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El Análisis: El 15-M pierde Sol...y la calle

Antonio Papell
5/08/2011 - 17:24
Los 'indignados' a la puerta del Congreso. Imagen: Archivo

El 15-M, que se había eclipsado en los medios tras el abandono de la madrileña Puerta del Sol y de la barcelonesa Plaza de Cataluña, ha regresado con algún ímpetu en estas vísperas electorales, y se ha encontrado con la hostilidad institucional que pone coto a sus expansiones.

Muy probablemente, el control de las vías públicas que, con inédito rigor, están tomando tanto el Ministerio del Interior como los gobiernos autonómicos y los ayuntamientos arranca de la celebración en Madrid de la Semana Mundial de la Juventud, que tendrá lugar entre el 16 y el 21 de este mes y durante la cual el Papa Benedicto XVI viajará a España.

La semana y la visita cuentan, probablemente, con tantas adhesiones como rechazos, pero es obvio que el Estado tiene la obligación de garantizar la plena normalidad y el desarrollo pacífico de estos acontecimientos, que no rivalizan obviamente con el 15M pero cuya dimensión pública y urbana podría verse deslucida por otras movilizaciones si se produjesen.

¿Pierden apoyo?

Una encuesta realizada a más de 1.000 personas por la compañía Ipsus Public Affairs (IPSOS) asegura que el 78% de los españoles conoce en algún grado el Movimiento 15-M y entre seis y ocho millones y medio de personas aseguran haber participado de una forma "activa" en el mismo. El estudio incluye asimismo opiniones cualitativas que ponen de relieve el carácter controvertido y polémico del movimiento: el 40% de los encuestados señala que "el cauce adecuado para conseguir sus reivindicaciones sería acudir a las elecciones como movimiento o partido político y no presionar con manifestaciones y otras acciones en las calles", mientras que el 30 por ciento piensa lo contrario y el 31% no opina ni a favor ni en contra.

Asimismo, el 20% de la muestra que conoce el movimiento cree que "el 15M altera el orden democrático y no se le debería permitir ni acampadas ni otros actos no autorizados", frente al 57% que no comparte esta afirmación.

Parece evidente que en un sistema democrático en el que rigen todas las libertades fundamentales -incluidas las de asociación, expresión y manifestación-, el 15-M podrá actuar legítimamente dentro o fuera de los cauces institucionales, siempre que se atenga a las leyes vigentes, que no pueden ser incompatibles con aquellas libertades.

Sin embargo, en lo tocante a la ocupación de los espacios públicos, el 15-M debe ser consciente de que sus actuaciones deben conciliarse con otros intereses en juego. Quienes pretendan celebrar una Semana de la Juventud no deben ser molestados, pero, además, Madrid y Barcelona mantienen un potente negocio turístico, del que dependen su bienestar y el trabajo de miles de ciudadanos, por lo que no sería admisible un deterioro permanente del paisaje urbano.

Una política acartonada

En resumidas cuentas, y aunque algunos pensemos que lo más sensato y constructivo sería que los movilizados del 15M ingresaran en las instituciones -lo partidos políticos, en primer lugar- para reformar y mejorar el sistema desde dentro, es muy legítimo que quieran buscar otros cauces de representación y de participación, pero en este caso deberán conciliar con imaginación sus afanes con el interés general y con las normas de convivencia que desarrollan el pacto constitucional y regulan lo público en el más amplio sentido del concepto.

Muchos tenemos la sensación, basada en evidencias, que poco queda en las calles de aquel originario movimiento del 15M, cuyos portavoces lanzaban aire fresco sobre la acartonada política española, lanzaban ideas, proponían programas, formulaban propuestas.

Más bien parece hoy que lo que permanece de aquel movimiento es la ganga, el rescoldo inorgánico de una irritación que ya no tiene en el envés opción alternativa alguna. Así las cosas, o quienes aún sostienen la bandera de la movilización se rearman con iniciativas distintas y con argumentos que lleguen a la sociedad civil, o irá creciendo la distancia y la enemistad entre el movimiento y la gente de a pie.

Comentarios 10

#1
05-08-2011 / 17:52
victor
Puntuación 4

¡ Hay que risa !

#2
05-08-2011 / 19:26
daniel victim
Puntuación 4

es super cachondo¡¡¡¡¡¡¡

#3
05-08-2011 / 21:10
JA,JA,JA
Puntuación 0

Con la seriedad de los acontecimientos que nos estan sucediendo y estos payasos ayer de chirigota delante de la policia, ¿estos son el futuro de este pais , estos piensan en representarnos ¿ ¡como no sea en un circo¡ esta mara de atontados porque no tienen otro nombre en su vida no han movido un dedo y ahora vienen aquí como aquellos que nos van a enseñar algo, y lo unico que saben es pedir, pero de trabajar nada.

Anda y que les den

#4
05-08-2011 / 23:46
Koldo
Puntuación -4

El insulto y la mofa de los comnetaristas,grandes argumentos que enriquecen nuestra opinión,mas que sobre los insultados,sobre los insultantes. Decía Einstein que es mas dificil romper un prejuicio que un átomo.

#5
06-08-2011 / 00:04
Gobernator
Puntuación 3

Los indignados están cabreados porque se les acaba la vida de becas y botellón pagados por papa Estado.

#6
06-08-2011 / 00:11
dais ya bastante risa y mal olor
Puntuación 4

Lo de los indignados es pa verlo. Ayer movidas varias, detienen a unos cuantos por pasarse tres pueblos, eso sí con razón dicen ellos, que siempre tienen razon y ooooooh casualidad, varios greñas con antecedentes.

Que casualidad, oiga.

#7
06-08-2011 / 00:45
Ciudadano
Puntuación 3

Todos estos son 4 mataos para manifestarse contra el PP... ni una sola pancarta contra ZP, el tema está en echar la culpa a otros de la que hay montada... Lo menos ahora esta gente salen otra vez con el no a la guerra después de haber estado calladitos con lo de Libia, en fin, esto es lo que hay.

#8
06-08-2011 / 08:26
Rodri
Puntuación 3

15-M es el nombre que dieron los periodistas al movimiento, pero dentro de él hay muchas facciones. Habrá de todo como en todas partes, pero no deben generalizar por 3 ó 4. Es como cuando los ingleses nos llaman racistas porque 4 espectadores de la Formula 1 insultan a Hamilton. No nos gusta, pues no hagamos lo mismo. Se puede opinar en contra sin recurrir a términos despectivos.

Y sí, existen otras formas de hacer las cosas y los indignados no podrán conseguir nada si no entran en el juego de los partidos políticos, pero ya han dicho en más de una ocasión que es ese juego contra el que se manifiestan. Y tendrán su opinión al respecto, pero ya son más que muchos de nuestros políticos. Son consecuentes.

#9
06-08-2011 / 09:06
kike
Puntuación -2

Lo que pasa es que aquel movimiento de los primeros días que caía simpático, ha resultado ser un montaje de la uiltraizquierda izquierdosa y la gente se ha mosqueado un poco.

#10
06-08-2011 / 09:14
Espagnoles por el mundo
Puntuación 3

Desde Francia

Bien por los Indignados!!!!!!