Estados Unidos

California crea un asilo para los sin techo en un aparcamiento

La última tendencia en EEUU es crear asilos para los sin techo en aparcamientos. Muchas de las personas que han perdido sus casas o sus trabajos, prefieren vivir en un coche aparcado que en la calle. Para ello, California ha lanzado un programa de ayuda para crear una red de estacionamientos para que los sin techo puedan pasar sus noches en coches.

Cada noche en un próspero balneario de California, Barbara Harvey alimenta a sus dos perros, Phoebe y Ranger, supervisa su paseo y se acuesta en su Honda blanco en un estacionamiento reservado a las personas que a falta de casa viven en un vehículo.

Esta mujer de 66 años, madre de tres hijos, radicada en Santa Bárbara -una ciudad exclusiva a 165 kilómetros al norte de Los Ángeles-, se arropa cada anochecer con una manta al lado de sus dos amados golden retrievers en el interior de su Honda CR-V. "La mayor parte del tiempo duermo bien", afirma Harvey. "Pero es muy estrecho y mis perros son grandes. El CR-V no fue diseñado para que la gente durmiera adentro", agregó.

Este no era de ninguna manera el sueño de Harvey para su vejez. Hasta hace poco tiempo, alquilaba un apartamento con un jardín repleto de rosas y un aroma a jazmín abrumador.

Pero cuando perdió su último trabajo, por el cual ganaba 37.000 dólares al año -un sueldo bajo en Estados Unidos-, se encontró sin un centavo en el bolsillo en este balneario donde el precio medio de una casa alcanza el millón de dólares.

Es así como el 'hogar' de Harvey para pernoctar es el estacionamiento del sitio histórico conocido como la Misión de Santa Bárbara, uno de los 12 lotes alrededor de la ciudad que forma parte de los lugares seguros para quedarse en los automóviles bajo el auspicio del programa sin fines de lucro del grupo New Beginnings (Nuevo Comienzo).

No es la excepción

Según Michael Stoops, director ejecutivo de la Coalición Nacional para Los Sin Techo, la experiencia de Harvey no es una excepción. "Hemos recibido informes desde diferentes agencias e individuos de que esto se está convirtiendo en algo más común", añadió Stoops.

"Definitivamente es una tendencia". "Para las personas que pierden sus casas o sus trabajos su peor pesadilla es terminar viviendo en las calles, literalmente sin techo. Por lo tanto, para muchos es preferible vivir en sus vehículos".

En Santa Bárbara, la clase media tradicional casi ha desaparecido debido al alza de los precios de las propiedades, afirmó Gary Linker, director ejecutivo de New Beginnings, aunque aclaró que no se trata de una epidemia en la clase media que llevará a las familias a la calle.

New Beginnings se trazó vomo objetivo ayudar a la gente que está viviendo en sus automóviles, como Harvey, organizando una red de asilos en estacionamientos para pasar la noche, la mayoría de ellos en las iglesias o en sitios de la administración de la ciudad.

La crisis inmobiliaria

"Yo no usaría la palabra 'muchos' pero hay unos cuantos de la clase media" sin techo en estos momentos, añadió Linker mencionando las presiones económicas y la actual crisis inmobiliaria en Estados Unidos como detonantes de esta situación.

"Estamos viendo más gente, que yo no llamaría clásica clase media, sino más correctamente clase media-baja, que se está enfrentando a (las realidades) de personas que son crónicamente sin techo", indicó Linker.

New Beginnings ha recibido una lluvia de donaciones desde todas partes de Estados Unidos como resultado del publicitado caso de Harvey, lo cual quizás puso en evidencia que su historia toca los nervios de la sociedad norteamericana en estos momentos difíciles para cualquier familia. "Ella podría ser cualquiera en este país que está a punto de perder su casa, eso afecta a la gente", subrayó Linker.

La red de aparcamientos

New Beginnings manjea 12 aparcamientos en Santa Bárbara, en los cuales están registrados por ahora 55 vehículos. En estos estacionamientos, el perfil de las personas varía: "Hay personas minusválidas, enfermos mentales, veteranos de guerra", contó Linker tras especificar que la mitad de estas personas trabajan, lo cual es sorprendente. "Tenemos electricistas, fontaneros, conductores de buses. Incluso, tenemos el caso de una mujer que no tenía nada y ahora es vigilante en un supermercado", precisó Linker.

Guy Trevor, un arquitecto británico de 53 años, dedicado al diseño de interiores, perdió su casa y su trabajo en la crisis inmobiliaria. Este hombre contó que pasó tres meses viviendo en su camioneta antes de encontrar el programa de asilo en estacionamientos. "La diferencia real es que dejas de andar de un lado a otro. Uno se siente seguro y es bueno sentirse seguro", añadió.

El ex ingeniero informático Jess Jessop, de 54 años, vivió con sus hijos en un autobús escolar acondicionado los últimos cuatro años, de los cuales ha pasado tres en Santa Bárbara. "Este programa de los estacionamientos me salvó la vida", dijo.

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