo.

-A veces incluso tozudamente visceral.

Ayer, por la mañana, vi el 'partido' del Congreso de los diputados. Política y fútbol, no necesariamente por este orden, son mis entretenimientos cotidianos.

-¿Ya no vas al teatro?

-También, también voy al teatro.

-Teatro: hermosa escuela de vida, que dijo Cicerón.

Como el Congreso de los diputados, que es también escuela/teatro de la visceralidad de los españoles.

-¿Tú eres visceral?

-Soy español; si no fuese visceral, no sería español.

En el Congreso estaban el ayer, Juan Carlos el Emérito; Felipe VI, el hoy, y el mañana, su hija Leonor, Princesa de Asturias. Tres generaciones.

-Leonor, por cierto, es una 'niña' preciosa. Cada día más. Su hermana Sofía, en cambio, es más borbónica: sonríe como su abuelo. Sonrisa de chanza, de mofa sana.

Prudente, cauto, próvido, dicho sea al paso, el discurso constitucional de Felipe VI. Me gustó también Felipe González por su respuesta a un periodista:

La Constitución –dijo- es como el fútbol: tiene sus reglas. Se puede modificar, por supuesto, pero respetando sus reglas.

Pablo Iglesias es ya, inequívocamente, un visceral de su ideología comunista/chavista. Está bien y aplaude todo lo que coincide con lo que a él le gusta y está visceralmente mal todo lo que no coincide con sus reglas. Reglas de carcoma. A Pablo Iglesias lo respeto, pero políticamente me gusta menos que el aceite de ricino.

-Viste como un proletario, pero vive como 'un burgués fascista' en chalet serrano con piscina. Sigue con la perra de su idea republicana y la otra perra de la fragmentación de la unidad de España. Visceralmente peligroso, oí el otro día en la radio a un opinante.

Como soy español, mis opiniones, naturalmente, son también viscerales.

-¿También en fútbol?

También. El fútbol es un juego/divertimento visceral. Su alma es la pasión y la pasión es visceral. Yo creo que Solari debe contar con más frecuencia con Vinicius, no con el cuentagotas de los minutos. Es verdad que necesita todavía algunos hervores. Pero tiene imaginación y la imaginación hace al genio.


Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.