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Roger Federer da una clase a Rafa Nadal en la hierba y pasa a la final de Wimbledon

12/07/2019 - 20:54
  • El suizo doblega al español en cuatro sets (6-7, 6-1, 3-6, 4-6)
  • El de Basilea, superior al de Manacor en todas las facetas del juego
  • Aspira a ganar, ante Novak Djokovic, su noveno título en Londres
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Roger Federer celebra un punto conseguido ante Rafa Nadal. Foto: Reuters.

Roger Federer sigue empeñado en aumentar el número de capítulos gloriosos en Wimbledon. Este viernes, sobre la hierba de la central londinense, el tenista suizo se impuso a Rafa Nadal (6-7, 6-1, 3-6, 4-6) dando una auténtica exhibición de tenis y alcanzando su duodécima final en el torneo. Su objetivo no es baladí: igualar a Martina Navratilova como tenista más laureado en el 'grande' de mayor pedigrí de todo el circuito.

Ante Nadal, con el que tenía el balance 2-1 a favor (tres finales) en la capital inglesa, Federer recuperó sus mejores esencias, las que le han hecho rey en el All England Club. Superior en el grueso del partido, solo un apagón en el segundo set puso pimienta a un partido en el que a Nadal solo le quedó pelear hasta el último aliento, seña de identidad del español y motivo de satisfacción para el público de La Catedral.

Las cartas estuvieron boca arriba desde el primer momento. Al igual que en Roland Garros, Federer buscaba la rapidez, los puntos cortos...solo que, esta vez, ayudado por una pista que convenía más a sus objetivos, Nadal, por el contrario, buscaba peloteos largos, desgaste, su tradicional juego de cocción lenta. Paradójicamente, fue su gran labor con el servicio lo que equilibró las tornas.

Los contendientes tardaron en crearse problemas. No fue hasta el octavo juego del partido cuando llegó la primera bola de break, a favor de Federer. Nadal la neutralizó con la cabeza fría, consiguiendo alargar los puntos justo cuando más lo necesitaba. Después fue el suizo el que pasó apuros con un 30-30, esquivado con dos saques directos 'marca de la casa'. Pudo evitar el tiebreak forzando un 40-40, pero se impuso el trabajo de Nadal para llegar al desempate.

Ahí la clase de Federer fue determinante, levantando un 2-0 inicial y haciendo un parcial final de 0-5 para anotarse la primera manga con un 6-7 (3-7).

A la segunda manga salió un Nadal más agresivo que tuvo las dos primeras bolas de break del partido, salvadas por un Federer que respondió igual y se encontró con la negativa del español. En ese momento ocurrió algo con lo que nadie contaba: Federer desconectó en el cuarto juego y Nadal rompió en blanco y volvió a hacer un segundo break para empatar el partido. Un golpe breve, poco más de un cuarto de hora, que le dio el set por 6-1. 

Quizá con la idea de no repetir el error, Federer recuperó terreno blandiendo la derecha, aumentando un nivel la intensidad de los puntos y, curiosamente, rompiendo el servicio de Nadal en ese cuarto juego que le costó el set anterior. Quiso escabullirse el de Manacor y encontró tres bolas de break con el 1-3 en contra, pero la versión más combativa del suizo, peleando los puntos de lado a lado de la pista, frenó el intento de revolución del español, incapaz de contestar en los siguientes juegos. 3-6 para el helvético.

Fue el principio del fin para un Nadal al que Federer empezó a doblar el brazo. Controlando los juegos con la derecha, muy solvente en el revés, defendiéndose con mayor comodidad en el fondo de la pista y atacando con precisión en la red, el de Basilea despejó la ecuación ante un Nadal que, a pesar de mejorar sus porcentajes con el servicio no logró ajustar su tenis a la velocidad que impuso 'Sir Roger'.

'Rafa' cayó en su segundo turno de saque, con una rotura en el tercer juego (1-2), el primero del cuarto set en el que hubo bolas de break. No sería el único. Porque, experto con el marcador a favor, y excelso con el saque, Federer tuvo vía libre para sostener la ventaja sin apuros y cerrar el pase a la final y dejar el mítico tanteo entre ambos en un 24-16 todavía muy favorable para el mallorquín. Sin embargo, Nadal se negó a irse de Londres sin grandeza, llegando a neutralizar cuatro bolas de partido e incluso forzar una última de break. Desgraciadamente para él, el billete para el partido del domingo ya tenía nombre.

A punto de cumplir 38 años, y un año y medio después de su última final de Grand Slam (precisamente ganada a Nadal, en Australia) el maestro suizo opta a prolongar su reinado en los grandes. Otro aspirante, Novak Djokovic, intentará negárselo.


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