Buscar

El gobierno prórroga la vida útil de la central de Garoña

AFP
2/07/2009 - 18:44

El gobierno español ha abierto una polémica en España al incumplir su promesa de ir abandonando la energía nuclear en favor de las renovables, al alargar en dos años la explotación de la central nuclear de Garoña que llega al fin de su vida útil en 2011.

"La decisión del gobierno es permitir a la central nuclear (de Santa María de Garoña, norte) seguir operando durante cuatro años hasta el año 2013, año en que tendrá lugar el cese de actividad", dijo este jueves el ministro de Industria, Miguel Sebastián.

El ministro, que compareció en rueda de prensa acompañado del titular de Trabajo, Celestino Corbacho, insistió en que la decisión es "políticamente coherente, laboralmente responsable, técnicamente justificable y energéticamente asumible".

Horas antes del anuncio oficial, el presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Pedro Rivero, y Greenpeace habían adelantado que la central funcionaría hasta 2013.

El asunto ha levantado cierta polémica, ya que la central nuclear de Garoña en Castilla y León, que entró en servicio en 1971, era la primera afectada por el compromiso del jefe del gobierno español de ir abandonando la energía nuclear a medida que los reactores llegan a su final de ciclo, en beneficio de las energías renovables.

Los últimos meses se han visto marcados por las acciones del loby de la energía, manifestaciones de trabajadores de la central pidiendo que no se cierre y concentraciones de militantes ecologistas.

En un intento de contentar a unos y otros, Sebastián recordó que la decisión "supone cumplir el programa electoral, apuesta por una economía sostenible, por las energías renovables", al tiempo que "contamos con cuatro años para poder desarrollar una buena alternativa industrial en la zona" a la central, ya que "la prioridad absoluta son los puestos de trabajo de la central".

El ministro Corbacho señaló que se va a impulsar actuaciones con vistas a un plan industrial que permita una "creación de puestos de trabajo en la zona igual o superior a los existentes con la actual actividad económica".

Las actuaciones girarían en torno a varios ejes como una reindustrialización, mejora de las infraestructuras, plan social, compensación para los ayuntamientos y fomento del turismo.

Por la mañana, el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, había afirmado que la decisión sería "razonada y razonable", pero no contentaría a todos.

"Zapatero, de forma incoherente con sus declaraciones anteriores, se ha dejado doblegar por la presión del loby nuclear", declaró a AFP un responsable de Greenpeace España, Carlos Bravo.

Los ecologistas afirman que Garoña es una vieja central, peligrosa, que produce poco, asegurando que sus partidarios, con los dos grupos que la operan, Iberdrola y Endesa, a la cabeza, quieren mantenerla en funcionamiento porque es rentable porque se amortizó hace tiempo.

España tiene seis centrales nucleares (y ocho reactores) que producen alrededor del 20% de la electricidad del país.

Los partidarios de la central, ya sea por mantener su millar de puestos de trabajo, por razones económicas o industriales, reclaman una prórroga de diez años y ven en la medida del gobierno un "capricho".

El Consejo de Seguridad Nuclear, supervisor público en materia nuclear, había considerado que era posible prorrogar 10 años la vida de Garoña con ciertas mejoras.


Contenido patrocinado

Otras noticias