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Los nueve meses de gestación que han dado a luz el colapso total del Real Madrid

  • El club blanco pierde en una semana sus opciones en los tres torneos
  • Las problemas comenzaron con las marchas de Zidane y Cristiano Ronaldo
  • La entidad no actuó en un verano que requería reformas a varios niveles
Santiago Solari, durante el Real Madrid-Ajax. Foto: Getty.

A finales de octubre, en este diario se publicaba el artículo 'Los cinco meses que han sumido al Real Madrid en el caos'. Ahondaba en las causas que habían convertido al equipo blanco en un despropósito deportivo sin líderes que había obligado a un cambio en el banquillo. Cuatro meses después, la entidad madridista, tras nueve de gestación, ha dado a luz un fracaso absoluto que implica a todas sus esferas.

El paritorio fue un Santiago Bernabéu en el que el Ajax, con una goleada humillante, confirmó una semana trágica para el club: despedido de Copa y Champions, además de alejado a doce puntos en Liga, en su propio estadio, testigo de lo que, ahora sí, podría ser lo más cercano a un fin de ciclo después de la era de mayores éxitos continentales del rey de Europa. Tres 'Orejonas' consecutivas que dejan paso a un análisis que replica buena parte del modelo explicado en los últimos días de octubre. La pesada losa de la reforma del Santiago Bernabéu que ha acabado hundiendo la planificación del Real Madrid.

El mayor reproche que se le puede achacar al Real Madrid a nivel institucional es una inacción respecto a las marchas de sus dos líderes, Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo. Con un mes de diferencia, los artífices del milagro europeo blanco se despidieron de Concha Espina, lugar al que no llegó ningún sustituto de garantías en lo deportivo. Mariano, que apenas ha tenido protagonismo, llegó para cubrir a Benzema y Bale, que debían asumir galones. Courtois reforzaba un puesto que se mejoró, pero que aparentemente no entraba en la lista de prioridades, con un Keylor Navas garante de las tres últimas Champions. Álvaro Odriozola para dar refresco a Carvajal. Brahim para aumentar la nómina de mediapuntas en invierno. Vinicius, aislado en el Castilla con Julen Lopetegui, ha sido la unica rendija de optimismo blanca, pero el brasileño, con 18 primaveras, no ha podido soportar solo el peso de una nave como la madridista.

Se apostó por la confianza en un plantel que no ha respondido a las expectativas. Gareth Bale ha decepcionado un curso más, sin cumplir con las exigencias cinco años y medio después de su llegada. Karim Benzema no ha podido mantener el nivel en ataque, donde ha sentido cierta soledad por momentos. Otros futbolistas como Toni Kroos, Casemiro o Marcelo (que ha quedado fuera de las alineaciones) tampoco se salvan de la quema. La 'unidad B', que tanto supo exprimir Zidane, ha pasado desapercibida este curso. Isco, Asensio, Lucas Vázquez, Dani Ceballos, Nacho...han estado por debajo de lo esperado o, simplemente desaparecidos, no han actuado como recursos de valor.

La apuesta por la plantilla actual, explicada por las dificultades de pescar en un mercado inflado y con el contexto de las obras del Bernabéu, en las que buena parte del esfuerzo económico del club ya está dirigido, vino también acompañada de cierta indiferencia a la hora de acometer una reforma en una plantilla que, a pesar de haberse aferrado al comodín de la Champions, presentaba lagunas que se plasmaron en Liga y Copa en cursos anteriores. La defensa, debilitada tras la marcha de Pepe, no fue reforzada en su sector central. El ataque, retocado con Mariano, no tuvo mayores modificiaciones. El balance de mediapuntas, donde aparecen Isco, Asensio y Brahim, resulta exagerado si se atañe a las necesidades de una escuadra que este curso ha presentado en bastantes ocasiones un 4-3-3 que priorizaba los extremos.

El caos también se ha manifestado en el fútbol del equipo. Llegó Julen Lopetegui, que apostó por un fútbol más cercano a las sensibilidades de los jugadores, y su fórmula no tuvo éxito por la fragilidad en un ataque y una defensa no preparadas para el desafío que supone pelear por las tres competiciones. El cansancio generado por un año de Mundial en un grupo de jugadores que tuvo un año de temporada 17/18 también fue determinante. La decisión de la directiva fue la que, por lo general, se toma en los clubes de fútbol: disparar al pianista, llevarse por delante al entrenador.

Apareció Santiago Solari como hombre de la casa, pero el efecto de su aterrizaje fue limitado. Sin opciones de calado para el banquillo, el técnico del Castilla asumió los mandos. Agitó la plantilla con confianza en los jóvenes, dio importancia a Vinicius y Reguilón, sentó a Isco y Marcelo...pero los problemas no remitieron. El argentino no es Lopetegui: su apuesta es mucho más conservadora, alejada de las preferencias de muchos de sus jugadores, y su influencia en la plantilla, en lo deportivo, ha sido escasa. El plan de juego es hasta ahora desconocido o indefinido, no se percibe una hoja de ruta clara. El equipo, ramplón, se cae al menor empujón, concede ocasiones, sufre lo indecible para rentabilizar las que crea, y tiene serias dificultades para tener fases estables de dominio. En definitiva, no presenta las cualidades que se le piden a un tricampeón de la Champions.

Y, aunque las ausencias de Zidane y Cristiano sean determinantes, el problema parece estructural. Se ha llevado por delante a Lopetegui y a Solari porque ambos carecían de los recursos necesarios para armar a su escuadra. En una suerte de 'muerte anunciada', el Real Madrid ha llegado al colapso, cuyas señales se percibían, difuminadas por los triunfos en Europa, en contextos concretos. A principios de marzo, con tres meses de competición por delante, el equipo blanco está obligado a una reflexión profunda. Las proporciones del fracaso del curso 18/19 así lo exigen para una escuadra que no tolera la menor desviación de la senda del éxito.

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Comentarios 1

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KOKE
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En Contra

Si la directiva del Real Madrid piensa en fichar a Mourinho es que definitivamente la memoria la han perdido y están verdaderamente fuera de sí.

Si lo hacen dividiran de nuevo a la afición del Madrid y crearan, una vez mas, la repulsa de España hacía el club.

Su paso fué un fracaso y segundas partes nunca fueron buenas, sobre todo sabiendo que Mourinho ha caido ya en la mas pura inoperancia y es un entrenador que va de fracaso en fracaso.

Puntuación -1
#1