Elecciones Generales 26J

El exilio de Villalobos, el hijo de la exdiputada y el autógrafo de Sofía

  • La Sesión Constitutiva de la legislatura fue larga, aburrida y previsible
Viñeta: Napi

Nada que ver con lo de hace seis meses. Ni el niño de Bescansa, ni las charangas de Compromís, ni los abrazos y besos de Pablo Iglesias... La Sesión Constitutiva de la XII Legislatura fue larga, aburrida y previsible. Así transcurrió la Sesión Constitutiva del Congreso.

Tanto que ni siquiera había lleno en las tribunas, especialmente en la de invitados donde las caras mediáticas brillaban por su ausencia. Tan sólo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, su homólogo de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, el ex de Extremadura, José Antonio Monago, el marido de Ana Pastor, José Benito Suárez, la pareja de Albert Rivera, Beatriz Tajuelo y poco más.

Si hasta los diputados eran los mismos que en enero, o casi. Sólo 48 caras nuevas, y algunas de ellas de rentrée, frente a los más dos centenares que hubo entonces. Todo normal para una legislatura que todos deseamos, y España necesita, que vuelva a ser normal. Y eso que, en los preámbulos, Rajoy quiso ponerle un poco de chispa al ambiente y nos sorprendió dándole el boleto a Celia Villalobos, y dejándola fuera de la Mesa del Congreso después de 13 años subida en el estrado.

Una decisión que la cesante aparentaba admitir con fair play y compañerismo, aunque la procesión iba por dentro. Ni una sola vez se dignó a saludar, y ni siquiera a mirar, en todas y cada una de las veces que subía o bajaba al gallinero donde quedó ubicada.

Todo lo contrario, por cierto, que hizo Patxi López. El otro cesante, pero este de la Presidencia, aprovechó una salida del escaño de su sucesora para acercarse, felicitarla con dos besos y departir con ella. Nobleza obliga.

Gesto este de Patxi que contrastaba con algunas reminiscencias folklórico-reivindicativas como la camiseta del sindicalista Diego Cañamero pidiendo la libertad para el agresor condenado Andrés Bódalo, las grises con el lema No nos resignamos que lucían los chicos de Compromis, o el incidente protagonizado por el hijo de la exdiputada del PP, Teresa Gómez Limón, quien tuvo que ser desalojado de la Tribuna de Invitados, cuando al grito de "Pastor Insolidaria", lanzaba a los escaños un panfleto responsabilizando a la ya exministra de Fomento del accidente del Alvia que descarriló Santiago de Compostela.

Unas pequeñas incidencias para cerrar con un final feliz y protagonista infantil, Sofía, de nueve años, hija del diputado del PP por Castellón Miguel Barrachina, quien esperó pacientemente a que Mariano Rajoy abandonara el Hemiciclo para pedirle un autógrafo.

"A mi amiga Sofía, con todo el cariño" y un beso paternal le dedicó Rajoy a la niña ante la mirada arrobada de su padre, quien satisfecho explicaba que Sofía ?es muy aficionada a la política, llevaba mucho tiempo queriendo conocer al presidente y hoy, por fin, lo ha conseguido?. Por un instante el Congreso se hizo humano y los políticos dejaron de ser el foco de atención de las cámaras de los fotógrafos y de la televisión.

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Comentarios 1

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Aristí²til el jove
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Menuda verdulera ( con mi respeto para aquellas personas de hacen este trabajo ).

Esta mujer es analfabeta, pero con muchos humos.

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#1