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Rafa Nadal doblega a Sam Querrey y tendrá un nuevo 'clásico' con Roger Federer en semifinales de Wimbledon

10/07/2019 - 20:08
  • El español vence por un claro 5-7, 2-6 y 2-6
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Foto: EFE.

Se viene el segundo 'clásico' del tenis en un Grand Slam en el curso 2019. Rafa Nadal, que ya se alzó victorioso en el de hace varias semanas en semifinales de Roland Garros, se verá de nuevo las caras en la misma ronda de Wimbledon con Roger Federer. El español, que juega en una hierba objeto de debate sobre su velocidad, sigue sumando buenísimas sensaciones en una superficie que no es, ni de largo, su preferida. Pero cuando el ganador de 18 grandes carbura, nada importa. Bien lo sabe Sam Querrey, vacunado en el duelo de cuartos por un incontestable 5-7, 2-6 y 2-6.

El cañonero estadounidense solo pudo llevarse la medalla de chocolate: romper el saque del español en un primer set que se le complicó en el tramo final cuando lo había encarrilado con una rotura en su segundo turno al resto. Querrey, que no brilla en los golpes largos pero sabe defenderse, tuvo en esos momentos (5-5) los más potentes de su partido, justo después de salvar cuatro bolas de break. Señal suficiente de que algo no iba bien.

De hecho, no tardó Nadal en responder al desafío de su rival con una nueva rotura que llegó en el momento clave, para un 5-7 que evitó un tiebreak que hubiese podido dar alas al de California. A partir de ese momento, Querrey no fue capaz de encontrar resquicios, se buscarle las cosquillas al español, sólido en el fondo de la pista, sufridos cuando la derecha del estadounidense lanzaba (eso sí, contados) proyectiles.

Antes y después, el partido enfrentó a un jugador (Nadal) que se expuso al reto de aprovechar las escasas oportunidades que un gran sacador da en sus servicios y a otro (Querrey) encomendado a sus primeros. Ahí pinchó Querrey, que con un 73% en sus saques iniciales entregó la llave de la victoria a Nadal.

Con la primera manga en el bolsillo, todo fue una autopista para Rafa. De manera idéntica, en ese segundo turno al resto, volvió a birlarle el servicio a Querrey, que ya pudo ver el mazo caer sobre su larga figura. Tuvo un momento de esperanza con dos bolas de break para empatar, pero Nadal salvó las dos y rompió de nuevo en blanco para, a continuación, llevarse su saque sin ceder un punto y poner el 2-6 y el segundo set.

El partido, para aquel entonces, ya estaba visto para sentencia. La tercera manga fue un paseo, con una rotura inicial de Nadal, que estuvo a punto de hacer un nuevo break en el segundo turno de resto y que, de hecho, consiguió en el tercero, prólogo de un nuevo 2-6. Un plácido camino hacia las séptimas semifinales de Nadal en Londres, una fase que repeite después de siete años de sequía.

Queda lejos ese verano de 2010 en el que, por última vez, Nadal sobrevivió hasta el final en el All England Club. Nueve años después, y con el temible Novak Djokovic en el otro lado del cuadro (ante un heroico Roberto Bautista), el de Manacor se enfrentará a su eterno enemigo en una semifinal que reivindicará a los rockeros de siempre porque, de momento, no llega nadie que los haga retirarse. Un puesto en la final del domingo...se jugará en la 'final' del viernes.


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