Buscar

La agonía de la Copa del Rey: de las sorpresas de principios de siglo a un torneo desprestigiado

7/12/2018 - 11:05
  • Los primeros años de siglo XXII dejaron estampas ahora impensables
  • La Copa 18/19, de las menos sorprendentes: 15 de 16 son Primeras
  • El doble partido y los condicionantes del sorteo merman el trofeo del K.O.
El Sporting, un Segunda, único miembro de octavos de Copa que no es de Primera. Foto: EFE.

La Copa del Rey ha llegado a los octavos de final sin sorpresas destacables. En los primeros partidos de equipos de LaLiga Santander, solo el Sporting de Gijón, un Segunda, ha conseguido ganar a un rival de la máxima categoría. Los sorteos dirigidos y el formato a doble partido vuelven a poner en tela de juicio una competición que, además de sus propias características, sufre la acrecentada desigualdad entre los clubes. Un vistazo a años anteriores es suficiente.

La 18/19 es una de las Copas que más integrantes de Primera tiene en su fase de octavos, 15 de 16. Solo en dos ediciones de siglo XXI hubo un pleno de Primeras, la 14/15 y la 07/08. En la 05/06 también se clasificaron 15 Primeras, pero pasó un Segunda B (Zamora).

El resto de ediciones arroja resultados de una mayor competitividad de las escuadras y una menor diferencia entre categorías en el torneo copero. Sin ir más lejos, el año pasado dos Segunda (Numancia y Cádiz), un 2ªB (Lleida) y un Tercera (Formentera) estuvieron entre los 16 mejores.

Los años dorados de la competición, sin embargo, son los de principio de siglo. En la 01/02, hasta nueve equipos de otras categorías llegaron a octavos: cinco Segundas (Badajoz, Nàstic, Sporting, Salamanca y Córdoba, que llegó a cuartos) y cuatro Segundas B (Ciudad de Murcia, Novelda, Hospitalet y Figueres, que llegó a semifinales en una absoluta hazaña).

En la 00/01 y la 04/05 solo hubo espacio para nueve equipos de la categoría de oro. En la primera entraron cinco Segundas (Tenerife, Leganés, Extremadura, Murcia y Atlético, que pasó a semifinales) y dos Segundas B (Gimnástica Torrelavega y Guadix). En la otra, tres Segundas (Recreativo, Elche y Valladolid, que se clasificó a cuartos) y cuatro Segundas B (Lorca, Lanzarote, Lleida y Gramenet, que también estuvo en cuartos).

En la 02/03 y en la 09/10, se colaron cuatro Segundas y un Segunda B. Fueron los casos de Numancia, Xerez, Terrasa, Murcia y el Real Unión, por un lado, y Rayo, Recreativo, Hércules, Celta, y Alcorcón. Para la 06/07 llegaron tres Segunda (Alavés, Málaga y Valladolid) y un Segunda B (Rayo) y en la 03/04 lo hicieron tres Segundas (Eibar, Levante y Alavés, que alcanzó las semifinales).

Poco a poco, la presencia de equipos modestos se ha ido reduciendo. Nunca más se ha visto en el fútbol español actual un reparto igual como el de los primeros años de siglo. En la 16/17 hubo dos Segunda (Alcorcón y Córdoba) y en la 15/16 un Segunda (Mirandés) y un Segunda B (Cádiz), como en la 13/14 (Alcorcón y Racing). Le siguieron ediciones un poco más repartidas como la 12/13 (Las Palmas y Córdoba, de Segunda, y Eibar de Segunda B) y la 11/12 (Córdoba y Alcorcón como Segundas y Albacete y el heroico Mirandés, que llegó a semifinales, de Segunda B).

Pero las temporadas 10/11 y 08/09 dejaron a dos Segundas (Córdoba y Betis) y dos Segundas B (Poli Ejido y Real Unión), respectivamente, y recuerdan en el histórico que la Copa, en los últimos años, ha ido reduciendo cada vez más la presencia de modestos. En el horizonte, la posibilidad de que el torneo sea, al fin, a partido único hasta cuartos a partir del próximo curso. Algo para lo que, de momento, habrá que esperar.


Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 1

#1
08-12-2018 / 01:39
Common Sense
Puntuación 0

Su solo nombre ya es anacrónico!

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.