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El 11-S, la conspiración que no cesa

Juan Carlos Rodríguez
7:25 - 11/09/2009

El 11-S no se olvida. Ocho años después, está en primera línea de la actualidad informativa y sigue dando pié a multitud de nuevas teorías, más o menos conspirativas, que defienden que o bien el Gobierno Bush estuvo detrás o actuó a sabiendas con negligencia. De algún modo, parte de la fascinación contemporánea por las teorías de la conspiración tiene su origen en los atentados de 2001. Teorías, en cualquier caso, porque aún nadie las ha podido probar.

Aún así. Van Jones, consejero especial para "empleos verdes", empresa e innovación del presidente Barack Obama, presentó el pasado domingo su dimisión ante las presiones del Partido Republicano una vez que se conociera el apoyo que éste habría brindado a una organización que acusa al Gobierno del ex presidente George W. Bush de estar implicado en los atentados del 11 de septiembre, "un inside job".

La cuestión no se queda ahí. Ayer mismo, el actor Charlie Sheen hizo públicamente una petición al presidente de Estados Unidos para que realice una nueva investigación sobre las Torres Gemelas, en donde fallecieron 2.973 personas. Sheen apareció en un programa de radio y leyó una carta abierta a Obama en la que afirma que "la versión oficial de los hechos" es un "absoluto cuento de hadas" y "una obra de ficción" y ni siquiera una buena".

Como afirman los periodistas Eduardo Martín de Pozuelo y Xavier Mas de Xaxàs, "una fiebre conspiratoria se ha instalado en Europa y América. Miles de ciudadanos de ambos continentes devoran cuanta información llega a su alcance sobre la posibilidad de que los atentados ocurridos en Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001 no fueran obra del extremismo islámico sino parte de una conspiración interna sin precedentes".

Y ha sido con el 11-S y sus teorías de la conspiración en dónde internet ha impelido su gran revolución informativa, juzgando, examinando, exigiendo verdad, oyendo a todos los que han tenido algo que contar. Obras y decenas de webs desmenuzan hasta el más mínimo detalle el atentado contra las Torres Gemelas o contra el Pentágono.

Según Mas de Xaxàs y Martín de Pozuelo, "para decirnos que lo que vimos atónitos por televisión en septiembre de hace dos años fue la expresión de la mayor maquinación de todos los tiempos y que ya es conocida como Operation Pearl". En alusión, a Pearl Harbour, y la decisión del Gobierno Bush de crear una agresión que provocara una nueva guerra mundial por el control del petróleo, con la excusa del terrorismo internacional o islamita. Que vienen a ser, en resumen, la tesis cumbre de la conspiranoia.

"No somos conspiranóicos"

La cuestión de fondo es, en cualquier caso, que los defensores, por ejemplo, del conglomerado de asociaciones, organizaciones y simpatizantes del "Movimiento de la Verdad del 11-S", entre ellas 911truth.org, una de las más visibles en EE UU, niegan que estemos hablando de "conspiranoia". Sino de preguntas que ponen en duda las respuestas de la Administración Bush, cuyo mutismo y falta de transparencia acerca de los atentados llevó al The New York Times a compararlo, aún dos años después, con el Kremlin soviético.

Las tesis de la conspiración, afirma el catedrático de Historia Contemporánea Juan Avilés Farré, forman parte del folklore contemporáneo, pero no siempre son banales e inocuas. Se caracterizan por atribuir a una conspiración de agentes poderosos la ocultación de una verdad relevante y a veces logran gran aceptación. Su veracidad o falsedad debe ser probada en cada caso, aunque comúnmente el término se emplea sólo para aquellas que resultan injustificadas.

Según Avilés Farré, "el impacto emotivo que tienen los grandes atentados, como los del 11-S y el 11-M, favorece la aparición de tales teorías, que tienden a mermar la confianza pública en las instituciones. En ambos casos, sin embargo, las teorías que tratan de desmentir el resultado de la investigación oficial carecen de pruebas".

Pruebas de la autoría

En el caso del 11-S, ocho años después, pruebas son, precisamente, lo que piden los miles de defensores de la teoría alternativa de los atentados del World Trade Center y el Pentágono. Verdaderas pruebas que demuestren, precisamente, que fue Al Qaeda ni Bin Laden los verdaderos culpables. Desde la red, por ejemplo, se han dedicado a desmontar cada una de las que se han dado, oficialmente, por concluyentes.

La versión oficial sigue siendo que un grupo de 19 terroristas, dirigido por Mohamed Atta, un hombre de Al Qaeda, fue capaz de secuestrar cuatro aviones comerciales y estrellar dos contra las Torres Gemelas, uno contra el Pentágono y provocar el accidente del otro en un bosque de Pennsylvania cuando iba camino de Washington.

Y es la que se recoge en el informe de una comisión nacional de investigación, integrada por miembros de los dos grandes partidos, cuyos resultados han sido aceptados por los grandes medios de comunicación, aunque ello no ha impedido que se difundan teorías que la niegan. De algún u otro modo, más de cincuenta teorías de la conspiración, de distinto grado y credibilidad, navegan alrededor del 11-S.

A nivel internacional, el teórico de la conspiración que ha tenido más éxito ha sido el periodista francés Thierry Meyssan, creador de la Red Voltaire, quien ha vendido centenares de miles de ejemplares de su libro La gran impostura, traducido a más de 20 lenguas, en el que trata de probar que ningún avión se estrelló en el Pentágono.

Y tampoco faltan en los mismos EEUU teóricos de la conspiración que hayan puesto en cuestión la versión oficial. Entre ellos se encuentra el profesor de Filosofía James Fetzer, quien previamente se había ocupado de otro tema similar, el asesinato de J.F. Kennedy, y el profesor de teología David Ray Griffin. A ese grupo pertenecen también académicos como el profesor de Física Kevin Barrett y Steven Jones.

La argumentación de unos y otros, básicamente, se puede resumir en tres puntos siguiendo a Juan Avilés Farré:

1. Descartan, por motivos técnicos, que el hundimiento de las Torres Gemelas y los daños en el edificio del Pentágono se debieran al impacto de los aviones secuestrados. Por supuesto, no pueden negar que dos aviones se estrellaron contra las torres, pero afirman que su hundimiento se debió a explosivos situados en el interior de las mismas. En el caso de tercer edificio, el WTC 7, ni siquiera recibió un impacto de avión, peor se vino abajo igualmente.

2. Sostienen que los atentados favorecieron los planes de expansión imperial del Gobierno Bush, al constituir un "nuevo Pearl Harbor" que permitió justificar el aumento del gasto en defensa y los ataques contra Afganistán e Irak. Y la "guerra del petróleo" en beneficio de miembros de la administración republicana.

3. Argumentan que, puesto que el Gobierno de Bush se ha esforzado en que se aceptara una versión de los hechos que ellos consideran falsa, incluido el avión que chocó contra El Pentágono, y puesto que se ha beneficiado de lo ocurrido, es probable que miembros del Gobierno estuvieran implicados de alguna manera en los atentados, o al menos estuvieran informados previamente y no trataran de impedirlo.

Investigaciones paralelas

Fetzer, que lidera una asociación de profesores universitarios denominados 'Scholars for 9/11 Truth' (www.scholarsfor911truth.org), sostiene que su grupo ha detectado más de doce irregularidades en la versión del gobierno. Por ejemplo, El gobierno sostiene, por ejemplo, que el fuego generado por los aviones, fue ?más que suficiente? para que las Torres Gemelas se vinieran abajo.

Los "scholars" afirman que el punto de fundición del acero son 1.538 grados centígrados, 538 grados más que el fuego generado por el combustible de los aviones, por lo que "esos incendios no pueden haber hecho que se derritiese el acero, lo que implica que el acero fundido no hizo que se cayeran las Torres".

Jones llegó, por su parte, a la conclusión de que la presencia de metal fundido en el lugar de las Torres Gemelas demuestra la existencia de termita, una mezcla de óxido de hierro en polvo y aluminio capaz de generar temperaturas de más de 2.000 grados centígrados. La termita se emplea para soldar ciertos metales y también como relleno de bombas incendiarias. Y en el WTC se encontraron restos de ella.

Físicos y arquitectos, por ejemplo, no acaban por ponerse de acuerdo de cómo fue posible la "caída libre", la "simetría perfecta" y la "pulverización" de los tres rascacielos. Era la primera vez en la historia que un edificio "y más tres" con estructura de acero se derrumba por un incendio.

El arquitecto Richard Gage, que encabeza la asociación A&E for the 911 Truth (Ingenieros y arquitectos por la verdad del 11 de septiembre), por ejemplo, exhibe un exhaustivo análisis técnico sobre la destrucción de los tres edificios, arruina la versión oficial que ofreció el gobierno estadounidense y piden una nueva investigación sobre los hechos acontecidos, pero esta vez, "sin obviar pruebas irrefutables aportadas por testigos presenciales, científicos y profesionales de la construcción".

Como señala Mas de Xaxàs, además habría que contar con otro aspecto: "Un análisis de las teorías conspirativas muestra que una parte sustancial del asunto gira en torno a los aviones secuestrados por los comandos de Al Qaeda. Básicamente o se niega que los que se estrellaron fueran los mismos que secuestraron aquella mañana "de modo que habría habido una sustitución de aeronaves" o se afirma que hubo explosivos y misiles militares en la causa".

"Soñando la guerra"

Con conspiración o sin ella, judeomasónica, de la CIA o extraterrestre, en toda esta la compleja historia del 11-S es cierto que hay de incertidumbres y explicaciones oficiales que no tienen sentido, por mucho que hasta Noam Chomsky se las haya tragado (o eso dice). Quien no lo ha hecho es Gore Vidal. Y lo ha escrito en dos libros de investigación: "Soñando la guerra", que en su versión norteamericana tiene como subtítulo: "Blood for oil and the Cheney-Bush junta" ('Sangre por petróleo y la camarilla Cheney-Bush'), y "Guerra perpetua por paz perpetua".

Y afirma, por ejemplo, acerca de las guerras desatadas a raíz del atentado en Afganistán e Irak: "Bush padre estuvo en el grupo petrolero Carlyle; Bush hijo, en Harkins Oil; el vicepresidente Cheney, en Halliburton Oil; Gale Norton, la secretaria de Interior, también está vinculada al petróleo; Condoleezza Rice tiene relación con Exxon y Texaco, y el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, fue un hombre de la petrolera Occidental [?] No voy a decir que hay una conspiración. Yo no creo en conspiraciones. Pero, ¿me van a decir que es una coincidencia que estuvieran al frente de EE.UU. y que hayamos ido por el petróleo de Iraq??.

Sigamos con Gore Vidal y "Soñando la guerra". Ahí explica con detalle, y documentos oficiales, cómo "durante una hora y veinte minutos después de producidos los secuestros no pasó nada y luego enviaron un par de aviones cuando ya era todo inútil. Eso me llamó la atención. No llegaría al extremo de calificar la situación de conspiración. ¿Conspiración de quién? ¿Por qué no intervinieron?".

Para el novelista, "nunca se investigó realmente nada, a pesar de que se trataba del golpe más grande que habían sufrido EE.UU. en su historia, más grave incluso que Pearl Harbor. Hay muchas cosas turbias al respecto". Por ejemplo, según afirma, entre los servicios secretos paquistaníes y norteamericanos que, a su juicio, demuestra que se pagó 100.000 dólares a Mohammed Atta, uno de los terroristas de las Torres Gemelas, precisamente cuyo pasaporte "otro argumento de la teoría de la conspiración" se encontró entre los restos.

La rama alemana

Mohamed Atta conduce también a Alemania, país en el que el terrorista se entrenó durante años y organizó una de las células que participó en el 11-S. Y Alemania se ha convertido durante todos este tiempo en uno de los focos de las teorías de la conspiración acerca de los atentados, algunas más creíbles que otras.

Andreas von Bülow, por ejemplo, un ex ministro federal durante el Gobierno de Helmut Schmidt y ex secretario de Estado de Defensa, considerado entonces como una de las grandes esperanzas del SPD, ha vendido miles de ejemplares de su libro "La CIA y el 11 de septiembre. El terror internacional y el rol de los servicios secretos". Bülow afirma que es imposible que la CIA no estuviera al corriente de los planes terroristas, pero insinúa que el Mossad, el servicio secreto israelí, también estuvo implicado en los ataques a las Torres Gemelas para provocar una represalia mundial de Washington contra los enemigos del estado judío, como sucedió con Irak.

El periodista Gerhard Wisnewski concluyó que el Pentágono fue atacado por misiles disparados por el Ejército norteamericano y no por el avión piloteado por terroristas. En su libro "Operación 9/11. Ataque contra el mundo", también cree que ningún avión se estrelló en Pensilvania. No hubo vuelo 93.

Otro periodista, Mathias Bröckers lleva vendidos más de 100.000 ejemplares de su libro "Hechos, falsificaciones y las terribles pruebas del 11.9", donde desarrolla la teoría más espectacular. El autor intelectual del acto terrorista que conmovió al mundo hace dos años, no es otro que George W. Bush, quien promovió el atentado para asumir el rol de líder global y someter al mundo al imperio americano.

Cada una de ellas, han recreados caminos de ida y vuelta desde y hacia los Estados Unidos. En las que, del mismo modo, gozan de distinto eco. Más que irracionales, las teorías conspirativas buscan, precisamente, racionalizar, explicar, determinados hechos irracionales. Eso es lo que trató de demostrar "Fahrenheit 9/11", el documental de Michael Moore: que resaltó básicamente las conexiones entre el ex presidente Bush (padre) y la familia Bin Laden, sugiriendo que los ataques del 11 de septiembre beneficiaban económicamente a las dos familias, además de a la Familia Real saudí, el nexo de conexión entre ambos.

Sobre todo, a través de Carlyle Group. Es lo que exploraba el libro de Dan Briody, "The Iron Triangle: Inside the Secret World of the Carlyle Group". De ese grupo empresarial no sólo eran accionistas el ex presidente Bush (padre), sino también John Mayor o la familia Bin Laden, que la abandonó un mes después del 11-S. La realidad, según Briody, es que es uno de los conglomerados empresariales que se ha hecho de oro con la "guerra contra el terrorismo".

Informes oficiales

En cualquier caso, el mismo informe del Congreso sobre el 11-S demuestra que la CIA, el FBI y la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) cometieron fallos reiterados en el intercambio de información, que impidió que fueran detectados los abundantes indicios de los preparativos de los atentados. "Desde 1998 y hasta el verano de 2001, los organismos de espionaje recibieron un flujo modesto, pero relativamente continuo de informes que indicaban la posibilidad de que se produjeran ataques terroristas dentro de Estados Unidos", afirma el informe, elaborado por un comité conjunto de inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes.

Y he aquí, el inicio de otra serie de teorías que apuntan, y en el juicio salieron a la luz, de que, al menos, la Administración Bush conocía los preparativos del atentado y lo permitió por el "rendimiento" político y económico que podrían conseguir con él mismo. El mismo informe es claro y directo: "La comunidad de inteligencia desaprovechó oportunidades para desarticular el complot del 11-S, negando la entrada o deteniendo a los futuros secuestradores o, por lo menos, tratando de descubrir la conspiración por medio de vigilancia e investigación dentro de EEUU". "La pregunta es si eso se provocó a propósito"

El Gobierno de Estados Unidos, obligado por una resolución judicial hace tres años, hizo públicas dos grabaciones de vídeo sobre el momento en que el avión de American Airlines, el fatídico vuelo 77, se estrelló contra el Pentágono en la mañana del 11 de septiembre del 2001. Aún así, ese atentado es puesto en duda por muchas de las teorías de la conspiración entorno al 11-S.

¿Ataque al Pentágono?

El ataque contra el Pentágono -que tuvo lugar después de que los dos primeros aviones secuestrados impactaran contra las Torres Gemelas, en Nueva York- segó la vida de 184 personas, entre ellas 53 pasajeros y seis miembros de la tripulación del Boeing 757, y 125 empleados, civiles y militares, en el interior de la sede del Departamento de Defensa. Poco después se estrelló en un campo de Pennsylvania el vuelo 93 de la compañía United, después de que los pasajeros, alertados por lo que había ocurrido en Nueva York, se amotinaran a bordo. Aquel cuarto avión tenía como destino el Capitolio o la Casa Blanca

En el Pentágono no se estrelló ningún B-757, según Thierry Meyssan. ?Para causar los mayores estragos, advierte Meyssan" el Boeing debería haberse estrellado contra el techo del Pentágono. [...] En cambio, los terroristas prefirieron estrellarse contra una fachada, aunque su altura fuese sólo de 24m. El avión se acercó repentinamente al suelo, como para aterrizar. Manteniéndose en posición horizontal, descendió casi a la vertical, sin dañar las farolas de la autopista que bordea el aparcamiento del Pentágono, ni siquiera rozándolas [...]".

Y sigue: "Sólo una luz del aparcamiento quedó seccionada. El Boeing chocó contra la fachada del edificio a la altura de la planta baja y la primera planta. Todo sin dañar el magnífico césped del primer plano, ni el muro, ni el aparcamiento, ni el helipuerto [...] A pesar de su peso (un centenar de toneladas) y de su velocidad (entre 400 y 700 km/h), el avión sólo destruyó el primer anillo de la construcción".

Además, el avión, de 47 m. de largo, penetró en el edificio 15 m. y luego se desintegró casi en su totalidad, de manera que los 34 m. que deberían sobresalir de la fachada después del impacto no aparecen en ninguna imagen, ni desclasificada, ni inclasificable. Todo esto ocurrió después de que el boeing efectuara un giro de 180º a casi 700 Km/h. Imposible para un avión comercial, lo diga o no Meyssan y su Red Voltaire. Son muchas las versiones que defienden que el vuelo 77 fue derribado en vuelo y que la explosión del Pentágono fue debida a un misil del propio Ejército norteamericano.

¿Hasta qué punto han calado en el público estas teorías? En EEUU las dudas de los ciudadanos se han centrado en la cuestión de si el Gobierno había tenido información previa sobre el proyecto terrorista. Una sorprendente encuesta de Zogby International en agosto de 2004 mostró que casi la mitad de los residentes en Nueva York creían que el Gobierno sí disponía de esa información. Y, en el resto de EE UU, cuatro de cada diez ciudadanos norteamericanos piensa que su Gobierno estuvo detrás.

Pero lo más inquietante resulta la opinión de los musulmanes. De acuerdo con una encuesta del Pew Research Center, en el año 2006 más de la mitad de los indonesios, los egipcios, los turcos, los jordanos y los musulmanes británicos negaban que los atentados del 11-S hubieran sido perpetrados por musulmanes. En el caso de los musulmanes españoles, lo negaban el 35%, mientras que el 33% lo creía cierto. Un año después, la misma empresa encuestó a los musulmanes de EEUU, con el resultado de que el 40% creía que los terroristas habían sido musulmanes y el 28% lo negaba, porcentaje este último que se elevaba al 38% entre los más jóvenes y al 46% entre los más religiosos.

Las versiones españolas

También se han publicado diversos libros de autores españoles sobre la "conspiración" del 11-S, como "La sospecha: el complot que amenaza la sociedad actual" (Belacqua), de Isabel Pisano; "11-S. Historia de una infamia: las mentiras de la versión oficial" (Corona Borealis), de Bruno Cardeñosa, y "Jefe Atta: el secreto de la Casa Blanca" (Plaza & Janés), de Pilar Urbano. Aunque la mayor aportación quizás sea periodística. Mas de Xaxàs y Martín de Pozuelo han publicado una serie de reportajes en "La Vanguardia" interrogándose acerca de dos misteriosas manchas que aparecen en el fuselaje de, al menos, uno de los dos aviones que se estrallaron en el WTC.

Según las imágenes es el que se dirigió a la Torre Sur. Tras estudiar varios fotogramas, y someterlos a un análisis digital de detección de contornos elaborado en la Escola Universitària Politècnica de Mataró, llegaron a la conclusión de que lo que se ve sobre el avión son formas o volúmenes y no reflejos, lo que podría sugerir que el aparato llevaba adosado al impactar algún ingenio desconocido, cuya naturaleza obviamente entra de lleno en el terreno de las hipótesis.

"Una posibilidad es que, pese a los análisis, las formas en cuestión se deban a un fenómeno óptico. La otra es que los terroristas hubieran añadido algo al avión para incrementar su efecto destructivo". Esto significa, entre otras cosas, que los kamikazes habrían necesitado ayuda exterior, al menos, en el aeropuerto de Logan, de Boston. En la red rápidamente se bautizó a este avión, el segundo en impactar, como "el avión preñado" en referencia a las extrañas protuberancias que se aprecian sobre su fuselaje.

Ayer mismo, el propio Charlie Sheen venía a afirmar que basta investigar objetivamente para, al menos, descubrir que la investigación oficial de los hechos sucedidos el 11-S es negligente y que oculta una serie de intereses políticos que escalan a lo más alto de la elite mundial.. Paradójicamente este es un tema que irrita a la izquierda estadounidense.

Por ejemplo, en su análisis sobre la decadencia de la izquierda en Estados Unidos, Alexander Cockburn dice que "el conspiracionismo del 11-S" ha invadido este movimiento, adormeciendo al público y alejándolo de sus filas.

Mas de Xaxàs y Martín de Pozuelo citan a Rudolf Stoeber, profesor de Comunicación de la Universidad de Bamberg, en Alemania, para explicar el interés mediático que ha despertado el 11-S, incluida sus múltiples variaciones de la Teoría de la Consporación: "El 11-S es un hecho totalmente irracional mientras que los humanos necesitamos y buscamos a todo una respuesta racional".

Comentarios 34

#25
11-09-2009 / 12:02
Guillermo
Puntuación 1

Si lo sacas fuera del resto del texto si parece que es el acero. Si lo vuelves a poner lo que arde es el edfificio. Tu mismo. El que sabe leer lo lee todo.

#26
11-09-2009 / 12:17
Maria
Puntuación 1

Han pasado ocho años y parece que fué ayer, nunca olvidaremos esa tragedia por años que pasen.Descansen en paz las víctimas.

#27
11-09-2009 / 12:33
Cefe
Puntuación 2

Detecto muchas incongruencias en la versión oficial de 11-S, aunque, evidentemente, no tengo que ni la información ni los conocimientos técnicos para buscar otra interpretación de los hechos. Quiero destacar estos hechos en la Historia del Tio Sam.

1. En 1846, la anexión de Texas, al parecer, violando los términos del tratado de Independencia de México de diez años antes, forzó la declaración de Guerra de México a los USA con el resultado conocido: México pierte la mitad de su territorio, y EEUU accede al Pacífico facilmente.

2. En 1898, el "Maine", en el puerto de la Habana explota. Se culpa de ello a España. Resultado: la guerra contra España, y el tratado de Paris, por el que España desaparece del escenario internacional para dejar su sitio a los USA.

3. En 1915 el "Lusitania" gran buque de lujo inglés requisado por el Almirantazgo Británico, procedente de NY, fue hundido cerca de las costas de Irlanda. Solo una pequeña parte de las casi 2000 personas muertas era estadounidense. Alemania había advertido en Nueva York que ese navío de lujo, debido a la carga real que llevaba, era un objetivo militar, por lo que, los que se embarcasen en él debían asumir el riesgo (solo un períodico publicó el comunicado alemán). en 1917, los USA entraron en la Guerra jugando un rol principal en la victoria aliada en Francia. Los USA elevan su posición en la escena internacional.

4. En 1941 se produce el ataque japonés a Pearl Harbour (Hawai) donde gran parte de la flota del Pacífico americana es destruída o dañada. El gobierno americano pretendió ignorar ese ataque, pero lo cierto es que el código secreto japonés había sido develado por los servicios secretos americanos; la declaración de guerra --de la que se dice que por razones de horario se produjo después del ataque-- había sido conocida por Roosevelt bastantes horas antes de producirse en tiempo real y no advirtió del ataque a los que los iban a sufrir, ni ordenó preparativos defensivos adecuados.

5. En 2001 un grupo de fundamentalistas islámicos destroza el WTC y algo del Pentágono ¿para qué? Para que los USA justifiquen su instalación en el Centro de Asia -al Oeste de China- y en un área clave: el Golfo Pérsico.

Como se ve, hay una larga tradición de ciertas tecnologías sociales para encandilar-manipular a las masas en la corta historia de ese país, saber-hacer que quizás forme parte del inconsciente colectivo de ese joven estado, que le ha permitido convertirse en la Roma de hoy y que no puede, logicamente, admitir a ningún Cartago en la escena mundial.

#28
11-09-2009 / 15:45
Alfil
Puntuación 1

Es la misma acción que realizo Rusia para declarar la guerra e invadir y ocupar Chechenia. Volaron edificios civiles y acuso a los terroristas chechenos. Antes de una invasión debemos ser agredidos o fingir que lo somos para justificarnos ante nuestros ciudadanos y el Mundo. No podemos declarar una guerra a nadie solo por el hecho de que queremos sus materias primas o su territorio quedando como piratas que solo saquean e imponen sus leyes. Alguien piensa que unos cabras de las montañas que viven en cuevas y solo leen su biblia, son capaces de desarrollar semejante atentado??

Si hasta el incidente de Tonkin por el cual invadieron Vietnam fue un montaje, dicho por ellos mismos. Alguien se cree que no desarrollaran algún virus que acabe con media población? Llevan años acostumbrándonos a noticias de epidemias terribles, que si el Sida, Gripe aviaria, Gripe del cerdo ahora.. y cuando lo consideren conveniente crearan un virus que mate la mitad de la población mundial y habrán solucionado de golpe el cambio climático, la escasez de materias primas, los cientos de millones de parados, el pago de pensiones a una gran mayoría de ancianos improductivos,,,,,,,,,

#29
11-09-2009 / 16:58
mark
Puntuación 1

Estoy con cinco (5) ademas del caso del maine y de Pearl Harbour, hay que recordar la picaresca de los primeros colonos disfranzandose de indios para abordar los barcos ingleses como preludio de la guerra de independencia. Asi mismo la relación sospechosa de la muerte de JFK y la guerra de Vietnam.

La historia se repite, asi que oficialmente EEUU nunca inicio una guerra.

Como no creo en las coincidencias, cuand vi en "directo" (que casualidad) el 11S en la TV, yo ya supe que se preparaba un conflicto armado en algún lugar del planeta.

#30
11-09-2009 / 17:51
lo se todo
Puntuación 2

Lo sabian desde hacia tiempo,por esta razon el dia que ocurrio casi no habia nadie.El problema era ¿como derribar dos aviones volando sobre la ciudad?

Bush el asesino ya lo sabia y se lo busco haciendo la guerra para enriquecerse el cerdo.

#31
11-09-2009 / 23:43
Marcos
Puntuación 2

Para Francisco (Cádiz): Por Afganistán tenía que pasar un oleoducto muy importante, mira que es casualidad que el presidente "puesto" en Afganistán sea un antiguo directivo de la multinacional que quería construir el oleoducto.

Para todos: No es una ni dos, sino cientos de cosas que no cuadran en la versión oficial. Yo no sé lo que pasó, pero me hago preguntas sobre la imposible pericia de los pilotos suicidas, sobre pasaportes salvados de la quema y encontrados milagrosamente entre miles de toneladas de escombros, sobre un edificio que se derrumba sin impacto de avión y en el que casualmente había una oficina federal que estaba investigando ciertos movimientos económicos y cuya documentación quedó destruida, sobre supuestos autores que se supone murieron en los aviones y luego conceden entrevistas en el norte de África,sobre cazas militares que avanzan a velocidades muy lentas llegando tarde al segundo impacto, que a mayor velocidad sí hubieran evitado, sobre aviones inexistentes impactando en el Pentágono (hasta Pilar Urbano dice en su libro que no fue un avión), sobre vibraciones sísmicas registradas justo antes del derrumbe (recordemos que ya hubo otro intento de ataque a las torres gemelas poniendo explosivos en sus sótanos).

Investigad sobre quién era el jefe de seguridad de las torres, las circunstancias de su muerte en las torres ese día, a qué se dedicaba antes y por qué dimitió de su anterior cargo (y cómo es que se alojó en el mismo hotel de Barcelona y en las mismas fechas en las que dicho hotel también tuvo como inquilino a Mohammed Atta).

Hay mucha tela que cortar y la historia lo demostrará.

#32
13-12-2009 / 18:56
Esteban
Puntuación 0

"La sociedad atomizada es caldo de cultivo de teorías conspirativas"

Esas teorías no me merecen respeto, pero me llueven las cartas sobre el tema. No es sólo un movimiento importante sino un movimiento fanático. Es casi una modalidad de fanatismo religioso.

Habría que hacerse algunas preguntas. Una es la de las pruebas materiales. Hay casualidades inexplicables, relatos personales, etcétera, que no llevan a ninguna parte. Se encuentran en todo acontecimiento mundial complejo. Con respecto a las pruebas materiales, ¿puede uno convertirse en ingeniero mecánico y de obras públicas altamente cualificado, así como en experto en la estructura de edificios, con solo navegar unas horas en internet? Si uno de verdad cree en estas pruebas, hay un procedimiento muy sencillo: acudir a los especialistas que las puedan evaluar. Puede que algunos de ellos sea físico, pero, por lo que sé, nadie ha querido entregar un artículo a un revista especializada seria sometida a la crítica de la comunidad científica. Aparte de eso, uno puede dirigirse a los departamentos de ingeniería mecánica y obras públicas. Puede que los adeptos del "movimiento del 11 de setiembre" piensen que están todos involucrados. Si la conspiración está tan extendida mejor olvidarse del asunto. Esta gente dice que tiene miedo. No hay nada que temer. Es una de las posiciones más seguras entre las que son críticas con el poder como sabe todo el que tiene experiencia en estos asuntos. De hecho, los centros de poder

La teoría carece de toda credibilidad. Si hubiese algo de verdad en las hipótesis del 11/S, tendría que haberse organizado una conspiración fabulosa que implicase a las líneas aéreas y a los medios de comunicación y en la que se hubiesen trucado los aviones, etcétera. Muchos cargos en el gobierno habrían tenido que saberlo. Es imposible llevarlo a cabo. Ni siquiera una dictadura podría hacerlo. Es una operación muy arriesgada. Las posibilidades de una filtración serían altísimas. Se sabría en poquísimo tiempo. Si se produjese la mínima filtración, los culpables acabarían frente al pelotón de fusilamiento y el Partido Republicano dejaría de existir. ¿Y qué ganarían con todo esto? Un pretexto para hacer algo que de todos modos iban a hacer y para lo cual podían haber encontrado perfectamente otro pretexto.

Hay gente a la que no le gusta lo que está ocurriendo, que ha pasado grandes penalidades, que no confía en nada; gente que detesta lo que está ocurriendo pero no encuentra ninguna vía de acción. Por eso, se agarran a algo. E internet puede ser contraproducente. Es enormemente útil para obtener información para el activismo, para todo tipo de cosas. Pero tiene un inconveniente. Alguien puede proponer una teoría en un blog y aunque carezca de fundamento, la leen cinco personas más y enseguida empieza a crecer exponencialmente hasta convertirse en un fenómeno de masas que se alimenta a sí mismo. Hay varios movimientos semejantes. El del 11/S es uno de ellos, pero hay muchos más. Una sociedad atomizada y politizada es un caldo de cultivo.

Estoy segurísimo que en Washington se están frotando las manos. Hace un par de años cayó en mi poder una documento del Pentágono sobre procedimientos de desclasificación. Proponía, entre otras cosas, que el gobierno desclasificase periódicamente información sobre el asesinato de Kennedy. El objetivo es que la gente se dedique a indagar si a Kennedy lo mató o no la mafia para que los activistas, en lugar de investigar problemas reales y organizarse, pierdan el tiempo cazando gamusinos. No me sorprendería que dentro de 30 años termine descubriéndose en el archivo de documentos desclasificados que el movimiento del 11 de setiembre fue promovido por el gobierno.

Noam Chomsky...

YA DEJENSE DE CONSPIRANOIDES...

#33
13-12-2009 / 19:41
Esteban
Puntuación 0

Quien quiera crear una teoría conspirativa capaz de crecer una vez difundida deberá tener en cuenta lo siguiente:

Un sentimiento de anomia (confusión respecto de la sociedad y autoridad) alimenta las creencias en teorías de conspiración, de manera que elija una mala organización grande de cualquier tipo; el gobierno y las grandes empresas son ideales.

Como condimento extra identifique su historia con alguna sociedad oscura y secreta y cuanto más oscura mejor.

Necesitará un acontecimiento contemporáneo importante para entretejer con su historia.

Construya su teoría conspirativa a partir de información cuidadosamente seleccionada que se pueda entretejer para lograr una historia convincente.

Cree incertidumbre: cuestione las evidencias existentes o encuentre nuevas que contradigan la historia oficial.

Amplíe el círculo de conspiradores para incluir a los que cuestionan su posición "¡Ellos niegan la verdad, también deben estar involucrados!"

YA NI LUCHEN CONTRA MOLINOS DE VIENTO... EL ENEMIGO ES EL MISMO, EL GRAN CAPITAL, LOS EMPRESARIOS ESPECULADORES, ETC.

#34
10-02-2011 / 00:46
andres
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el gobierno es el que maneja los hilos de todo, para tenernos controlados y esclavizados, el 11s y muchos atentados terroristas son obra de intereses economicos y para privarnos de libertades, y lo malo es que nadie hace nada para pararles los pies a estos sin verguenzas asesinos que hacen lo que quieren con nuestras vidas, que estan corrompidos de tanto dinero y poder y cada vez quieren mas, nose como pueden dormir por las noches despues de haberles quitado la vida a tanta gente, unamonos toda la humanidad y abandonemos el sistema monetario este que es nuestra esclavitud, aprovechemos nuestro recursos y compartamoslo entre todos