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India celebra el día de la independencia

EFE
15/08/2010 - 11:24

Nueva Delhi, 15 ago (EFE).- En un ambiente festivo y con un amplio despliegue de seguridad en Nueva Delhi, la India celebró hoy su Día de la Independencia, marcado por un rápido crecimiento económico, pero también por problemas de pobreza y separatismo.

"La tasa de crecimiento económico ha sido mejor que la de la mayoría de los demás países. Hoy, la India está entre las economías del mundo que más crecen", dijo hoy el primer ministro, Manmohan Singh, en un discurso a la nación desde el capitalino Fuerte Rojo.

"Como la mayor democracia del mundo, nos hemos convertido en un ejemplo que muchos otros países pueden emular", añadió, según el comunicado oficial.

Pese a la crisis internacional, la India espera crecer este año fiscal un 8,5 por ciento, aunque los efectos de ese crecimiento no llegan a "una gran parte" de la población que sufre, dijo Singh, "la pobreza, el hambre y la enfermedad de manera persistentes".

El emblemático Fuerte Rojo -una fortaleza de adobe en el centro de la capital india- fue el lugar donde se izó por primera vez la bandera de la India independiente, el 15 de agosto de 1947, entonces con Jawaharlal Nehru al timón del país.

La travesía india ha sido nerviosa desde entonces: a la pobreza secular ha unido unas relaciones difíciles con la mayoría de sus vecinos y tensiones tanto separatistas como unidas a brechas, según Singh, "en nombre de la religión, la región, la casta o el idioma".

En esta ocasión, la efeméride llega en plena ola de agitación civil en la norteña Cachemira india, una región que el país se disputa con Pakistán y en la que han muerto 55 personas en enfrentamientos con las fuerzas del orden en los últimos dos meses.

(Hoy, mismo, un agente de Policía arrojó un zapato al jefe del Gobierno regional, Omar Abdulá, durante un acto para conmemorar el día de la independencia en la capital cachemir de verano, Srinagar.

"Es mejor que la gente tire zapatos y no piedras, porque (los zapatos) no hieren a nadie", reaccionó, según la agencia india IANS, Abdulá, muy criticado en las últimas semanas por su gestión de la crisis).

Singh pidió el fin de la violencia en Cachemira y se dijo preparado para participar en un proceso de "diálogo" con quienes renuncien a la violencia, una propuesta similar a la que ofreció a los insurgentes maoístas, cada vez más activos en las zonas rurales.

El único país al que dedicó un apartado en su discurso fue Pakistán, con quien la India mantiene una relación tensa, y al que Singh pidió hoy que tome medidas contra el terrorismo en su suelo como condición para que el diálogo bilateral pueda progresar.

Su discurso estuvo protegido por un férreo dispositivo de seguridad: las autoridades ordenaron el despliegue de francotiradores, helicópteros y ametralladoras antiaéreas en la ciudad vieja y los alrededores del Fuerte Rojo.

Singh, que se definió como el "primer servidor de la India", reconoció carencias en materias de infraestructuras, sanidad e inflación, pero también defendió que su Gobierno está construyendo "una India nueva en la que todos los ciudadanos tienen parte".

Como es tradicional, los niños indios festejaron el día volando cometas en los cielos del país.