Deportes

El incendio de Gareth Bale en el vestuario del Real Madrid

  • El feo a Lucas Vázquez esconde el descontento del galés con su situación
  • La relación con el vestuario, mejorable: le duelen algunos comentarios
Foto: Getty.

El Real Madrid ganó con mucho sufrimiento y polémica ante el Levante en un partido liguero en el que Gareth Bale volvió a ser suplente. El de Cardiff, que partió desde el banquillo, no solo fue protagonista por el gol de penalti que supuso la victoria para los suyos, sino por los gestos en la celebración que evidencian que algo no anda bien con el '11'.

Porque Bale, que se vio de nuevo relegado a la suplencia en favor de Vinicius, marcó el tanto desde los once metros y, con un visible desplante, se quitó de en medio a un Lucas Vázquez que acudió a celebrar el gol con él. El gesto, de enfado, no pasó desapercibido. En la rueda de prensa posterior al encuentro, Santiago Solari, técnico madridista, quitaba hierro al asunto: "Lo que yo vi fue cómo jugó y estoy contento por ello, jugó con rabia cuando entró. Después, que celebren los goles como quieran (...) Bale estaba pletórico en el vestuario porque marcó".

Sin la vitola de titular desde que regresó de una nueva lesión muscular, Bale ya mostró en el Wanda Metropolitano una nueva señal de su enfado, haciendo un corte de mangas que ha sido objeto de una denuncia por parte de LaLiga al Comité de Competición.

Según la Cadena Ser, la evidente contrariedad del '11' no se debe solo a su suplencia. Al galés no le gustaron varios de los mensajes lanzados desde el vestuario sobre su persona. Fueron Courtois y Marcelo (el belga aseguró que le llaman "el golfista" por su afición al golf y el brasileño dijo que su compañero "solo habla inglés") los que hablaron del carácter de un Bale que siempre ha conformado un aparte en el cambiador blanco.

Fiel a una forma de ser reservada, con la barrera del idioma como hándicap añadido, los rumores de la escasa integración de Bale en el vestuario del Real Madrid han sido constantes desde que llegase al club en verano de 2013. Cinco años y medio después, la dinámica es parecida: fue el único que no acudió a la última cena de navidad, se fue del Santiago Bernabéu antes de que terminase (con derrota) el Real Madrid-Real Sociedad y en los dos últimos tantos anotados ha expresado con vehemencia con malestar. Algo pasa con Gareth Bale.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin